El Atlético no perdona y golea a Osasuna a pesar de la exhibición de Aitor Fernández
- El guardameta rojillo, titular cuatro meses después, firma una exhibición bajo palos pese al 4-0
- Jonathan David, Kang-in Lee, Le Normand y Baena suman cuatro goles a un Atlético que impone su pegada
Hay noches en las que un marcador cuenta una historia y el partido cuenta otra.
El 4-0 del Metropolitano habla de un Atlético superior, dueño de las áreas y de una pegada que Osasuna no pudo contener. Pero entre el primer gol de Jonathan David y el cuarto de Álex Baena hubo también un portero que se negó una y otra vez a dejar crecer la goleada.
Aitor Fernández, cuatro meses después de su última titularidad liguera, regresó a la portería para recordar por qué los guantes también pueden escribir una crónica.
Osasuna resistió cuanto pudo. Tuvo incluso un empate que no subió al marcador por una polémica falta de Torró sobre Le Normand en el salto previo al gol de Arguibide. El Atlético terminó ganando con claridad y Osasuna encadenó su tercera jornada sin vencer.
Aitor vuelve para ponerse la capa
Ramis agitó el once y devolvió a Aitor Fernández a la portería cuatro meses después.
Precisamente el Atlético había sido su último rival como titular en Liga, aquel 12 de mayo en el que tuvo que ocupar el puesto de Sergio Herrera por sanción. Esta vez no había emergencia ni castigo: era una oportunidad. Y el guardameta de Arrasate la aprovechó desde el primer cuarto de hora, cuando sacó un disparo de Kang-in Lee que buscaba el palo corto y, casi sin tiempo para acomodarse, volvió a aparecer ante Jonathan David.
Osasuna estaba haciendo su partido. El más joven once rojillo en Liga desde enero de 2009 trataba de mantener lejos a un Atlético paciente, que movía la pelota hasta encontrar una grieta. La encontró en el minuto 24: Grimaldo apareció por dentro, arrastró a la defensa y Jonathan David aprovechó el espacio para marcar a la segunda, después de que Aitor ya hubiera detenido el primer disparo.
Era el 1-0, pero también el principio de una noche de trabajo para el portero.
Y entre tanto nombre nuevo, en el once hubo uno que llevaba a Tajonar de vuelta al primer equipo. Unai Santos, central de 20 años, debutó en Liga con Osasuna y puso fin a 864 días sin un estreno de un canterano rojillo en la competición. El último había sido Xabi Huarte, en mayo de 2024.
Jonathan David y Unai Santos disputan el balón durante el Atlético de Madrid - Osasuna en el Metropolitano. ÓSCAR DEL POZO/ AFP
Un gol que vuelve a dejar a Osasuna mirando al árbitro
Los rojillos respondieron cuatro minutos después.
Un centro desde la izquierda llegó al área, Torró peleó el salto con Le Normand y Arguibide terminó enviando el balón a la red tras un rebote en Cuti Romero.
El empate duró apenas unos segundos antes de que Hernández Maeso señalara la falta previa de Torró. La decisión fue recibida con incredulidad por los navarros y cuestionada después por el propio Dubasin, que consideró que se trataba de un duelo aéreo.
“Otro día más en la oficina. https://t.co/XVFevFHq73“
— C. A. OSASUNA (@Osasuna) September 16, 2026
Y ahí aparece una parte incómoda de esta noche. Osasuna puede explicar sus siete goles encajados en las dos últimas jornadas, sus errores defensivos o la superioridad del Atlético. Todo eso es fútbol. Lo que cuesta más explicar es que las decisiones arbitrales formen parte del paisaje una y otra vez, y que las posibles rectificaciones lleguen, cuando llegan, con el resultado ya escrito.
El 0-2 ante el Espanyol dejó un gol anulado por VAR y una acción sobre Raúl García sin penalti; cuatro días después, otro gol rojillo vuelve a quedarse fuera del marcador.
El Atlético encuentra el golpe definitivo
El Atlético tenía demasiados recursos y Osasuna, demasiado campo que defender. Antes del descanso, Aitor volvió a negar el segundo con una doble intervención extraordinaria. Primero ante Kang-in Lee y después ante Jonathan David, achicando el espacio hasta hacer pequeña la portería.
Tras el descanso todavía sacó otra mano ante Baena y, más tarde, volvió a volar ante Kang-In. Seis paradas de mérito mientras el equipo de Simeone iba acumulando llegadas.
El segundo llegó en el 54'.
El coreano robó en campo propio, arrancó la transición y acabó recibiendo de Jonathan David dentro del área. Controló, cruzó con la derecha y puso el 2-0. El canadiense, además, se convirtió en el primer jugador rojiblanco de este siglo en marcar en sus dos primeros partidos de Liga con el Atlético. Poco después, Le Normand hizo el tercero a balón parado y el partido empezó a escapársele definitivamente a Osasuna.
Kang-in Lee celebra tras anotar el segundo gol del partido ante Osasuna en el Metropolitano. AFP7 via Europa Press AFP7 vía Europa Press
Ramis movió el banquillo, pero el Atlético ya había cerrado las puertas.
Baena hizo el cuarto en el 82' después de otra delicadeza de Jonathan David, un control de tacón en tres cuartos que dejó al canadiense en ventaja para asistir al almeriense. El marcador se había convertido en una montaña demasiado grande.
Osasuna se fue del Metropolitano con cuatro goles en contra, tres derrotas consecutivas y una defensa que vuelve a dejar dudas después de haber encajado solo uno en las tres primeras jornadas. Pero también con una actuación de Aitor Fernández que bien merece otra lectura del partido.