Saber vivir La 2

Saber vivir

Domingos a las 12.00 horas

Presentado por: Miriam Moreno Dirigido por: Alfonso García

Volvemos con un formato renovado pero sin perder nuestra esencia y con un lema muy claro: enseñarnos cómo podemos vivir más y vivir mejor. Continuando su vocación de cumplir un servicio público, el programa ofrece los mejores consejos al espectador, pequeños cambios en la rutina que nos pueden servir para llevar una vida más saludable.

Magazine de salud, bienestar y calidad de vida

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No recomendado para menores de 12 años Saber vivir - 20/06/21 - ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos a "Saber vivir".

Calor, mucho calor, es lo propio del verano,

pero cuidado con las bacterias,

que crecen con las altas temperaturas

y los alimentos se pueden contaminar.

De la huerta del verano, elegimos la patata,

tan económica como rica de sabor,

pero vamos a cocinarla para que sea más nutritiva y saludable todavía.

Eso para saciar el hambre, que, para saciar la sed,

apostamos obviamente, por el agua.

¿Y es verdad que el agua debe tomarse fuera de las comidas?

¿Y que en ayunas puede limpiar el organismo?

Son mitos del agua que vamos a aclarar esta mañana

con el médico de familia.

Y con el especialista, nos ponemos más serios

para analizar la moda de intentar adelgazar

con productos que sustituyen a la comida,

zumos, batidos, galletas, barritas...

Están en la farmacia y también en el súper,

pero ya veremos si valen para perder peso

o no valen para nada.

Porque lo importante es saber comer.

Y la naturaleza nos da todo lo que necesitamos,

esta mañana echamos la caña al río

a ver si pescamos un pez de agua dulce, la tenca.

Estamos intentando pescar tenca.

Bueno, pues la tenca es popular en Extremadura

porque, económicamente hablando,

es quizá el pez más apreciado que hay por esta zona.

Es un pez muy fino,

es un pez que no tiene, prácticamente, escama ninguna.

Esto es una enchufable.

Aparentemente, es como mejor se da la tenca, a esta distancia, ¿no?

Cuanto más avance el verano y el calor,

normalmente, es más activa y pica más.

Y el cebo que se está utilizando ahora mismo es gusano.

Entonces, si yo hago así,

la cambio de sitio un poco, a ver si engañamos a alguien.

Como ves, no lo conseguimos, de momento.

Aquí vienes y te relajas.

Y esta es la segunda tenca que cojo.

Vamos a intentar sacarla.

Yo las cojo con el rebuei porque suelo asegurarlas.

Este es un pez que rebaba mucho, tiene mucha baba.

Esto lo cogemos, hacemos esta operación

y lo tiramos más o menos donde está la boya,

para que acuda a comer y se equivoque ahí

y pica en el que tiene el anzuelo.

Hace ya unos años había muchísimas tencas.

Pero, desde que ya están en compañía de otras especies,

ya no es lo mismo.

Muchas veces buscas la tenca y encuentras todo menos tenca.

Las tencas que hay las repoblamos nosotros.

Con el coste des... Con el dinero de la sociedad.

Pues, como veis, es una zona muy naturalizada,

donde se cuida mucho que no haya un exceso de peces en las charcas,

donde se cuida mucho la calidad del agua,

donde se les da refugio a los peces para que no tengan estrés.

En la mayoría de charcas de sociedad de pescadores

hay muchas especies, con lo cual, si quieren seguir pescando tencas,

tiene que echar tencas.

Mira, estamos ahora buscando unas tenquitas

para un pedido que nos han hecho de tencas doradas para un estanque.

Tenemos tenca verde, que es la más común,

con la que se repuebla.

En la sociedad de pescadores, aquí lo criamos.

Tenemos reproducción natural todos los años, van engordando,

y vamos clasificando paulatinamente

hasta encontrar las tallas comerciales.

Esto todavía es pequeñito.

Para consumo tienen que ponerse así de grandes, por lo menos.

Lo principal es que no haya otra especie,

no llevan nada bien la competencia con otras especies.

A mí me recuerda mucho a la lubina,

un pescado blanco, con un ligero sabor a cieno,

puesto que se alimenta en el fondo.

La abro, le saco los lomos,

que es la parte más gustosita, más buena.

Pero las que me han traído son sumamente pequeñitas.

Está muy, muy, muy buena.

Y encima, es muy saludable.

Venga, señores, ya vienen las tencas.

Es la mejor forma de terminar el día

y de terminar el ocio de la pesca, ¿no?

Esto sí que es saber vivir.

Con el pescado fresco, como la tenca,

hay que tener mucho cuidado y más ahora, con el calor,

porque hay bacterias que siempre están al acecho,

aunque en la vida real no sean tan grandes como estas, Beatriz.

Buenos días, Miriam.

Desde luego, no son tan grandes como estas,

ojalá lo fueran, porque así las veríamos de lejos.

Pero, al contrario, son microscópicas, no las vemos,

y es posible y probable muchas veces

que estén contaminando nuestra cocina,

como estas salmonelas que tenemos por aquí.

Y lo que es más importante, se reproducen muy bien

en temperaturas de entre 5 y 60 grados.

Un rango de temperatura al que está nuestra casa.

Por eso es tan importante que controlemos las temperaturas,

porque es que crecen muy, muy bien.

¿Y qué pasa con las bacterias

si están por debajo de esos 5 grados?

Ponemos esa temperatura límite, 5 grados,

porque hasta esa temperatura

hay todavía bacterias que pueden crecer.

Pero, si lo bajamos a 4 grados o por debajo de 4 grados,

que es la temperatura

a la que tenemos que tener la nevera,

ahí ya se ralentiza mucho su crecimiento.

Y, si bajamos todavía más, a temperaturas de congelación,

unos 18 grados bajo cero, ahí se detiene.

Pero ojo, se detiene, no se destruyen,

así que, cuando volvemos a temperatura ambiente

y cuando volvemos a subir por encima de esos 5 grados,

se multiplican muy rápidamente.

Así que tenemos que tener mucho cuidado

con esos rangos de temperatura.

¿Y qué ocurre por encima de los 60 grados?

Esta temperatura, los 60 grados, es una temperatura caliente

y ahí sí que se destruyen los microorganismos,

no solo se para su crecimiento, sino que los matamos.

Si subimos esa temperatura, necesitaremos tiempos más cortos.

Por eso siempre recomendamos que el cocinado se haga

a una temperatura de al menos 70 grados

en el interior del producto, muy importante.

Esto, podemos asegurarnos fácilmente

con un termómetro como este.

¿Y qué ocurre con los alimentos pasteurizados, como la leche?

Porque se pasteuriza precisamente para matar los gérmenes, ¿no?

Justo, la pasteurización lo que hace

es destruir los gérmenes con calor.

Por ejemplo, la leche pasteurizada o leche fresca,

se somete a temperaturas de 72 grados y medio

durante 15 segundos

y así conseguimos leche segura y con todas sus cualidades.

Pero tenemos dos problemas,

que no se destruyen todos los patógenos,

porque hay algunos microorganismos que resisten muchísimo,

y además, no se destruyen las esporas,

y por eso, esa leche fresca o pasteurizada

siempre la tenemos que conservar en el frigorífico,

incluso cuando no está abierta.

Y tanto la fresca o pasteurizada como la leche de larga duración,

una vez que se abre, ya se puede contaminar con microorganismos.

Si está a más de 5 grados, pueden multiplicarse,

es decir, si está fuera de la nevera.

¿Y cuánto dura la leche dentro de la nevera?

Bueno, esa leche de larga duración, que decimos,

que es la que encontramos

fuera de la zona refrigerada en el supermercado,

esa es de larga duración

porque se somete a temperaturas superiores,

a temperaturas de más de 100 grados

y conseguimos leche UHT o leche esterilizada.

Ahí sí que se destruyen todos los microorganismos,

pero volvemos a lo mismo,

esas fechas de consumo preferente, en el caso de la leche esterilizada

o de caducidad, que es la fecha que nos aparece

en la leche pasteurizada,

solo nos sirven mientras estén cerradas,

en el momento que se abre, ya esos plazos ya no nos valen.

Entra en juego lo que llamamos caducidad secundaria,

que es el plazo máximo que aguanta un alimento

para que se pueda consumir de forma segura,

es decir, es el plazo real que dura el alimento

y es el plazo en el que tenemos que fijarnos.

Y precisamente, ¿cómo sabemos

cuánto nos duran los alimentos una vez abiertos?

Bueno, tenemos que fijarnos en la etiqueta.

No es obligatorio que lo pongan, pero en muchos envases

ya nos vamos a encontrar frases como:

"Una vez abierto, mantener en el frigorífico

y consumir en un plazo máximo de tantos días".

Si no lo pone, también tenemos unas fechas orientativas

que nos pueden ayudar.

Por ejemplo, la leche, el tomate frito o el embutido

nos puede durar tres días, una vez abierto.

El queso rallado, cuatro días.

Y si hablamos de mayonesa de bote, hasta diez días.

Bueno, pues ya sabemos cuánto dura el tomate frito

una vez abierto el envase.

Y me fijo en el tomate

porque en verano se consume más tomate que nunca,

tomate grande, tomate mediano

y tomate pequeñito, el delicioso cherry.

Hola, buenos días.

Estoy buscando por toda la finca cultivos de tomate cherry

y no los encuentro por ningún lado.

-Porque no los tenemos plantados en el suelo,

están dentro del invernadero hidropónico.

¿Quieres pasar y los vemos?

-La planta no crece del suelo.

Cuéntame un poco, ¿de qué se trata?

Se hace en un sustrato que es inerte,

todos los nutrientes vienen del agua de riego,

por lo tanto, el crecimiento es mucho mayor

y la productividad también.

Este sustrato es lana de roca y es donde se alojan las raíces

para que se absorban bien los nutrientes.

Ahora mismo están en maduración.

Se forman en racimo y siempre empiezan a madurar

los que están más cerca del tronco de la planta.

Estoy viendo que en este invernadero hay abejorros.

-Tenemos que tener una colmena

que introducimos para que se puedan polinizar las flores.

Hola, Miguel.

Estás aquí muy atareado, ¿qué estás haciendo?

-Sujetando la planta para que no caigan los tomates.

En este invernadero tenemos cuatro variedades de tomate cherry.

Este que es redondito, que es un poco atigrado,

el anaranjado,

fiorin, que es parecido a la uva, muy bonito también,

y el fresa.

Hola, Cristina. ¿Qué tal?

¿Cómo va la maduración de los tomates?

-Pues estamos y a punto de recolectar.

Hay muchos tipos de tomate cherry,

el rasgo principal que los unifica a todos

es que es un tomate de fruto pequeño.

Con lo cual, tiene más proporción de piel en relación a la pulpa.

Comparte las propiedades nutricionales

con el resto de tomates, con algunas peculiaridades.

Es una fuente de vitaminas, de hidratos de carbono,

de antioxidantes...

Pero va a tener más concentración

de aquellos compuestos que están en la piel,

por ejemplo, un antioxidante en particular, que es el licopeno,

que es el que le da el color rojo;

aunque está en la pulpa, está en mayor proporción en la piel.

Pepe, ¿qué importancia tiene el tomate cherry en la gastronomía?

-El tomate cherry es un tomate mucho más dulce

que va muy bien con todos los platos.

Se asimila más con una ensalada,

pero en guarniciones para una buena carne,

para un buen entrecot, un buen solomillo

o un buen pescado a la parrilla, acompañamos bien.

-Pepe, estoy viendo aquí

los ingredientes de lo que parece una ensalada.

¿En qué consiste este plato?

-Es una ensalada perdiz.

Le ponemos una lechuga, aguacate, perdiz,

la granada con el tomate cherry,

y luego ya, una vinagreta que tenemos de arándanos.

Montamos lo que es la lechuga,

vamos montando lo que es el aguacate,

la perdiz, el tomate en los laterales,

ponemos la granada por encima

y ya, pues lo regamos con una vinagreta.

Le da ese toque, un sabor agridulce.

Aquí tenemos la ensaladita

para empezar a tener un buen comienzo de mesa.

Vamos a hacer un solomillo de ternera frisona,

lo acompañamos con unos espárragos de Navarra,

el tomate cherry, un calabacín

y unas láminas de ajo con un buen aceite de oliva.

Lo primero que hacemos es la guarnición.

Ponemos el aceite a confitar, vamos echando el espárrago,

el calabacín, el ajo y los tomates cherry.

Y ya vamos elaborando lo que es el solomillo en sí.

No hay nada más que montarlo

y regarlo con un poquito de sal gruesa.

Y ahora, presentamos nuestro solomillo

con una bonita guarnición de tomate cherry.

Ya sabemos que es sanísimo comer tomate,

pero ¿es malo comer mucho tomate?

Porque del tomate en exceso se ha dicho de todo en el pasado,

empezando por que sube el ácido úrico.

El tomate es alto en purinas,

pero los alimentos altos en purinas de origen vegetal

no se relacionan con mayor riesgo de gota,

de hecho, a las personas que sufren esta enfermedad

se les recomienda que consuman frutas y verduras

sin distinción ninguna.

Y del tomate también se dice que, como es ácido,

que interfiere con la absorción del hierro,

y esto no es así, al contrario, como tiene ácidos orgánicos,

mejora la absorción del hierro no hemo,

que es el hierro que está, por ejemplo, en los vegetales.

¿Y qué pasa con las coles?

Dicen que tomar mucha col puede provocar cálculos.

Eso es porque tienen oxalatos.

Pero el riesgo de cálculos solo aparece

cuando se consumen muchos oxalatos por un lado

y por otro, una dieta baja en calcio.

Por eso, de forma rutinaria,

no se recomienda que se restrinjan estas verduras

para intentar reducir el riesgo de cálculos

y además, como, generalmente,

se pueden consumir cocidas o cocinadas,

eso destruye gran parte de los oxalatos.

¿Y qué pasa si te da por comer mucha fruta?

Como peras y manzanas. Pues enhorabuena, Miriam,

porque la fruta, incluso en grandísimas cantidades,

ni es indigesta, ni te va a engordar,

ni descontrola tu glucemia.

Así que se relaciona con buena salud,

te doy de verdad la enhorabuena.

¿Y qué pasa si te da por comer muchos arándanos?

Que dicen que pueden ser malos para el organismo

por sus restos de toxinas.

Falso. Con lavarlos debajo del grifo

por precaución, más que suficiente.

¿Y tomar muchas hierbas aromáticas, como el perejil?

Pues perfectamente seguro, incluso en mujeres embarazadas.

Eso sí, siempre que se consuma como condimento,

lavado y desinfectado y no se consuma como suplemento.

¿Y mucho limón? Pues fenomenal.

El ácido del limón no tiene ninguna capacidad

para alterar el PH de la sangre y no es perjudicial.

Tampoco el de cualquier otro alimento.

¿Y si tomas mucho pescado azul como las sardinas?

Que, por cierto, con limón están muy ricas.

Pues sigue haciéndolo porque es perfectamente seguro.

Eso sí, los pescados azules en conserva,

conviene alternar entre especies pequeñas,

como la caballa o las sardinas, que están tan ricas,

y especies grandes como el atún,

porque así vamos a reducir nuestra exposición al mercurio.

Aclarado queda. Muchísimas gracias, Beatriz.

Gracias a ti, Miriam.

Hay que saber comer para tener una buena salud.

Y, si comer bien nos hace un poquito más felices,

pues mejor todavía.

Por eso se ha puesto de moda la "happy food",

la comida que te da bienestar, que te da felicidad.

Nos lo cuenta esta nutricionista, Mareva Gillioz.

¿Qué es la pirámide "happy food therapy"?

Pues es una pirámide alimentaria integrativa,

ya que incluye, tanto alimentos comestibles, como no comestibles,

todos necesarios para elevar nuestras defensas y felicidad.

Por ejemplo, es igual de importante que aportemos tubérculos en la dieta

como el tener contacto con nuestra gente, nuestra tribu.

Y más, tras este año de pandemia

en la que ese contacto ha sido muy pobre.

Microbiota.

Esta necesita de fermentados probióticos,

como son el chucrut o el miso, no pasteurizados,

y también fibra prebiótica fermentable.

Como la que encontramos en una patata cocida

y luego enfriada durante 24 horas

para que su carga de fibra aumente mientras baja la de su azúcar.

Claves para llevar una vida más plena y feliz

a través de la alimentación,

una muy importante y barata

es la de exponer nuestros ojos a la luz solar al levantarnos.

Eso eleva de manera natural nuestro propio cortisol

y genera un chute de energía matutino

sin tener que recurrir porque sí al café.

Es importante también apostar por lo que nos hace bien,

como un buen chocolate del 80 por ciento.

Que, además de ser prebiótico,

eleva nuestra serotonina, la hormona de la felicidad.

Saber vivir es saber comer,

pero no debemos comer solamente pensando en nuestra salud personal,

sino también en la salud de la Tierra,

de este pequeñito planeta azul que nos da la vida.

Y para cuidar la Tierra, cuidando de paso nuestra salud,

el Aitor Sánchez ha escrito este nuevo libro,

"Tu dieta puede salvar el planeta".

Menuda responsabilidad, ¿eh? Mucha.

Además, es que el impacto de nuestra alimentación

y de la comida en el medio ambiente es alucinante.

Y saber vivir no es únicamente cuidar nuestro cuerpo,

también hay que cuidar el planeta.

La primera idea que propones es consumir menos,

sobre todo, de productos como este, el chorizo,

por su coste medioambiental.

Sí, esto sucede mucho con los alimentos de origen animal,

son los más costosos a nivel de emisiones.

Nos pasa con la carne, con el pescado, con los lácteos.

¿Qué deberíamos hacer o cuál es la idea principal?

Tomar menos proteína animal

y cambiarla por proteína de origen vegetal,

que es mucho más responsable.

Segunda idea que propones para cuidar nuestro planeta

y de paso también nuestra salud,

optar por productos frescos, de temporada,

como, por ejemplo, albaricoques o el melocotón.

Claro que sí. Además, no solo son más medioambientalmente sostenibles,

sino que son más nutritivos.

Ten en cuenta que los hemos recolectado en el punto óptimo,

tienen más nutrientes.

Y luego, por otro lado, que también están más baratos.

Con la buena huerta que tenemos,

pues aprovechémosla, que es saludable y sostenible.

Precisamente, hablando de nuestra huerta,

otra idea que propones

es la de optar por productos de cercanía;

locales, si puede ser, o si no, nacionales.

Tenemos ahí un calabacín muy nuestro o también pepino.

Claro, esto, mira, nos va a ayudar,

por un lado, a reducir las emisiones,

no hay que invertir toda esa cantidad de combustible

en traerlos de otros países,

muchas veces, desde otros hemisferios.

Así que la próxima vez que tengamos la posibilidad de escoger,

como, por ejemplo, en un mango,

que nos puede venir de un país tropical,

pero también que se cultiva en España,

pues escojamos origen nacional.

Estamos hablando todo este rato de productos de origen vegetal,

precisamente, por su menor coste medioambiental,

pero ¿que me dices de todos aquellos que aseguran

que, si basas tu dieta en productos vegetales,

te van a faltar nutrientes, como, por ejemplo, las proteínas?

Bueno, eso es un mito del siglo pasado.

Prácticamente, hoy ya no lo estamos escuchando.

Hay proteína de origen vegetal

que tiene exactamente la misma calidad

que si estuvieras tomando carne o pescado, por ejemplo.

Es el caso de las legumbres,

que tienen buena cantidad y buena calidad.

Y bueno, que no es el único nutriente que tienen,

de hecho, las legumbres también nos aportan

calcio de origen vegetal, de modo que los lácteos

no serían el único alimento que nos da este mineral.

Has hablado del calcio, ¿nos podría faltar hierro

si solamente consumimos vegetales?

No, solo si tu dieta estuviera mal diseñada.

Fíjate, hay buenos estudios,

de hecho, de la Universidad de Oxford,

que nos muestra que las personas vegetarianas tienen la misma anemia

que las personas que siguen una dieta convencional,

es decir, que la carne no es tan clave en prevenir la anemia.

Tenemos muy buenas fuentes de hierro vegetal

y lo que es muy importante, que encontramos en estos alimentos

una buena fuente de vitamina C,

que nos ayuda a absorber mejor ese hierro,

que encontramos, por ejemplo, en frutas desecadas, en legumbres,

en cereales integrales y también frutos secos.

Los expertos coincidís en reducir el consumo de carne,

pero ¿qué me dices del pescado? Porque contiene omega-3.

Bueno, no es tan prioritario a nivel de salud,

de hecho, sabemos que es saludable,

lo que pasa es que, a nivel medioambiental,

tiene un coste muy alto

porque nos estamos cargando los océanos, lo sabemos.

¿Qué habría que hacer?

Tener en cuenta que hay otras fuentes también de omega-3.

¿De dónde lo obtienen los peces? De las algas, de las microalgas.

Y luego, también, de origen vegetal

tenemos semillas, como la chía y el lino,

y también frutos secos, el más famoso, las nueces.

Lo importante para empezar es saber elegir, saber comprar,

para evitar el desperdicio alimentario.

Por supuesto, es que hay que tener en cuenta

que casi un tercio de toda la comida que producimos

no la acabamos aprovechando.

¿Y dónde sucede este desperdicio? En el hogar.

Más del 40 por ciento de toda la comida.

Es porque no sabemos manejarla bien,

esos excesos, no nos aprendemos recetas de reaprovechamiento,

nos liamos muchas veces

con las fechas de consumo preferente,

las fechas de caducidad...

Así que hay que hacer ahí un pequeño esfuerzo individual

para no contribuir tanto al desperdicio alimentario.

Muchísimas gracias, Aitor. Un placer.

Nuestra salud depende de la salud del planeta,

así que cuidemos la Tierra, que es nuestra casa

y nos regala paisajes tan maravillosos

como la Sierra Espuña,

este paraíso verde en la Región de Murcia.

Menuda maravilla de paisaje.

Antonio, ¿dónde estamos? -En Sierra Espuña.

En concreto, en el Valle de Leiva.

Como ves, mucho verde, aunque no parezca que sea Murcia.

-Este verde, estas montañas... Es increíble.

¿Y ahora cuál es el plan?

Estamos haciendo aquí una pequeña aproximación.

-Tenemos aproximadamente una hora y diez, una hora y cuarto,

hasta llegar a la zona de escalada propiamente dicha.

-¿Qué hay en Sierra Espuña?

-En Sierra Espuña se encuentra

una Zona de Especial Protección de Aves, que es una zona ZEPA,

porque hay 139 especies diferentes.

Nos podemos encontrar águilas reales,

que hay tres parejas en el parque.

Tenemos varios picos de más de 1.400 metros.

El pico más alto son1.588 metros.

Bueno, yo ya estoy un poco nerviosa, pero con ganas.

Recuerda, como si fuese... -Subo por aquí tranquilamente.

-Como si fuese una escalera.

Izquierda, derecha, arriba, abajo;

separamos las piernas, las juntamos, supersencillo.

Cuando quieras, señorita.

Si quieres, échate magnesio para darte seguridad.

-¿Y a qué edad se puede iniciar esto?

-Aproximadamente, a partir de los cinco o seis años,

que tenga la capacidad de trepar,

al final, se estimula un poco lo que es la psicomotricidad

y al final, es una actividad deportiva

que movilizas todo tu cuerpo,

desde la parte del cuello, que tienes que levantar el cuello,

hombros, codos, cadera, rodillas...

-Voy muy concentrada, ¿eh?

-Ve fijándote.

Exacto, muy bien.

Si parece que lo haces todos los días, si vas corriendo.

-Mira cómo me intentas animar.

¿Qué pasa si me pongo nerviosa ahí arriba?

-Nada. Cuando tengas una situación de pánico

o de que quieras descansar,

ya irás comprobando, iremos haciendo ciertas pruebas

para que te quedes colgando de la cuerda,

que no tiene ningún tipo de peligro,

no hace falta ser tan fuerte físicamente,

sino saber utilizar bien los pies, mirar bien los huecos, utilizarlos,

y lo que hablamos, psicomotricidad.

-¿Cómo va, Alex? -Creo que llegando.

-Muy bien. Tienes que llegar y tocar la cadena.

-Que no se diga, intento demostrar que se puede.

Ahora espérate, que estoy atascada.

Ya estoy. -Perfecto.

-¡Uh!

-Ahora, lo que tienes que hacer es dejarte caer, tal cual.

-¿Por aquí? -Claro.

-Creo que ahora ha llegado el problema.

-Lo que tienes que hacer es soltarte.

-¿Cómo me voy a soltar? No me atrevo.

-Eso es, poquito a poquito. Yo te voy a bajar muy despacio.

Eso es. ¿Ves cómo sí? Muy bien. Perfecto.

Bravo, bravo, bravo.

-¿Podemos decir que hemos hecho cumbre?

-Sí, perfectamente. -Oye, pues mi primera cumbre.

Espero que no sea la última.

Pero yo ya, para empezar, voy a sacar el bocadillo

y nos quedamos aquí a comer, ¿no?

Ya sabes el lema de "Saber vivir", moverse más y comer mejor.

El problema es que muchas personas,

a la hora de controlar su peso para intentar mejorar su salud,

buscan el camino más corto,

de las dietas basadas en productos adelgazantes,

doctor Gonzalo Guerra. ¿Qué tal, Miriam?

Pues la verdad es que a veces ese atajo

se puede convertir en un camino mucho más largo,

porque la meta de una dieta es perder todo el peso que nos sobra

y perderlo de una forma equilibrada.

Y estos productos supuestamente adelgazantes

ni nos van a hacer adelgazar más,

ni, probablemente, nos aporten los nutrientes que necesitamos.

Son productos que encontramos fácilmente

en farmacias o en supermercados.

Y, si algo tienen de curioso, es que te prometen adelgazar

sustituyendo la comida

por algo que, a simple vista, pues es muy apetecible,

un batido de chocolate, por ejemplo.

Claro, tu ves el batido y dices:

"Bueno, pues, en vez de una comida completa,

lo resuelvo con el batido".

¿Cuál es el problema?

Es muy difícil pensar que un batido de estos

va a sustituir lo que nos aporta una comida completa.

Estas bebidas llevan aportes proteicos, etc,

que no son de la misma calidad

que la alimentación normal o natural,

por lo tanto, normalmente, no nos van a saciar lo suficiente,

y desde luego, no van a hacer que adelgacemos más deprisa.

Beber en lugar de comer

es la clave también de esos zumos de dieta,

zumos multicolores que prometen cosas

como estimular el sistema inmunitario.

Bueno, eso, puedes imaginar que es completamente falso.

Un zumo de colores, ni estimula el sistema inmunitario,

ni nos hace adelgazar, ni nos detoxifica el hígado,

ni nos depura el organismo.

Son, simplemente, bebidas que nos pueden saciar un poquito,

y que, a lo mejor, nos saben agradables,

pero en ningún caso van a sustituir una alimentación equilibrada, claro.

Y lo mismo vale para esas galletas o barritas

que se utilizan a veces para picar entre horas

o para sustituir comidas, incluso la comida principal.

Pues pasa lo mismo, esas que son etiquetadas

como saciantes o incluso, a veces, energéticas,

llevan, normalmente, una carga de fructosa

o de glucosa, un poquito elevada,

con lo cual no van a ayudar nada a que perdamos peso,

y además, la calidad de esas proteínas

o la calidad de esos azúcares

nunca va a ser equiparable

a la que nos generaría una comida estándar

de alimentos naturalmente preparados, claro que sí.

¿Y si consumimos esos alimentos de forma puntual?

Por ejemplo, ahora que llega el verano y no nos apetece cocinar.

Hombre, no es el mejor camino, desde luego.

Ahora, si me dices de manera puntual:

"Un día tenía mucha hambre y por no hacerme un bocadillo,

me comí una barrita saciante", pues puede tener un pase.

¿Y si, en lugar de ser algo puntual,

termina siendo algo habitual

y encima parece que adelgazas?

Pues ahí ya tendríamos un problema, porque, si nos acostumbramos,

o mejor dicho, si acostumbramos a nuestro organismo

a comer estos productos, cuando intentemos no tomarlos,

porque no los tenemos o porque queremos dejarlos,

se puede producir un efecto rebote, y nuestro organismo

nos va a demandar más ingesta calórica

y podemos recuperar todo el peso que habíamos perdido.

Menudo fastidio.

Si, después de todo ese sacrificio, incluso de pasar hambre,

resulta que no perdemos peso.

Pues es que, además de no perder peso,

podemos perder, incluso, salud y desde luego, dinero,

porque todos estos productos no suelen ser especialmente baratos.

Con lo cual, acabaremos haciendo un muy mal negocio.

Muchas gracias, doctor Gonzalo Guerra.

Gracias a vosotros, Miriam.

Ya sabéis lo que no hay que hacer para controlar el peso.

¿Y qué podemos hacer este verano si nos sobran algunos kilos?

Pues comer platos saciantes, ligeros y nutritivos,

como las ensaladas.

Y una maestra en cocina creativa, Virginia García,

nos anima y nos enseña a prepararlas.

Veréis qué ensaladas.

Este verano las ensaladas van a ser nuestras grandes aliadas.

¿Qué es exactamente un plato saludable?

Pues uno que está compuesto por la mitad de verduras,

un cuarto, aproximadamente, de proteína,

y un cuarto de hidratos.

Y partiendo de esta base,

hemos elaborado estas ensaladas tan buenas.

En esta tenemos, como parte proteica,

tofu, que hemos marcado a la sartén.

Y como grasas saludables, hemos puesto unas nueces.

También podríamos poner unas semillas de lino,

que aportan mucho omega-3, o incluso, aceite de lino,

en lugar del aceite de oliva convencional.

En esta otra ensalada, hemos utilizado otras verduras,

como, por ejemplo, la lombarda, la col y la lechuga,

que hemos mezclado con unos garbanzos

y un poquito de pimiento.

Y aquí, la base proteica de esta ensalada

son las judías negras,

que hemos mezclado con espinacas, canónigos,

unos brotes frescos y unas judías verdes,

que hemos pasado un poquito por la sartén

y les hemos puesto una salsita y un poquito de cebolla crujiente.

Como proteínas, ¿qué podemos utilizar?

Podemos utilizar cualquier legumbre que queramos,

ya cocida, como los garbanzos, las lentejas;

o incluso, algunos derivados,

como en este caso hemos utilizado el tofu

o como la soja texturizada,

que ya la podemos encontrar en cualquier supermercado,

que se vende así sequita

y que solamente tenemos que hidratar para poder utilizar.

Y así de sencillo

es montarnos una ensalada buena, buena y nutritiva.

Buenos consejos para comer con salud

y no os perdáis los que tiene hoy Marta a base de patata,

porque van llegando las patatas nuevas

y hay que sacarles el máximo provecho.

Y de postre, un bollo de cacao

en su versión más saludable y nutritiva

para adultos, para el niño y para la niña.

Que las hay tan famosas y espabiladas

como esta pequeña de diez años, Luna Fulgencio,

tan jovencita como llena de talento.

Hola, soy Luna, soy actriz, también soy escritora,

y de mayor quiero ser actriz y profesora.

Todo será después de pasar consulta con el médico de familia,

que hoy toca hablar del agua y de todos sus mitos.

Si es verdad que debe tomarse fuera de las comidas,

que beber agua en ayunas depura el organismo...

Los mitos del agua en "Saber vivir".

Que a gustito que estamos aquí a la fresca, junto al pozo,

ahora que hace tanto calor.

Porque el pozo es sinónimo de agua.

Agua para beber, doctor Fabiani.

Agua para beber, lo mejor para calmar nuestra sed,

agua fresca, agua de pozo, de manantial, de fuente.

Eso sí, que sea agua potable, ¿eh?

Que hay una moda por ahí de beber agua de cualquier río,

de cualquier charca que me encuentro...

No, no, tiene que ser agua potable,

para que nos calme la sed y no nos provoque problemas.

Y, por supuesto, agua del grifo, ¿eh?

No hace falta ir cargando con botellas de agua mineral

ni con aguas enriquecidas, no hay que enriquecer el agua,

con lo rica que está ya el agua cuando uno tiene sed, ¿eh?

¿Y es cierto que hay que beber al menos dos litros de agua al día?

Bueno, a ver, eso es un cálculo aproximado que se hizo,

pero seguramente coincidiremos en que no será lo mismo

el agua que tiene que beber una persona que pesa 50 kilos,

que el agua que necesita beber una persona que pesa 95 kilos.

Y tampoco es la misma el agua

que tenemos que beber en verano que en invierno.

De cualquier forma y aunque asumiéramos

que el cuerpo necesita una cantidad de agua la día,

ojo, que esa cantidad de agua no es solo agua bebida,

también es el agua que tomamos

con todo lo que comemos o con todo lo que bebemos.

La fruta lleva agua, las verduras llevan agua.

¿Me tomo un gazpacho? Estoy tomando agua.

Me tomo una sopa, me tomo un cocido, estoy tomando agua.

Y toda esa agua cuenta, por tanto, no hay que tomarse

ni ocho, ni seis, ni nueve vasos de agua al día, que no.

Y si bebes agua de más, ¿no es mejor para los riñones?

¿Filtran mejor?

No hay que beber ni de más, ni de menos,

hay que beber lo que hay que beber.

Si bebemos de más, todo lo que bebemos de más

nuestro cuerpo tendrá que eliminarlo por la orina,

lo va a eliminar directamente.

De hecho, deberíamos sacar una señal de stop

a lo que yo digo que es beber como por castigo.

Tengo que beber con un objetivo muy peregrino,

tengo que beber para aclarar la orina,

tengo que beber mucho para eliminar impurezas y toxinas,

tengo que beber mucho para limpiar los riñones.

No. De hecho, si forzamos tanto al riñón

a eliminar tanto exceso de agua que bebemos,

en esa pérdida de agua también se pierden sales minerales,

por ejemplo, el sodio.

Entonces, ni de más, ni de menos.

Pero ¿cómo sabemos cuándo tenemos que empezar a beber

y cuándo tenemos que parar de beber.

De una manera muy fácil, de la misma forma que lo saben

todos los animales en el planeta Tierra

desde el principio de los días,

haciendo caso a nuestra sed.

¿Tienes sed? Bebe.

¿No tienes sed? No bebas.

"Es que en verano hay que beber más".

Claro, si vas a tener más sed.

"Es que, si hago ejercicio, tendré que beber más".

No te preocupes, si vas a tener más sed.

Tenemos que guiarnos por nuestra sed.

Otra cosa, es verdad que las personas de edad avanzada,

el mecanismo de la sed puede fallar un poco

y ahí sí que tenemos que animar

a que bebamos antes de que aparezca la sed

para asegurarnos de que tenemos la cantidad suficiente de agua.

Y entonces, ¿qué me dices de toda esa gente

que va todo el día con una botella como esta en la mano

bebiendo agua constantemente

porque piensan que así van a adelgazar?

Te diría que, si conoces a alguna persona

que haya perdido peso por beber agua, que me la presentes.

Beber agua calma la sed, sacia la sed,

pero no sacia el apetito.

Es cierto que, si yo me tomo del tirón tres vasos de agua,

el estómago se me llena y no tengo hambre,

pero esto me va a durar, ¿cuanto, cinco, diez minutos?

El tiempo que tarde el estómago en vaciarse de esa agua.

La única forma en la que beber agua ayuda a perder peso,

¿sabes cuándo es?

Cuando esa agua que bebemos ha entrado en sustitución

de refrescos o de bebidas alcohólicas que tomamos antes.

Claro, que ahí lo que está adelgazando

no es el agua que bebemos, sino lo que he dejado de beber.

Y también lo que he dejado de comer,

es importante que bebamos agua,

pero que la comida con la que acompañamos el agua

sea lo más saludable posible.

Otro mito, agua en ayunas porque ayuda a rejuvenecer la piel.

Bueno, es cierto que nuestra piel,

igual que el resto de nuestro organismo, necesita agua.

En ayunas, no en ayunas, antes de comer, después de comer,

por la mañana, por la noche... Bebe agua, que hace falta agua.

Y, si te preocupa la salud de tu piel,

vamos a sacar un semáforo rojo,

semáforo rojo a determinadas cosas

que sabemos que perjudican directamente a nuestra piel.

Una mala alimentación,

el consumo de tabaco

y ojo, que estamos ya en fechas de mucho calor,

la exposición solar prolongada y sin protección.

Eso sí que es malo para la piel.

¿Y qué hay de cierto en esto?

Si estás nervioso, bébete un vasito de agua,

que esto va a ayudar a que te relajes.

Puede ser, efectivamente, hay personas que, al beber algo,

parece que se sienten más tranquilos.

Mucho mejor calmar ese momento de nerviosismo o de cierta ansiedad,

que abriendo la despensa, la nevera,

y comiéndome lo primero que me encuentro.

Vamos, si fuera una fruta, estupendo,

pero muchas veces no es la fruta lo primero que cogemos.

Es verdad que, si con esto no es suficiente,

podemos intentar hacer respiración, relajación, un poco de ejercicio,

para ayudarnos en ese sentido.

Fíjate que decías beber agua. Sí.

Uno de los síntomas que notamos cuando estamos muy nerviosos,

cuando tenemos ansiedad, es que se nos seca la boca.

Además de que nos suden las manos, se nos seca la boca.

Y es verdad que, al beber un vaso de agua,

esa sequedad se alivia de inmediato

y ya nos hace sentirnos más tranquilos,

porque se nos ha quitado ese efecto que nosotros notamos.

Vamos a sacar un semáforo verde, Miriam,

a combatir estos cuadros de nerviosismo, de ansiedad,

de la manera más natural posible siempre que podamos,

dejando la medicación para cuando sea imprescindible.

¿Y cómo es? Haciendo relajación, haciendo respiración,

bebiendo agua y ¿cómo no?, haciendo ejercicio.

¿Qué mejor que aprovechar el buen tiempo

que haciendo ejercicio?

¿Está claro? (RÍE) Claro como el agua.

Muchísimas gracias, doctor Fabiani.

¿Y por qué hablamos de beber agua? Porque sudamos más.

¿Y por que sudamos más? Por el calor del verano.

¿Y por qué hace más calor en verano?

Pues eso se lo dejo a la meteoróloga Mar Gómez,

la mujer del tiempo en "Saber vivir".

Junio es un mes en el que damos la bienvenida

a la nueva estación del verano, que comenzará mañana, 21 de junio,

a las 5:35 de la madrugada, hora peninsular.

Pero en junio también empezamos a pasar bastante calor,

de hecho, desde 1975, se han dado diez olas de calor en junio

y cinco se han producido en esta última década.

En estos meses, el calor empieza a ser protagonista,

y no es porque, ni mucho menos, nos encontremos cerca del Sol,

sino todo lo contrario,

la clave está en el eje de inclinación terrestre.

Cuando el norte de este eje se inclina hacia el Sol,

estamos en verano en el hemisferio norte,

y esto es debido a que la radiación solar

incide de forma más perpendicular.

Este mes de junio seguiremos registrando temperaturas

por encima de lo normal en prácticamente todo el país.

En cuanto a las lluvias,

nos mantendríamos dentro de la media en esta época del año.

Pero no solo en junio, sino en los tres meses de verano,

junio, julio y agosto, esperamos registrar temperaturas

por encima de lo normal en prácticamente toda España,

pero las comunidades más afectadas

serían la Comunidad de Madrid, el sur de Castilla y León,

zonas de Castilla-La Mancha y el sur de Extremadura.

En cualquier caso, debemos evitar salir a la calle

en las horas centrales del día.

Las horas de más calor se producen después del medio día solar,

entre las cinco y la siete de la tarde.

Y esto es debido a que el calor se acumula

en la superficie terrestre y los termómetros siguen subiendo.

Si queremos realizar actividades al aire libre,

lo mejor es hacerlo a primera hora de la mañana,

entres las seis y las diez,

o bien a última hora del día, a partir de las ocho de la tarde.

Durante estos meses de verano,

las lluvias suelen verse reducidas, incluso, podemos tener

algunas sequías acentuadas en algunas zonas de nuestro país.

De hecho, en los últimos 60 años, en la España peninsular,

hemos vivido tres sequías importantes,

siendo el año 2005

el año en el que registramos menor cantidad de precipitación.

El agua es un bien indispensable para nosotros

y en estos meses es fundamental hidratarnos.

Pero también proteger nuestra piel de la radiación solar ultravioleta,

que puede ser muy alta en todo el país

e incluso extrema, en el sur de la península

y en las Islas Canarias.

Después de los meses de invierno, estos primeros rayos del sol

pueden ser muy perjudiciales para nuestra salud.

Pero, con el calor, también puede producirse dermatitis,

calambres, agotamiento por calor y golpe de calor.

En caso de producirse este último,

debemos llevar a la persona rápidamente a la sombra

e intentar descender su temperatura corporal.

Y por supuesto, debemos acudir después al hospital.

En esta época del año,

debemos prestar atención a los contrastes de temperatura,

del aire cálido y seco del exterior

al aire frío de los aires acondicionados de interior.

Así que, en esta estación,

debemos prestar atención a los golpes de calor,

quemaduras y catarros,

si no queremos que se arruinen nuestras vacaciones

y ni mucho menos, el verano.

Y según avance el verano, la huerta se irá llenando de patata,

de ricas patatas.

Que mira que nos gusta, Marta, comer patatas.

Hombre, nos encanta. En España y en todo el mundo,

porque es la reina de muchísimos platos.

Tú imagínate, en España se consumen nada más y nada menos

que 1.300 millones de kilos de patata al año.

¡Toma ya! ¿Y esto en qué se traduce?

Que tú, que yo, que nuestros espectadores

consumimos por persona una media de 30 kilos de patata al año.

Y es que encima, claro, las podemos hacer de muchos tipos.

Cocida, hervida, guisada, estofada, al vapor, asada, frita, también.

Sí. ¿Y por qué hay algunas que las venden para freír

y otras para cocer?

Porque fíjate, Miri,

en función del tipo de cocinado que queramos hacer,

nos viene mejor utilizar una variedad de patata u otra.

Por ejemplo, las patatas fritas, las patatas para freír,

nos viene bien que tengan más cantidad de agua

y menos cantidad de almidón.

Las patatas para hacer nuestros guisos,

el típico marmitaco que cortamos la patata para que suelte almidón.

Bueno, pues esas patatas tienen una mayor cantidad de almidón

y una menor cantidad de agua.

¿Qué pasa con el almidón? Que, a parte de aportarnos energía,

es un hidrato de carbono,

es un magnífico espesante y aporta una textura supercremosa.

Y es más, seguro que te has fijado en alguna salsa,

en algún producto procesado

que tú has visto que no tiene patata ni nada

y en los ingredientes pone almidón de patata.

Yo ahora miro mucho los ingredientes.

Y es por eso, porque sirve para espesar.

¿Y qué tipo de patata es la que se cosecha ahora,

la patata nueva? Ahora es la patata nueva.

Que la identificamos porque es muy fácil,

está recién cosechada, ahora, de primavera verano,

entonces tiene la piel muy finita

y tiene más cantidad de agua y menos cantidad de almidón.

A medida que pasa el tiempo, la patata va madurando,

y hasta que volvamos a tener patatas nuevas otra vez,

en primavera verano, en otoño vamos teniendo la patata vieja.

¿Qué le pasa a esa patata? Que tiene menos cantidad de agua

y tiene una mayor cantidad de almidón.

Así que esa es maravillosa para nuestros estofados.

¿Y cuál es más nutritiva, la vieja o la nueva?

Pues fíjate, realmente, hemos visto que tienen

algunas pequeñas diferencias por cantidad de almidón,

pero ambas son nutritivas.

Y lo que es importante

es que todas tienen muchísimo potasio,

fundamental para regular nuestra tensión arterial.

Y un montón de vitamina C,

superantioxidante para cuidar nuestra piel,

ahora también con el solecito.

Entonces, ¿qué sucede con la vitamina C?

Que es muy sensible al método de cocinado.

Entonces, ojo,

porque, cuando nosotros cocemos la patata

con un montón de agua,

parte de la vitamina C se va a este líquido de cocción.

¿Qué podemos hacer nosotros?

Tip número uno, cocer la patata con piel.

Para que tengamos un filtro y no salga tanta vitamina C

al líquido de cocción. Ah, mira.

Tip numero dos, que es el mismo, comer la patata con piel,

porque cerca de la piel

es donde se encuentra más cantidad de vitamina C.

Qué maravilla. ¿Y esta patata que tú has hecho

también se come con piel? Claro, por eso te la he traído.

El claro ejemplo, son patatas rellenas de ensalada de lentejas.

Ay, qué bueno. Hemos asado la patata.

Sí. Esto nos gusta mucho

porque no hemos utilizado un líquido de cocción,

en el que se pueda perder la vitamina C.

La comemos con piel,

que ayuda también a reducir el índice glucémico

porque aumentamos el contenido en fibra.

Muy bien. Y el relleno son legumbres,

que son maravillosas, lentejas. ¿Y qué pasa?

¿Ves aquí alguna fruta en especial? Veo granada.

Granada, porque tiene muchísima vitamina C, igual que los pimientos

y me va a ayudar a absorber mejor

el hierro de origen vegetal que tienen las lentejas.

Rico, fresquito, buenísimo. Y un poquito de queso también, ¿no?

Sí, hombre, para darle un poco de vidilla,

el queso de cabra, que le va fenomenal.

También tenemos calcio, imagínate.

¿Y qué me dices de este plato que tiene tan buen color?

Fíjate, ese colorcito amarillo es porque tenemos una causa limeña.

Ay, qué rica. Así hacen en Perú el puré de patata

que es una pasada, está buenísimo.

Entonces, tiene ese color amarillo porque tenemos un puré de patata

que hemos machacado con el tenedor cuando esté templado

para que el puré de patata no se quede elástico.

Sí. Siempre trabajar la patata en frío.

Y fíjate, hemos añadido puré de ají, pasta de ají.

Que es un tipo de pimiento que es muy picante,

por eso tiene ese colorcito.

Y lo podríamos completar con la proteína que queramos.

Podemos utilizar atún, pollo, y en nuestro caso, salmón.

Qué rico. Y yo me pregunto, ¿cómo lo cocináis vosotros en casa?

Porque España está lleno

de platos deliciosos y muy saludables a base de patata.

Un ejemplo, las papas arrugadas al estilo canario.

Con mojo picón, claro.

Hola, Javi, ¿qué tal?

-¿Qué tal, Sandra? -Vengo a ver producto canario,

que tengo que hacer una cena esta noche y digo: "Unas papitas".

Pero estas no las había visto nunca, cuéntame.

-Conseguir papas aquí en península es complicado.

Tiene un sabor dulce,

puede recordar un poquito a una castaña suave.

Alternativas para hacer algo parecido

a lo que son unas papas arrugadas,

puedes encontrar una monalisa o unas papas de guarnición,

algo que sea pequeñito.

-Voy a intentar hacer algo parecido con estas,

a ver si triunfo yo con las Islas Canarias.

Lo importante es que luego los mojos estén bien buenos.

Hola, John.

Hola, Sandra, bienvenida a El Escalón.

Vamos a utilizar la patata monalisa. -Con piel y todo, ya veo.

-Echamos el agua, pero el agua que no la tape toda,

que se vea la puntita de la patata.

El limón hace que la papa se blanquee, que esté blanquita.

Y vamos a echarle, aproximadamente,

unos 150 a 120 gramos de sal marina.

Y contamos, aproximadamente, 20 minutos,

dependiendo del tamaño de la papa, a partir de que el agua hierva.

Bueno, entonces, Alexandra, mira,

ya está escurrido, ya le sacamos la agüita.

El truco de la abuela canaria original,

cuando ya escurrimos todo el agua,

cogemos y en el mismo fuego le vamos a dar un toque

y vamos a mover la patata así, de esta forma.

Se quedan blanquitas, espectaculares.

-Y nada, lo has dejado un minutito, ni siquiera.

-Sí, es simplemente para que seque un poco el agua.

Aquí, lo que vamos a hacer, es el mojo canario de La Palma.

Vamos a utilizar ñoras,

que las ñoras vamos a hidratarlas 24 horas antes, primero en agua,

los escurrimos y un poquito de aceite.

Es importante utilizar sal marina.

Nosotros utilizamos comino puro, es mucho más sabroso y más oloroso.

Pimentón. -Que es lo que le va a dar el color.

-Tenemos ajo.

Tenemos almendra, en nuestro caso, que es para que coja espesante,

para que quede como una pasta. -Vale.

Que se puede untar en la papa.

-Y ahora, la clave es el aceite, ¿no?

-Sí. -Que es lo que nos ayuda a...

-A ligar todo. -A ligarlo todo, exacto.

-Un chorrito de vinagre.

-Bueno, entonces, veo que es esencial

que tenga un mortero en casa.

-La receta original es al ojo.

Es importante ir corrigiendo el sabor, ir probando y mirando.

Esto es una pimienta canaria que se llama "puta madre".

¿Por qué? Porque... -Porque, efectivamente, pica mucho.

Y yo creo que está el punto. Ahora vamos a servir con las papas.

-Y veo ahí mi mojo picón y una salsa verde.

-Un mojo de cilantro.

-Que se hace siguiendo el mismo proceso, supongo.

-Sí. Pero es importantísimo

que lo hagamos con la sola hoja del cilantro.

-¿Pica? -Está exquisita.

Como me salga igual, triunfo.

A mí me encanta el picante del mojo picón y de la salsa brava.

Que, cuando sale el picante, hay que ver lo que pica.

Hombre, claro, y de ahí que se llame brava.

Claro. Porque oye, es que te coge

y es verdad que da mucho picor.

Lo mismo sucede con la pimienta y con la guindilla en España,

y con el chile y el ají en América.

Que, cuando pica, Miri, pica, pero de verdad, ¿eh?

Menuda explosión de sabor en la boca.

Pues sí. Lo que sí que es verdad

es que es una explosión de sabor de forma natural,

estamos estimulando de forma saludable nuestro paladar.

No como con los productos ultraprocesados,

que ya sabemos que tenemos explosión de sabor,

pero gracias a los potenciadores de sabor artificiales.

Así que nosotros, en "Saber vivir",

enseñamos a potenciar los sabores con recetas saludables

como estos bollitos de chocolate que traigo hoy.

Tienen una pintaza. ¿Cómo los has preparado?

Pues fíjate, mira, estaba diciendo yo

que es un bollito de chocolate, pero, realmente, no,

porque hemos reformulado la receta para hacerla un poquito más sana.

En primer lugar, hemos sustituido el chocolate por cacao puro.

En segundo lugar, la mantequilla por aceite de oliva virgen extra.

En tercer lugar, la harina integral por harina refinada.

Y en cuarto lugar, lo ideal, directamente,

es ir reduciendo la cantidad de azúcar

y acostumbrar al paladar al sabor natural de los alimentos,

incorporando, por ejemplo, frutas para endulzar.

Pero hoy vamos a dar una alternativa,

vamos a utilizar un polialcohol, como es el eritritol

para esta receta. Maravilloso.

Y hay un truquito y es que por eso digo yo lo de chocolate,

y es que hemos metido una oncita de chocolate negro

en el centro de nuestro bollito

para que la explosión sea real, Miri.

A ver el corazón del bollito. Tenemos un corazón de chocolate.

Este es un buen corazón,

porque, además, nos cuida y quiere que seamos más saludables.

Miri, 85 por ciento de cacao.

A mayor porcentaje de azúcar, menor porcentaje ce cacao.

Este es nuestro mantra de vida,

nuestra afirmación para todas las mañanas.

Tú lo has dicho. Nos falta saber exactamente

las medidas de todos los ingredientes.

No pasa nada, vemos la receta

en la web de Radiotelevisión Española

y en las redes sociales de "Saber vivir".

Para que luego digan que no hay pasteles ni bollitos saludables.

Hombre, Miri, podemos hacer bollitos

mucho más saludables que los industriales, desde luego.

Además, podemos ir acostumbrando a los más pequeños de la casa, oye,

que hay que dar ejemplo.

Y para ejemplo, esta criatura de diez años,

que se llama Luna Fulgencio.

Seguro que la conocéis porque es actriz de cine

y encima, ha escrito un libro, el primer libro de Luna,

que es un sol de simpatía y alegría de vivir,

por eso es gente sana.

Películas, he hecho "Durante la tormenta",

"Padre no hay más que uno", "Padre no hay más que uno 2",

"A todo tren", que la van a sacar en verano.

Y "La casa del caracol",

que también la van a sacar en verano.

Tardo menos en aprenderme un guion, que en aprenderme los exámenes.

O sea, es que me encanta aprendérmelo.

Yo, desde pequeñita, nunca he tenido vergüenza,

porque siempre le decía a mi madre:

"Hazme una foto aquí. Y hazme una foto aquí".

Me ponía a bailar delante de mis vecinos y amigos.

Y pues sí, a lo mejor, haciendo pelis,

se me ha quitado más la vergüenza,

pero desde pequeñita nunca he tenido vergüenza.

La vergüenza te impide hacer un montón de cosas,

entonces, tienes que pensar que no existe

y siempre me lo han dicho

y al final, para mí, la vergüenza no existe.

Y por eso me encanta ese lema.

Yo me acuerdo de que íbamos a cenar y mi madre me dice:

"Luna, tengo una supersorpresa. Una editorial me ha dicho

que quieren escribir un libro de ti".

Y entonces, "¿Quién va a querer comprar un libro sobre mí?"

Y se empezó a reír mi madre,

pero es que yo pensaba que quién iba a querer,

pero luego, al final,

cuando empezamos mi madre y yo a escribirlo,

me lo pasé genial.

Cuando vengo al parque me gusta jugar con mis amigos

o con personas que conozco.

También me gusta tirarme por la tirolina,

montarme en el tobogán, en los columpios,

hacer volteretas.

Suelo merendar un cacho de fruta, un yogur.

Un sándwich.

Mi comida favorita son los huevos rotos con patatas y gulas.

Y quiero que me lo haga mi abuela porque es la que mejor lo hace.

Y mi madre también lo hace genial.

Mi horario al irme a dormir,

cada día es diferente

porque, por ejemplo, cuando es fin de semana,

pues me puedo acostar a las once o diez y media

y cuando tengo que ir al cole al día siguiente,

pues me acuesto a las nueve y media, diez.

Pero sí, soy dormilona.

Lo que más feliz me hace en la vida es sonreír.

Y ver a la gente sonreír.

Eso es lo que más me hace feliz

porque ver a la gente que está contenta

pues a ti te pone contenta.

A la edad de Luna estamos todos llenos de energía y vitalidad,

pero, con el paso del tiempo,

parece que vamos perdiendo facultades.

O, al menos, Jesús, eso parece. ¿Qué tal, Miriam?

Pues no solo lo parece, sino que es real,

y no solo es válido para las neuronas,

sino también para la musculatura, para las articulaciones.

Con el paso del tiempo vamos perdiendo esas facultades.

Pero existen unos tests muy sencillos,

que los vamos a practicar ahora, que te dicen el estado de salud

sin necesidad de tener que hacer analítica ni nada.

Son muy sencillos.

Y por eso has venido tú y yo con calzado deportivo.

Claro. Vamos a ello.

Son unos tests avalados por la Universidad de Harvard,

son muy sencillos y si quieres, empezamos.

Empezamos. Mira, el primero es de velocidad.

Nos ponemos a andar

y vamos a intentar dar el mayor número de pasos posibles

a un buen ritmo. Ajá.

Vamos a ponernos primero un... A lo mejor, cien pasos por minuto.

Lo miramos en el reloj o con un cuentapasos.

E intentamos andar lo más rápido posible

para comprobar nuestro estado.

Yo creo que lo estamos haciendo muy bien.

Yo creo que ya hemos entrado en calor, vamos a la segunda prueba.

La segunda prueba es de esfuerzo, de fuerza.

De fuerza, vamos.

Mira, consiste en hacer unas flexiones.

Uy, flexiones. Esto lo vamos a hacer muy fácil.

(RÍE)

Esto nos va a dar lo que te decía,

si perdemos fuerza en las articulaciones,

hacemos esto, que son fondos de brazos...

Que no es fácil, ¿eh? Podemos a hacer unas diez.

Pero nosotros, solo con el ejemplo, vamos a poner tres.

A lo mejor, puede parecer un poco complicado para la gente,

pero mira, hay otro más sencillo

que lo podemos hacer desde esta silla.

Estamos en la silla, damos un paso atrás,

nos ponemos así y hacemos lo mismo,

pero, a lo mejor, sin la dificultad que tiene una colchoneta.

También es un buen test para ver nuestro estado de fuerza.

Hemos hecho velocidad, fuerza, y ahora vamos a hacer un tercero

que es equilibrio y fuerza. Venga. ¿Qué hacemos?

Estamos en la silla, nos sentamos,

y sin tocar nada de la silla, sin tocar los apoyabrazos ni nada,

nos levantamos.

Uno.

Dos.

Prueba superada, ¿no? Tres. Prueba superada.

Y además, lo podemos complementar con las sentadillas.

Que es de esta forma, también, de hacer ejercicio.

Y que nos va a fortalecer

el cuádriceps, la espalda, los glúteos...

En fin, que nos va a poner la musculatura a punto

y nos va a determinar también cuál es nuestro estado físico.

Y esto es válido para cualquier edad.

Fijaos lo que dice la Organización Mundial de la Salud,

en sus últimas recomendaciones aconseja,

a los mayores de 65 años,

de 30 a 60 minutos diarios de ejercicio físico,

incluyendo entrenamiento de fuerza.

Y a los adultos que tienen menos de 65 años,

exactamente lo mismo, Jesús, de 30 a 60 minutos.

¿Y a que no sabes lo que recomiendan para los de 18 y menores?

¿Qué? Pues una hora.

O sea, lo mismo, una hora de ejercicio.

Hagamos una hora de ejercicio diario

porque una hora de ejercicio es salud.

Bien dicho. Y mucho ojo, que, si pensáis

que ya sois muy mayores para calzaros las zapatillas,

fijaos en esta mujer, María Pilar Moleón,

es la atleta más veterana de Andalucía, la abuela de Maracena.

Empecé en el 2000.

Primero, andando, y ves a la gente que te anima

y ves que puedes. Pues dices: "Yo voy a probar eso".

Y empecé, empecé, y no he parado todavía.

Ahora, como es verano, pues salgo a las seis de la mañana.

Me doy la vuelta al pueblo,

cuando veo que llevo una hora o más, pues me vuelvo.

Me sienta bien y no me duele nada con las carreras.

Y termino bien.

Y, cuando estamos en las carreras,

me pregunta algún hombre o las mujeres:

"¿Qué edad tiene usted?" Les digo: "81".

"Pero si mi madre tiene tres menos

y está todo el día sentada en el sillón".

Lo primero e importante es tener salud.

Tener buenos amigos,

porque en el deporte se crean muy buenos amigos.

Estar con las amigas, con la familia,

llevarte bien con la gente.

Y, sobre todo, tener salud.

Muchas gracias, Jesús,

por animarnos a practicar deporte en este domingo de verano.

Ya sabéis, a practicarlo todos los días.

Disfrutemos del buen tiempo

y movamos el cuerpo para llenarnos de salud.

Sin lesiones ni agujetas, como ahora nos van a enseñar.

Feliz domingo y cuidaos mucho.

Bueno, ¿qué tal? ¿Cómo estás hoy? -Hoy, muy cansada.

Ayer hice un entrenamiento que estoy molida de piernas.

-¿Que tipo de ejercicio de piernas? -Este.

-Ah, vale. Para, para. Ve para atrás.

Cuando hagas este tipo de ejercicios de zancada,

es mejor que lo hagas hacia atrás.

Y de esa manera, no hay un impacto contra el suelo,

que es lo que te va a provocar agujetas

si no estás acostumbrada a ese tipo de ejercicio.

Me llamo Guillermo Peña y vamos a hablar

de la importancia que tiene el descanso y la recuperación

entre las sesiones de entrenamiento.

El descanso es una parte esencial,

tan importante como los mismos ejercicios que realicemos.

Porque es durante el descanso

cuando tienen lugar los procesos de recuperación.

Mira, hoy, lo que vamos a hacer es un ejercicio de sentadilla.

Vamos a usar esta goma elástica como resistencia.

Y estás combinando dos acciones

que afectan regiones musculares distintas,

las piernas por un lado y los brazos por otro.

Entreno cuatro o cinco días a la semana.

Intento pues, si a lo mejor tengo un partido de pádel intenso,

pues intento descansar al día siguiente.

(GUILLERMO) Si una persona está realizando hoy

un entrenamiento de fuerza

en el cual está trabajando grupos musculares concretos,

al día siguiente, no debería realizar

una rutina implicada a esos mismos grupos musculares.

Sin embargo, sí podría hacer otras actividades,

una clase de yoga, una clase de pilates...

Vale, lleva los brazos al frente,

y desde ahí, tracciona con los dos brazos.

El tiempo de recuperación entre sesiones de entrenamiento

va a depender de distintos factores.

Un factor fundamental es el estado físico.

Otro factor va a ser, sin lugar a duda,

el tipo de entrenamiento.

Y desde luego, la edad.

Con este no voy a tener tantas agujetas

como con las piernas. -No, porque estamos combinando

ejercicios que implican distintos grupos musculares,

de manera que ahora tus piernas están descansando,

mientras estamos trabajando con los brazos, distintas acciones.

La mejor manera de prevenir las agujetas

siempre va a ser realizando un ejercicio

o una actividad física que no sea excesivamente inhabitual

o poco familiar hasta ese momento que la realiza.

Si realizamos algún tipo de estiramiento

con el propósito de aliviar las agujetas,

deberíamos hacerlo a una intensidad baja,

deberían ser estiramientos pasivos,

de poca intensidad y de poca duración.

Nunca debemos dar recomendaciones populares del tipo:

"Beba agua con azúcar o "Beba agua con bicarbonato".

Son medidas que han demostrado tener

cero eficacia para la prevención o el tratamiento de las agujetas.

Combinamos tracción con sentadilla.

Ahí.

Por tanto, lo importante es realizar ejercicio físico

de dos a tres días a la semana

y respetar los tiempos de recuperación entre sesiones.

Saber vivir - 20/06/21

20 jun 2021

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