Maestros de la costura La 1

Maestros de la costura

Lunes a las 22.10 horas

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Para todos los públicos Maestros de la costura - Temporada 4 - Programa 3 - Ver ahora
Transcripción completa

Bienvenidos, aprendices.

Vais a coser por parejas. No.

Atención al maniquí de muestra,

un diseño de Jesús del Pozo.

Entra en el taller de "Maestros de la costura" Ana Belén.

Cómo corre.

¡Ah!

Nani, tú tienes un merecidísimo primer puesto.

-Muchísimas gracias. Bienvenidos a Toledo.

Bienvenidos.

Vais a tener que replicar el traje

de los caballos.

Señora, no la conozco. -No entretengas al personal.

Los dos equipos vais a la prueba de expulsión.

¡Paco Clavel!

Tenéis que regalarnos un viaje desde la tradición

hasta la actualidad.

El aprendiz que no continúa en el taller de "Maestros

de la costura" es Álvaro.

(Zaz "La Vie En Rose")

# Quand il me prend dans ses bras.

# Qu'il me parle tout bas.

# Je vois la vie en rose.

# Il me dit des mots d'amour.

# Des mots de tous les jours.

# Mais moi, ça me fait quelque chose.

# Il est entré dans mon cur.

# Une grande part de bonheur.

# Dont je connais la cause.

# Et dès que je l'aperçois.

# Alors je sens en moi.

# Mon cur qui bat... #

(Para la música)

Buenas noches a todos.

Tercera semana en el taller de "Maestros de la costura".

Hemos cogido carrerilla y estamos imparables.

Y hemos preparado tres retos para esta noche de infarto

y muchísimas sorpresas, pero de nada valdrían

sin nuestros protagonistas. Que entren los aprendices.

Qué de plástico veo yo ahí. -Me encanta.

Látex...

Aprendices, bienvenidos.

Estamos todos, pero nos falta un poquito Álvaro.

¿Es verdad? -Nos falta.

Me salvó para pasar una semana más con él y finalmente se ha ido.

No lo esperábamos.

Me siento triste, pero tengo que demostrarle

que tomó la decisión correcta.

Vengo con fuerza y con ganas para hacerlo.

¿Y tú qué opinas, Laura?

¿Tú crees que fue justa su expulsión?

A mí me da mucha pena que se fuera Álvaro.

Le veo que se esfuerza mucho,

que está siempre intentando, que no se queda atrás esperando a ver.

Si me dicen elige entre Álvaro y Gabriel, me quedo con Álvaro.

Gabriel, por alusiones.

¿Qué te ha parecido que Laura diga

que te elegiría a ti? Esto es un concurso.

La parte emocional, yo creo que debería dejarse un poco al lado,

aunque a veces resulte imposible o difícil.

Entonces pues eso.

Yo intento tender más a la objetividad.

Álvaro no está. Hay que sobreponerse y seguir.

Yo no puedo mirar hacia adelante

porque te miro a ti así vestida, tipo "Matrix",

y es que me quedo bloqueado.

Tú no puedes dejar de mirar esto.

Yo no puedo dejar de mirar a María.

Esas piernas, por favor.

Hoy tenemos la suerte María y yo

de que una firma especializada en la confección con látex

nos haya hecho esto para nosotras.

Tanto Raquel como María van brutales.

Cierto es que me da mucho miedo porque es que las ves...

Yo no sabría cómo tratar eso, cómo trabajar con ese látex, no.

Raquel, es que el látex y los acabados vinilados

mezclan la sensualidad

con un toque un poquito agresivo que a mí personalmente me parece

supersexi.

Pero claro, hay que atreverse a llevarlos y a defenderlos.

Eso lo tenéis claro.

Fermín. -Sí, totalmente.

Te veo yo muy de látex a ti.

El látex esta temporada es totalmente tendencia.

Firmas como Saint Laurent,

Richard King en Londres,

han conseguido que veamos a muchísimas celebrities ya vestidos

con este tejido tan arriesgado y tan llamativo.

Hemos visto a Chiara Ferragni, Kim Kardashian,

Beyoncé llevando trajes de látex en las alfombras rojas.

¿Que hay que echarle morro para ponerse una prenda de látex?

Pues sí, está claro.

Por eso siempre se ha relacionado con estrellas del rock,

con cultura underground,

incluso con ciertas tendencias eróticas,

con el fetichismo.

Algo normal. Sigue.

Es nuestro día a día. Tú, sigue.

Yo creo que el que más látex ha utilizado es el señor Caprile.

Caprile es el más de látex de todos nosotros.

Que no nos engañe esa chaqueta de señora mayor,

que a Caprile un látex le gusta más que a nadie.

Vamos a dejarlo, que estamos en "Maestros de la costura".

A ver, Ana.

¿Has llevado alguna vez alguna prenda de látex en tu vida diaria

o como fantasía?

No, nunca, la verdad. Nunca.

No, el látex y yo, mi sudor y el látex,

no traspira.

Me quieren echar porque todas las pruebas son con el puntito.

Con lo fácil que es poner millones de tejidos.

Yo sí tengo. ¿Tú sí tienes?

Tengo ropa interior. ¿Ropa interior?

Pero si no transpira.

Bueno, es que no lo necesitas. Ah, que no lo necesitas.

Los cachetazos suenan más cuando llevas látex.

Gabriel... ¿Tú alguna vez has trabajado

o has utilizado algún material de este tipo?

Bueno, es que no sé. Bueno, en fin.

Más tipo arneses y cosas así.

Uh, qué agresivo.

Mily está poniendo unas caras... Me voy a desmayar.

Yo lo único que me he puesto de látex son los guantes.

-Que es una barbaridad.

Hasta ahí no llego. ¿Es una barbaridad?

Yo soy más clásico.

El látex lo veo con mucho brillo, muy plasticoso.

Tiene un aire de meretriz.

No sé cómo decirte, es una prenda que no me apasiona.

En mi casa tampoco se usa.

Mi madre no usa látex, ni mi padre ni mi abuela, ¿comprendes?

Yo sé perfectamente que el poder de nuestra invitada

de hoy nace de lo que es ella, pero ahora que me he puesto

por primera vez látex, entiendo mucho mejor todo.

Que entre Alaska.

(Música pop)

Querida, bienvenida a "Maestros de la costura".

¡Guapa! ¡Guapa!

-Ay, por favor.

No la puedo admirar más y es que de hecho

es una de las personas que quiero conocer antes de morirme.

Gracias por estar en "Maestros de la costura",

nos hace muchísima ilusión. -Gracias a vosotros.

Estáis todos muy guapos, muy "ad hoc".

Bueno, Lorenzo es Lorenzo. Es que yo y el látex, Olvido,

me vas a perdonar. Me vas a perdonar tú a mí.

Yo me imagino un vestido de esos rojos de Lorenzo Caprile

de látex y me vuelvo un poco loca. Eso te lo puedo comprar.

Hablando de atreverse, antes de tratar el látex, la moda,

quiero felicitarte por "Cine de barrio".

Yo estoy feliz porque para mí ese cine y ese cine en concreto,

el cine español, pero ese cine, es mi educación sentimental.

Entonces para mí es un regalo.

Encontrarme con la película, con los actores, es una maravilla.

Tú has defendido muchas cosas, muchos materiales.

Pero vamos a centrarnos en este.

¿Por qué te gusta especialmente el látex?

El látex es muy complicado.

Yo tengo que confesar que el vinilo es más fácil.

Más fácil para usar, más fácil para coser.

Pero me gustan estos materiales que se ciñen a la piel,

que dan brillo, que no tienes que llevar una aplicación

de brillo o una lentejuela para que cojan una luz y destellen.

Y, oye, yo los encuentro muy sexis. Es que lo son.

Es verdad que el látex lo toco poquito en todos los aspectos.

La forma más fácil de adentrarnos en estos materiales

es mostrando un ejemplo.

Qué miedo. ¡Qué miedo me das!

Madre de Dios.

Se trata de una prenda cien por cien hecha de látex.

Se ajusta a la figura perfectamente

y que, muy a mi pesar, es una de las tendencias

más punteras ahora mismo.

Lo interesante es que se trabaja

de una forma muy especial, muy específica,

pero también delata los errores muchísimo.

Aprendices...,

este desafío consiste en crear

una prenda libre

con este material, el látex.

A partir de ahí podéis hacer la prenda que queráis

con el diseño que queráis.

Os recuerdo que tenéis patrones en la mercería

que podéis y debéis modificar

para hacer un diseño único y exclusivo.

Si pensamos en la historia de "Maestros",

¿quién creéis que disfrutaría extraordinariamente

haciendo esta prenda?

¡Es el ganador de la tercera edición, Joshua!

Qué guapo.

-Hola...

Guau. Guau.

Un chico muy guapo que se podía poner esa ropa,

porque a mí me ponen el pantalón y la camisa

y parezco una morcilla de arroz.

¿Te hubieras vuelto loco? Muchísimo.

Haciendo esta prueba. Pero muchísimo.

Disfruto mucho el látex y parte de las prendas que hago

son de látex.

¿Cómo estás? Supercontento, feliz.

Pasar por aquí me ha cambiado la vida. Suena a tópico,

pero me ha cambiado y soy otra persona.

Estoy estudiando. Era mi meta

al venir a "Maestros de la costura".

Y trabajar de esto. Y es lo que estoy haciendo.

No estoy parando.

Ya he sacado mi página web y estoy moviéndome sin parar.

Bueno, Joshua, ¿no te encantaría recordar viejos tiempos y hacerla?

Pues me encantaría, pero hoy vengo a lucirme.

Si no lo tienes que decir, hijo.

Hace un año estaba aquí, luchando como nosotros, dándolo todo,

y ahora está ahí, en el palco ganador del año pasado.

Pásame esa energía, Joshua.

Aprendices, espero que toméis buena nota

de lo que ha dicho Joshua

y que os sirva también de inspiración.

Él es un experto en este tipo de materiales,

pero también es experto en no desperdiciar

ni un centímetro.

Así que, por favor, aprovechad todo lo que tenéis

en la mercería.

¿Y qué habrá en la mercería? La habrán cambiado.

Parece... Un sex shop.

(RÍEN) Vamos a verla.

Es un laboratorio.

Por favor, id a ver lo que hay ahí.

Yo voy a ir mercería y voy a coger lo primero que pille.

No sé diferenciar telas.

A mí me sacáis del popelín y no sé ni cómo se llama el tejido.

¿Podemos estar más emocionados en esta prueba?

Es una prueba muy, muy, muy delicada.

Porque reconocer y saber diferenciar el látex del charol,

si no estás acostumbrado a usar estos materiales, no es fácil.

Y si no lo puedes coser, ¿qué haces?

¿Lo pegas y esperas 10 minutos cada costura?

Si cogen un material que no es látex y lo intentan trabajar

como si fuera látex

con los pegamentos y las colas, es un desastre también.

O sea que esta prueba se las trae.

Un vestidito o un corpiño.

Yo creo que, como lleva tan pocas costuras,

puedes con todo lo que te vaya dando tiempo.

Y hacer, hacer, hacer.

Este charol finito,

plastificado, les va a equivocar seguro.

Luego tenemos estos lúrex, que es muy fácil que los confundan.

El olor a látex es que es supercaracterístico.

Entonces ante la duda pones la nariz.

Si hacen una prenda maravillosa pero no es de látex...

No han hecho la prueba. Bueno, vamos a ver.

Qué nos preparan.

Yo, algún pequeño desastre me huelo.

¿Se puede poner cremallera en eso?

-María lleva una cremallera por detrás.

-Pero no se podrá coser.

Estoy en pánico, pero pánico.

Es que no sé por dónde coger eso. Es que no sé.

¿Cómo se cose esto? ¡Ay, Dios mío!

Aprendices, tenéis una maravilla de materiales

que sería una ofensa no hacer

una de esas prendas que tanto nos gustan.

Un look de villana, un look de alfombra roja.

Un look de chico, algo romántico.

Se me ocurren muchas cosas.

Ya que te has atrevido a ponerte un eyeliner

más largo que el mío,

considero que no debes estar aquí.

No intentéis competir conmigo.

¿Por qué no me haces un look de villana,

de esos que tanto me gustan?

Me parece genial que Palomo cosa porque lo va a hacer perfecto.

Y así sabrá también la dificultad,

que nos lleva a todos locos.

A ver cómo me sale.

¿Me lo vas a hacer a mí? No, a mí.

Pues me lo podrías hacer a mí. Así me modernizo un poquito.

Igual haces tú de modelo. O Joshua.

Yo, por favor, déjame ponérmelo.

A ti te queda bien. No, pero yo quiero.

Me encantaría ver a Caprile con el modelito de Palomo.

Voy a hacer un top romántico, que yo creo que luego

lo voy a poner en mi en mi web.

Uy, qué bonito.

A ver, es un churro ahí.

Pero se ve como muy del Renacimiento.

Me encanta. ¿Estás listo?

Pues no lo sé, la verdad.

Pues con ese eyeliner y con todo ese color que llevas hoy,

tienes que estar listo. Sí.

Venga, látex al poder. Venga, Palomo.

Estoy cagado porque no he trabajado con látex jamás

directamente.

Sí que hemos hecho cosas en Palomo, pero yo,

jamás. He visto cómo se hace, pero...

Y estoy un poco asustado. Es una prueba superdifícil.

¿Os impone el látex?

Mucho. -Un poquito.

A mí, sí.

Yo nunca lo he utilizado de forma privada,

pero esto me lo llevo a casa hoy.

Estás muy sexi, Raquel. En esta prueba,

tenéis que crear una prenda completamente libre

con látex.

Tenéis 10 minutos para presentar esa prenda

y el tiempo para coser comienza en tres, dos,

uno, a coser.

Mira cómo corre.

-Vamos, Palomo.

¡Madre mía! Ahora, estando aquí, viéndolo así...

¿Qué te parece?

Qué fatiga.

Pero ¿volverías? Con los ojos cerrados.

-¡Madre mía, qué miedo! -Veremos si hemos acertado.

-Siempre voy el último.

-Voy perdidísimo, tío. ¿Tiene pelito por debajo también?

No tengo ni idea.

Se supone que cada uno tenemos que coger un kit.

Ok, esto... Necesito cremallera.

¿Hilo no hay que coger? -No, se supone que no.

Me da miedo salir y que se me olvide algo.

Venga, por favor, que estoy solo cosiendo.

-Paso. -Tejidos y chimpún.

No le puedo hacer cremallera por detrás,

porque cuando se la coloque...

-Voy a intentar terminar un vestido

con un escote asimétrico en forma de corazón

y tirantes en el otro lado.

Nani está perdida porque se ha equivocado.

Me ha cogido la tela.

Luis ha cogido látex.

He cogido este color porque me ha parecido que era un poco más grueso

el tejido y creo que me puede ir mejor a la hora de trabajar,

porque no conozco las propiedades del látex.

Mily se ha equivocado.

Ha cogido una licra, que, como la intente pegar,

eso no va a funcionar.

Ay, pobres. -Tiene que pasar la máquina.

Fermín ha cogido varias, pero está con la buena.

Con el rojo. Una prenda

de látex roja puede ser preciosa.

-Se me ha olvidado el kit de pegar. Hasta luego, Lucas.

-Intenta a máquina, a ver cómo te va.

-Ya, pero es que tampoco tengo hilo.

Como esto no se podía coser.

No coger el kit de pegamento

juega a su favor porque ese tejido podría pegarlo.

Pero si no tiene hilo, ¿qué va a presentar?

Está cogiéndolo de la remalladora.

Poniendo emoción a la cosa. Y Ancor también se ha equivocado.

Esta vez a mi mujer no la voy a tener de musa,

estoy pensando en Jessica Rabbit.

Creo que Gabriela ha elegido bien.

La prueba la verdad es que me gusta bastante.

Son materiales muy complicados de trabajar

y voy a hacer algo que no sé si me van a censurar.

Palomo se ha equivocado. ¿Palomo? Anda que...

No creo yo. Tengo que deciros que Palomo

se ha equivocado.

Yo creo que los aprendices van a sacar una parte de ellos

que no conocemos.

Estaban todos muy calladitos en la presentación,

pero ahora va a salir realmente quién llevan dentro.

Ana creo que ha elegido bien.

Y Javier ha elegido mal.

Como lo intente pegar con el kit de pegamento,

pues va a salir un ninot.

¡Madre mía!

Que Dios me pille confesado.

Esto es para prensar, esto para cortar, limpiador...

Para realizar un vestido de látex como el de la muestra,

se marcan los patrones

y con mucho cuidado se cortan con una cuchilla circular.

Hay que limpiar las piezas con un diluyente,

especialmente en las uniones, para eliminar

la grasa y el talco que impedirían que el pegamento

funcionara correctamente.

Se aplica pegamento y antes de pegar las piezas

hay que dejar que el pegamento repose durante unos 10 minutos.

Después se superponen las costuras de las piezas del delantero

y se presionan con un rodillo para eliminar

las burbujas de aire.

Se unen de la misma forma las piezas de la espalda

pegando una cremallera en el centro,

se pega al delantero con la espalda por los costados

y los hombros.

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de este programa.

Yo creo que voy a ir integrada con la prenda porque el pegamento

va a llegar a Pamplona.

-¿Vais a probar a coserlo?

-Yo creo que no.

-¿Tú crees? -Yo creo que sí.

Estáis viendo de qué forma trabajan el látex,

que, a diferencia del tejido, es un material que hay que marcar

con un rotulador el patrón.

No se pueden poner alfileres. Y luego cortar directamente

con ruleta a tajo. No se dejan centímetros.

Y ser superprecisos, María.

Superprecisos, porque va encolado.

No se cose. Jamás.

No puedes poner una aguja. Se abre. Es como una media.

El látex este tiene vida propia. No se queda quieto...

así le maten. -¿Ya estás pegando, Gabriel?

Hay una parte que sí.

Estoy quitándome la parte de atrás.

Tú has pasado por muchas fases estéticas dentro de tu carrera.

En los 90 es cuando utilizas mucho estos materiales.

Los empiezo a utilizar mucho en los 90 y era sobre todo vinilo negro.

Pero luego empezamos a mezclar con Little Joe,

que es con quien hacemos los vestidos.

No solamente me gusta como tal,

sino también para mezclarlo.

Y a partir de ahí he usado morado, verde, blanco...

Bueno, una etapa blanca que tuvimos Fangoria.

Era todo también en vinilo blanco. Da muchas posibilidades.

A mí el vinilo me da más que el látex y estoy sufriendo mucho

por estos niños, porque de verdad que es muy, muy complicado.

-Cómo tengo el pulso.

Todos pensamos que el látex es algo artificial,

sintético, que viene de los plásticos,

y no, el látex viene de las plantas.

Es de la misma familia que los cauchos,

que la goma de mascar, que el chicle.

De hecho látex viene del latín y es esa leche, esa especie

de cosa viscosa, de fluido blanco

que algunas plantas tienen.

Y algunas plantas utilizan estas supuraciones

para atraer a esos insectos que favorecen la polinización.

Porque en algunas es muy dulce y con un olor...

Son plantas dominátrix.

Va a ser atrevido. ¿No querían atrevido? Toma atrevido.

-Yo estoy supersudando de los nervios.

Esta prueba es muy sexual. -Huele a condones.

Alaska, ¿cuándo aparece el látex en el mundo de la moda?

Pues yo es uno de mis primeros recuerdos de la nueva moda

y era Vivienne Westwood, en Londres, cuando tenía la tienda.

Al principio, antes incluso de tener marca propia,

usaba las piezas de los sex shop y las adaptaba.

Entonces hacía esas camisetas que hacía ella de bistró,

pero igual debajo iba con unas medias de látex

o con un pantalón, pero yo sospecho que no lo confeccionaba,

que reutilizaba las piezas de los sex shops para una moda nueva.

Esto es más complicado... Menos mal que se puede quitar esto, ¿no?

Hay que limpiar. Luego echar una cola, un pegamento

y luego dejar que se seque 10 minutos.

Ah, todo esto sin reloj, imagínate tú los 10 minutos.

# ¿A quién le importa lo que...? #

Mily, ¿qué tal? Muy mal.

Hola, Mily. Te presento a Alaska.

¿Cómo lo llevas? -Mal. He olvidado el pegamento.

Pero las chicas de los 80 somos muy resolutivas.

Es lo que estábamos diciendo, el apaño.

Yo me hacía los pendientes, las botas...

Era new romantic.

Iba toda de negro. -Con el flequillo así...

Y groupie de Tennessee, porque su marido es el vocalista.

Lo sé, lo sé. ¿Conoces a Mily de antes?

Alguna vez nos hemos visto. -Sí, sí, sí, sí, sí, sí.

Mily, a mí me parece muy de los 80 el improvisar. Está fenomenal,

pero estamos en el taller de "Maestros de la costura".

¿Cómo te has podido olvidar? ¿Qué ha pasado?

Pues nada, iba tan contenta en plan Teletubbi

por la mercería y llego y digo ay, mi madre.

Cuando veo los botecitos que sacaba Laura, digo ya está.

Te voy a decir algo más. La tela es horrorosa.

Es que no has cogido látex. Esto es licra.

Para empezar, es que esto no es un tejido, es un material.

Y aquí hay un tejido. Se ve por aquí.

O sea que la he pifiado de todas, todas. Bueno.

Pues nada, hazte la punki, porque es lo único que te valdrá.

Déjate de normas. Déjate los 50 y ya.

Hay que dar el salto.

Demuestra que con nada y menos de nada se puede hacer.

Claro que sí. -Lo voy a demostrar.

Empiezan a caérseme los goterones de sudor por las manos.

Y los guantes.

Aprendices...

Nunca he sentido un silencio tan importante.

¿Será porque han pasado ya 50 minutos de la prueba?

Solo tenéis otros 50 para terminar.

Yo me estoy agobiando. -Yo también.

¡Madre mía, cómo me tiembla el pulso! No puedo.

Nani, ¿qué tal? Hola, Raquel.

Te voy a presentar a Alaska. Hola, encantada.

¿Qué tal, Nani? Estoy temblando.

Es la primera vez que manejo el látex.

El látex nada más que me lo he puesto en las manos.

Pues parece, Nani, que no es tu primera vez.

¿No? Que no va a ser tu primera vez.

Porque esto no es látex. Ah, eso es... Digo yo no...

Es una licra con una terminación

un poco de vinilo, de charol. Con lo que te acabo de decir,

¿estás convencida

que la mejor manera de presentar la prenda es pegando?

Es que no he cogido hilo.

Ah...

Que la cabo espada no ha cogido hilo.

Pero, claro, si era látex, no necesitaba hilo.

Pero esto no es la látex. Pero es que ella ha cogido

lo que necesitaba para el látex.

Yo lo voy a intentar. Si no pega, ya vemos cómo la arreglamos.

Ensambla el vestido con lo que sea.

Claro.

Yo presento algo aunque sea agarrado a nudos,

a bocados, con lo que sea.

-Jolines. -¿Qué te pasa?

Me la he cargado literalmente.

-Lo estoy haciendo al revés. Va a peor.

Volvemos a empezar.

Ana... -¿Qué te pasa?

Que no puedo conseguirlo.

Vale. A ver.

Estoy muy nervioso. -No pasa nada.

Tiene que bajar por ahí. -¿Por el agujerito?

Pues eso no lo he hecho nunca.

Yo tengo un imán para los problemas y es la bordadora.

¿Vale? Alguien tiene un problema, Ana.

¿Y a dónde voy yo? La tonta de turno.

¿Ya? -Creo que sí.

Hola, Lluis, te presentamos a Alaska.

Bueno, esto sí que es un momentazo. Es un momentazo.

No pasan los años para esta mujer. Tiene un stop en el tiempo.

Me encanta.

Tú también tienes un stop, María. -Le podríamos poner un stop a él.

Raquel está guapa y tú eres una chica de oro.

Es un conquistador. María, eres, claro...

Es que una chica joven que lucha así, que crea una marca...

Tú para mí eres como una potencia. Si María puede,

se tiene que poder.

Alaska, Raquel, María, ¿qué más quieres?

Tres divas.

Debes estar escandalizada de tener que hacer una prenda en látex.

He pensando yo en hacer como una falda lápiz y lo hago todo

como un sujetador encorsetado que le coja el cuerpecito

y le deje un trocito de barriguita al aire.

Y he pensado en hacer como si fuera unos picos de pájaro

que le salgan disparados desde el escote. Así.

Eso me gusta mucho. Tiene muy buena pinta.

Pégalo bien. Porque es lo que está menos visto.

Es verdad que la gente se va a lo sexi.

Ya sabes que yo no soy muy sexi.

¿Cómo que no? Nunca había trabajado esto.

Dime que esto es látex. Es látex.

Tiene el tejido que se requería. Lluis se nota

que controla el material.

Mira, yo soy fiel a mis principios

y tú eres una musa para mí y no has fallado ningún día.

Y aun así, con látex, no fallas.

¿Lo ves? Al final te voy a querer, Lluis.

¿El otro día yo qué veo?

Ancor hace un vestido y te lo pones siendo tú mi musa.

Dije: "Se acabó".

¡Estás enfadado! No estoy enfadado.

Ahora tengo otro reto.

Te voy a vestir antes de que termine el programa.

Te vi con la cara torcida. Raquel, me pusiste los cuernos.

Bueno, Lluis, por favor. Voy a ver si puedo.

-A ver si la arreglo ya.

Mily, que se ha roto de verdad.

Ahora sí. -Se me ha olvidado el pegamento.

Me he equivocado con la tela. No es látex.

La tuya tampoco, cariño. -¿Ah, sí?

¡Ay, por favor!

Yo, todo contento con mi látex de color rubí...

y no es látex.

¿Cómo lo sabes? -Porque es licra, tío.

Es que nos habéis hecho la trampa.

Es que estaban empolvados todos para que pensásemos que eran látex.

Y he dicho pues este. Y no he acertado.

Se me ha pegado.

Se rompen, jo...

Usa el rodillo, cariño.

No se pega. No se me pega y es supercutre.

No...

Palomo, me estás poniendo nerviosa.

Se me ha despegado la cremallera.

Aprendices, os quedan

solo 30 minutos de tiempo para terminar.

Última media hora de la prueba.

Pues es la primera vez que un juez va a quedar en ridículo.

Lo digo.

Hola. -Madre mía, uno de mis sueños

era conocerte antes de morirme. -Muchas gracias.

Qué maravilla.

Eres una fuente de inspiración.

Porque eres de las personas más completas de aquí, de este país.

Inteligente, artista... -Me voy.

Gracias. -Te lo juro.

Es que te admiro. -Gracias, corazón.

Ay, pues bueno... Es que Ancor es así.

Es normal, te vamos a dejar que lo disfrutes.

Pero he descubierto una cosa, que esto no es látex.

Este tejido lo usaba un inglés que se llamaba Anthony Price,

que era el que vestía a Roxy Music a mediados de los 70

y era fascinante porque solo lo tenía él.

Entonces yo, cuando lo he visto, he pensado que era maravilloso.

También me hubiera tirado a por él. Pero o lo trabajas bien

o te vas a regalo de Navidad. Hazlo todo como si nada.

¡Qué pena me da!

Te vamos a dejar.

Un placer, Alaska. -Lo mismo digo.

¡Madre mía! ¿Cómo coso esto?

¿Qué me estás contando?

Ahora no se me pega la falda. Me cago...

Malamente.

No se pega ni "patrás".

Esto es una guarrería.

¡Guau, guau, guau!

Ana, ¿cómo estás? Te presento a Joshua.

Qué ilusión verte. ¿Os conocíais?

Veo que os estáis haciendo ojitos.

Estuvimos juntos en el casting el año pasado,

que en el casting final tú habías dicho que yo no entre,

pero que entre Joshua, que va a ganar.

Me alegré un montón por tu merecidísimo premio.

Enhorabuena.

Es que me tiembla tanto el pulso que no puedo.

Entonces, látex nunca has usado. -Nunca, cariño.

Y no lo voy a volver a usar.

Tranquila, no te pongas nerviosa porque vas muy bien.

Os decimos siempre que el 80, el 90 por ciento de la prueba es

elegir bien el material y tú lo has elegido muy bien,

porque hay muchos compañeros que han caído en la trampa.

Pega esto y simplifica.

Y luego en el maniquí con mucho cuidado...

Esto parece la gomilla de un globo.

Yo voy a poner esto en vez de... De verdad, me pasa todo a mí.

Oye, mucha suerte. -Gracias, cariño.

Y ánimo y a por todas. -Gracias, muchas gracias.

Venga. Gracias, Caprile.

Qué marranada.

Qué angustia, de verdad, no se pega ni "patrás".

Hola. ¿Qué tal?

Buenas.

¿Qué pasa que todo el mundo se conoce?

También nos conocemos. Tú te paseas mucho por lo que veo.

No es de lo que tú te imaginas.

Se presentó y estuvo en el casting final.

Exacto. Gabriel, eres de los pocos

que ha elegido bien el material.

Los he olido antes.

Es un color muy bonito.

Pero es que el resto, Gabriel, es que lo has destrozado.

Ay, Caprile, hago lo que puedo. No has cortado bien,

no has pulido las costuras.

Estás dibujando con el rotulador sobre el maniquí.

Estás cortando sobre el maniquí. Sí.

Con tijera, además, no con el rodillo.

No has quitado bien el aire de las costuras.

Aquí lo he hecho con el rodillo. Para hacer los ligueros,

pues lo he hecho con tijera y ahora me falta lubricar

para quitar... No,

mucho lubricante necesita eso para que tenga un mínimo

de apariencia correcta. Falta acabar y esto.

Porque para ti esto va a ser acabar.

Bueno, pues no sé.

Perdóname.

Gabriel,

ahora en serio, ¿tú crees que esto se puede entregar así?

Es lo que puedo hacer en 90 minutos.

Mira. No es verdad.

No, por favor, ¿eh?

Que sale el Caprile que no quiere nadie ver.

Como nos volváis a hacer una observación de los tiempos,

os vais todos a expulsión.

Si montamos una prueba y decimos que se puede hacer en 90 minutos,

es porque se puede hacer en 90 minutos

y os hemos dado 100.

Esto no se puede permitir.

Vamos, es que ni en un trabajo de preescolar.

Todo sucio, los manchones de pegamento, los aires.

Esto es una auténtica chapuza, Gabriel,

estoy harto de verte hacer chapuzas.

Bueno.

Y más claro y alto no lo puedo decir.

Pues ya sabes, Caprile.

Cállate, que no tenemos tiempo.

Tú y yo. Igual el de al lado sí acaba.

¿Te recuerda algo esto? Sí.

Es muy perfeccionista con lo que hace

y si ve que algo no se está haciendo bien,

viene a echarnos el rapapolvo,

que yo realmente durante no, pero después sí lo agradecí,

porque nos encauzaba a estar bien y hacer las cosas mejor.

Bueno.

Si lo hace es porque le importa.

Lo único que puedo hacer es no hacer nada,

escucharlo y nada más.

Él está en su papel. Yo estoy en el mío de aprendiz.

Que grite todo lo que quiera.

Lo que tiene que hacer es mandarme a mi casa.

Suerte, Gabriel. Gracias.

Se está desmontando toda la falda. Se despega toda la falda.

Pues algo habrás hecho mal.

Pero si he limpiado. He puesto uno de estos, le he puesto otro.

¡Madre mía! -¿Y cómo lo voy pegando?

¿Y si la paso a la máquina? -¡Que no!

-¿Qué voy a hacer? -En el tiempo que está ahí sujeta,

se pega, se seca.

¡Mi pegamento no pega nada! Si no le va a ir.

Yo paso de esto.

Aprendices, cinco minutos para que termine la prueba.

¡Madre mía, madre mía, madre mía!

Esto no es nada estético, por favor.

-No es lo que quería.

Ya me da igual.

Mi madre...

Ni una prueba más. No la hago.

Te veo en tu salsa. No la hago.

¿Por qué? ¿Te ha costado mucho?

Muchísimo.

Esto no es para mí.

Pues así están los aprendices, desencajados.

Yo hoy no riño a nadie. Lo digo ya.

El Palomo ha sudado también el pobre hombre.

¿Cómo se quita el pegamento este, por favor?

A Joshua con su pantalón le quedaría ideal.

Sería un lookazo. A ver, venga, quítate la camiseta.

Vamos. Otra vez.

Te pasas la vida desvistiendo a este niño y vistiéndolo.

¿Cada vez que vienes te vas a tener que desnudar?

Yo vine el año pasado y corrí desnudo por el plató.

Tengo que volver a repetirlo. Puedes venir cuando quieras.

¿Quieres que te lubrique? Lubrícame.

Yo me voy a ir, Olvido. Vámonos, vámonos.

Madre de Dios. Esto es lo más.

Por favor, mamá.

¡Pero qué guay!

¡Me encanta!

Madre mía. Increíble.

Qué bonito. Lo más, Joshua.

Estás espectacular. -Me vuelve loca el cuello.

Ya soy un poco chico Palomo. Bastante.

Estás guapísimo.

Ahora sí.

Que se termina la prueba. Nos llevamos a Palomo también.

¡Ole! Gracias, Palomo.

¡Qué bonito!

Estoy muy, muy contento con lo que me ha salido.

Creo que ha quedado ideal.

A Joshua le queda increíble, pero no hago esto más en mi vida.

O sea, no he sufrido más... De verdad, jamás.

Qué guarrería, de verdad, que guarrería.

Esto es sin duda lo peor que he hecho en mi vida.

Con lo que me gustaba el diseño... -Ya paso. Se queda así.

Energía, porque el tiempo no es elástico como el látex

y solo os queda un minuto de prueba.

Madre del Amor Hermoso.

No me da tiempo a pegarlo.

Lo podía haber metido por abajo.

Se está saliendo todo.

Me ha quedado muy separada. Y el tiempo termina

en diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro, tres,

dos, uno...

Tiempo.

-Horrible. -Soy el peor de todo el programa.

¿Cómo voy a vestir a una mujer como Raquel si luego hago estas basuras?

Aprendices, ha sido muy importante tener aquí al ganador

de la anterior edición, a Joshua,

y, por supuesto, el honor de tener siempre

a un ser único, que es Alaska,

y en una prueba como esta.

Te iremos a ver al teatro.

Animamos a todos a que os vean en "La última tourné".

Un fuerte aplauso para nuestros invitados en esta prueba. Gracias.

Muchas gracias y mucha suerte. -Suerte a todos.

Chao. Y ahora,

os pido que acerquéis vuestros maniquís para que el jurado

pueda verlos de cerca.

¿Esta cómo se coge?

¿Cómo se coge esto?

Yo lo estoy cogiendo del palo de abajo.

Da hasta vergüenza.

En esta valoración, en vez de prendas,

son preservativos de todo tipo, rotos, semirrotos,

abiertos, pegados, sin pegar, cosidos...

Fermín, tú serás el primero, adelante.

Fermín, ¿estás contento con las piezas que has hecho?

No, no estoy contento porque los acabados no son exquisitos.

En principio era falda tubo y la capita.

Pero no me funcionaba.

Se me rizaba, se me pegaba un lado con el otro. Fatal.

Así que opté por coger el vinilo, que lo había cogido

porque sabía que se podía coser, y poder presentar algo.

Creo que has hecho algo muy inteligente,

algo que hubiese hecho seguramente Caprile,

que es cortar la capa, cerrar con un bies de terciopelo

o un lazo de terciopelo y poner una cadenita.

Y como eras consciente de que podríamos decir que la capa

tenía poco trabajo,

has decidido hacer dos prendas más

aunque fuesen un tejido erróneo.

Totalmente cierto, María.

Pero es verdad, Fermín, que la prenda de látex

se queda simple. Es un poco infantil.

Sí.

Y era lo importante de esta prueba.

Sí, totalmente. Mi intención era hacerlo todo en látex.

Qué pena, Fermín, porque hubiese sido un lookazo.

Sí, lo hubiera sido.

Vería mucho a María con mi conjuntito,

ahí, con un látigo y en plan lo has hecho fatal, Fermín.

O sea, con el látigo total.

A ver, Ancor, ¿me puedes explicar esto?

Esto es un horror. Ah, menos mal.

Había que hacer un trabajo en látex.

Ahí no hay ni látex, ni dentro del maniquí.

Luego el tejido, el diseño, horroroso.

Teniendo en cuenta el nivel al que nos tienes acostumbrados...

Cómo se despidió la semana pasada.

Por ejemplo.

Pues este es un poco un vestido de suicidio.

Yo me estaba inspirando en Jessica Rabbit.

Pero ha salido Mariah Carey saliendo de un roscón de Reyes.

Ojalá.

Ojalá hubiera salido Mariah.

Se me ha ido hasta el estilo.

Es una chapucilla. Un tapavergüenzas.

Menos mal, lo dices tú.

¿Es que a quién se le ocurre ponerme látex?

El látex y yo somos como el agua y el aceite.

Jamás he tocado el látex y jamás he pensado en tocarlo.

Gracias, Ancor.

Bueno, Laura, eres una de las pocas que ha cogido látex.

¿Cómo crees que lo has resuelto?

A ver. Quería hacer algo sencillo. Sencillo.

A ver, al volante, darle un poquito un toque.

Difícil, porque para redondear la pieza, para cortarlo...

Es verdad.

Difícil. Dificilísimo.

Lo que pasa es que el tema de pegarlo...

No se pegaba y me ponía más ansiosa.

Y limpiaba.

Venga pegamento.

Pero el color es superbonito.

El color es ideal. Hombre, claro.

¿Y el diseño? ¿Pero qué diseño?

Laura, por favor... Aquí ibas a poner una rosa.

No, no, no, quería cortarlo. ¿Por qué no lo has cortado?

Porque ya no me daba tiempo.

Madre mía, he pegado todo el maniquí.

Déjame que te diga que la idea, bueno, tendría un pase,

pero la ejecución es un auténtico desastre.

Tu prenda es entre un top y una croqueta,

un buñuelo. ¿Tú crees que alguien se podría comprar esto, Laura?

A ver, si le das con un trapito y quitas el pegamento, sí.

Sí, y lo tienes que vender con trapito.

Yo, me lo dejas y te la apaño.

Si puedes vender eso, vendes hielo a un esquimal, claro.

Muchas gracias.

El otro día papel, hoy látex.

Nos harán hacer un bosque encantado.

Yo ya no sé lo que pueden llegar a pedir.

Bueno, Javier, ¿estás contento con el material que has elegido?

Estoy avergonzado. Primero porque no he elegido látex, evidentemente.

Y para rematar la jugada, no he cogido hilo.

Todo lo que no se tenía que hacer hoy lo he hecho y he cogido el hilo

de hilvanar que había en el costurero y he intentado salvarlo,

pero evidentemente me he organizado fatal porque no he llegado.

Madre mía.

Esto ya es un monstruo,

un auténtico monstruo del lago Ness.

Directamente desde Escocia.

Lo he intentado coser a máquina.

¿Para qué os voy a contar? ¿Con el hilo de hilvanar?

El lago Ness siempre aparece.

Ah...

Es feísimo, desde luego.

Espabila, porque a este paso

te meten un golazo... Por la escuadra.

Esa falda no se la pondría nadie, ni mi madre ni nadie de nadie.

Si tengo un mechero, la quemo.

Quiero escucharte defender tu conjunto, tu look.

No se puede defender.

He intentando hacer algo guay.

Y me había flipado un poco, pero me he quedado flipando.

Lo de arriba es una basura.

Y lo de abajo ya no te cuento lo que es.

Al ponerlo se ha empezado a despegar por todos los sitios,

se ha empezado a desmontar la falda, el top...

Pues algo habrás hecho mal.

Es lo peor que has hecho aquí.

¿Qué ha pasado?

Pregúntaselo al látex, porque no sé qué decir.

Se despegaba.

Yo no sé si es que no escuchas o es que a la mínima

tiras la toalla. Y eso es lo que más me puede decepcionar.

Hay que luchar hasta el final y sobre todo en este tipo de prendas

en las que no te gustan.

Ahí es donde quiero que aparezca el Lluis que queremos ver.

Así que por favor, ponte las pilas.

Todo han sido infortunios, uno tras otro.

Pisas una mierda y te resbalas para caerte encima de dos.

Pues ha sido eso. Yo no he desistido.

Sudaba, sudaba.

Te juro que sudaba. ¿Y me dicen eso?

Pero yo he pensado: "Con tantas cosas que he hecho mal,

¿para qué vas a discutir eso?".

Bueno, descríbenos un poco el bodi que has hecho.

Nunca he trabajado con látex, así que lo que interpreté

de esta prueba es que, para que luciera bastante,

tendría que ser algo bastante ceñido al cuerpo.

Por eso hice un bodi. Tampoco había hecho bodis.

Me ceñí bastante a los pasos de pegar

y creo que por eso me ha funcionado.

En primer lugar, el material está perfectamente escogido.

Pero hay un error, que es precisamente eso.

Es una prueba en la que no se tenía que tocar la aguja

y el látex ahí está aguantando,

pero el látex, cuando lo pinchas, se raja, y eso no tendría luego

utilidad ninguna.

Creo que la prenda está en el estilo acertado,

nos habla de ti, es sexi.

Parecía que habías trabajado con látex; de hecho, las costuras

están perfectamente.

Todo esto está muy, muy bien hecho,

muy limpito.

En fin, yo estoy contento.

A pesar de ese detallito de haber cosido,

me gusta y me gusta haberte visto trabajar.

Es mi primera prenda de látex,

así se la puedo lucir a mi marido.

A ver, Nani, tú has sido una

de las que no han sabido reconocer el material.

Nada.

Y lo peor de todo es que no te has dado cuenta

hasta que no te lo hemos dicho en la visita.

Cuando me lo has dicho, he entrado en estado de shock catatónico,

pero me he dicho saca la McGyver que llevas dentro

porque eso hay que colgarlo como sea.

Lleva los imperdibles en el hombro y del mismo tejido he cortado

y he trenzado.

Y este lado no me daba tiempo

cuando Raquel ha dicho que quedaban 10 minutos.

Y lo he cogido con hilo de hilvanar.

Con razón.

A pesar de no haber elegido bien el material,

no has tirado la toalla

y has hecho un vestido muy gracioso,

un poco vestido para matar, un poquito,

pero muy bien resuelto.

Miedo me da si llegas a coger el látex.

Para la próxima, si escoges bien el material, va todo rodado.

Estoy contenta porque hay un vestido que es ponible,

aunque sea de un solo uso.

Como las prendas interiores comestibles.

Yo mi prenda me la pondría una noche con mi marido.

Si después se rompe, no pasa absolutamente nada.

Ana, ¿qué tal ha sido para ti trabajar con látex?

Complicado.

Sí, bueno, ha sido muy complicado.

Como todo lo ensucio tanto, todo lo pringo,

estaba agobiada con que la prenda no estuviera manchada.

Evidentemente no está perfecta, pero bueno,

creo que por lo menos lo he transmitido un poco en la prenda.

Yo tampoco iba a hacer una prenda muy erótica, porque no soy así.

Pues yo te veo sexi, Ana. Mira el escotazo que llevas.

Claro, yo soy un poco...

Las presillas de la espalda para pasar el lazo están perfectas.

Las costuras de los lados

están perfectamente pegadas, muy limpias,

tengo que decir.

Y el látex, muy bien elegido.

Un látex de 04 y muy limpio. Muy limpio.

Ana, has sido la única que has hecho a la perfección,

ha seguido a la perfección los pasos

para hacer una prenda en látex. Muchas gracias.

La costura se me está empezando a dar bien

o realmente yo me estoy sintiendo cómoda en este ámbito,

que me sentía como un poco...,

que no estaba siendo del todo yo.

Poco a poco voy encontrando mi lugar en este mundo,

que es muy complicado.

¿Cómo ha sido esta prueba para ti?

Pues una sucesión de catastróficas desdichas.

Yo llego ahí, se me olvida el kit de pegamento.

Viene María y me cae otro chorro de agua fría: que no es látex.

Yo, bien, seguimos.

Voy a coser. ¿Con qué hilo voy a coser si no tengo hilo?

O sea...,

ahí casi me muero. Y he cogido tres hebras

de la remalladora y con esas me he apañado como he podido.

De verdad.

Y ahí, intentando no gastar hilo...

Pero has puesto aquí unos cierres, un broche, un peletero.

Bueno, está bien, bien traído. Lo que tenía.

Una minicremallera aquí, dos imperdibles...

¿Sabes lo que me gusta a mí?

Que te has sabido buscar la vida y no te has venido abajo.

Aunque esté la prueba errónea, pues sí,

porque no hay látex.

Pero es alucinante que sin hilos, látex, pegamento y sin nada

hayas podido sacar eso con hilos de la remalladora.

Me parece el ingenio hecho persona

y además la pieza me parece espectacular.

Yo me tengo que desmelenar y venga,

una prenda de látex para una noche loca o dos.

A ver, Gabriel, explícanos qué pretendías en esta prueba.

Pues es un vestido y la parte de abajo

pretendía aguantar las medias, hacer un tipo liguero.

¿Un vestido? ¿Un liguero?

Un vestido de stripper. Sí, sí.

A ver, Gabriel, si nos hubieras dicho que lo que querías era

destrozar una pieza de látex,

pues lo hubiéramos entendido.

Pero lo que no tiene sentido es tener esta maravilla

de material...

Porque a mí, personalmente, es el color que más me gustaba.

Lo has tratado casi como una bayeta.

Y lo más grave

es que cuando yo he ido a la mesa, y es verdad que ha salido

ese Caprile que nadie quiere ver y que sale de vez en cuando...

Bueno, en mi caso, muchas veces.

Lo que me hace saltar, y antes he saltado,

es cuando os estoy haciendo una observación

y me respondéis además con un topicazo de este taller,

que es que yo no lo soporto, que es lo del tiempo,

porque si os damos ese tiempo, Gabriel,

es porque sabemos que se puede hacer.

Y mira el caso de Ana o mira el caso de Yelimar.

Sí, pero ha sido antes de que yo dijese lo del tiempo.

No, perdóname, perdóname, Gabriel, no me intentes manipular

porque ha sido a raíz de lo del tiempo.

Siento no haberlo podido hacer mejor entonces, Caprile.

Yo estoy contento con mi vestido. Es lo que quería hacer.

Me hubiese gustado hacer alguna floritura más, terminarlo,

pero con el comportamiento de Caprile a uno no le quedan

muchas ganas de esforzarse mucho,

de darle el gusto, porque es insaciable.

Entonces... bueno.

Esto que estáis viendo aquí es un mandil negro.

Gabriel, lo siento mucho, pero teniendo, para mi gusto,

el mejor material para trabajar,

has destrozado el material, la prenda, todo,

y vas a ir directamente a la prueba de expulsión.

Dame el mandil blanco.

No pienso llegar hasta el final

porque aquí hay un nivel impresionante.

Venía a divertirme, cosa que no está sucediendo.

Tampoco me lo están poniendo fácil.

Entonces, visto lo visto, pues en mi casa creo que desde el sofá

lo veo con más tranquilidad, ¿sabes?

Jueces, supongo que para deliberar necesitáis algunas de las prendas.

¿Cuáles vais a llevaros?

Pues, Raquel, la de Ancor, Lluis, Mily,

Nani y Yelimar.

-Después de las valoraciones,

pienso que voy a quedar en el último puesto

y me lo he ganado.

¡Madre mía, Gabriel! -Es lo que hay.

A Yelimar a mí me ha gustado mucho verla trabajar.

Ordenado, ha seguido todos los procesos bien y, bueno,

a pesar de los corchetes aquí cosidos con hilo, que no era

lo que pedíamos para nada, la prenda está resuelta.

Tiene gracia. Y sobre todo,

que hemos visto a Yelimar, un poco su esencia, su estilo,

todo lo que nos pueda aportar. Y esperamos ver mucho más.

La veo en esas playas del Caribe, así, saliendo

como de James Bond. Qué calor con un látex.

Bueno, hijo, déjame soñar.

A mí me han dicho que estaba bien.

Yo ya me quedo satisfecha.

Mily, una pena

que no haya escogido látex porque la prenda me parece

una monada. Como la ha terminado...

Ha trabajado muy ordenado.

Pero sin embargo aquí el amigo Ancor...

Yo creo que hoy es su peor prueba.

Es verdad que ha luchado por conseguir algo

que era imposible, porque con cola y esta licra no sé

cómo hemos llegado a esto, porque al final es muy manitas,

y es un milagro haber conseguido esto

sin hilo y con la cola. No tira la toalla.

¿Tan mal te ha quedado? -No.

O sea, pues sí, me refiero.

Esto está pirado de aquí.

Si me han dado el mandil negro, por algo será.

Nani ha hecho una gran prueba.

Es una pena. Se ha equivocado con el material,

pero lo resolutiva que ha sido me ha encantado.

Y eso, no tirar la toalla.

Tengo que poner una prenda,

quiero que sea la mejor.

Y Lluis, pues todo lo contrario, porque teniendo todo a su favor,

se ha ido desinflando, desinflando,

desinflando y esto no hay

por dónde cogerlo. Y tira la toalla.

Estoy muy decepcionado con mi trabajo.

Pues lo tenemos. Sí.

La clasificación la tenemos.

Creo que voy a quedar en un puesto alto porque, la verdad,

me han dicho una buena valoración,

aunque me ha sorprendido.

¿Tenéis un veredicto? Lo tenemos.

Esta prueba ha puesto de manifiesto

un desconocimiento de materiales.

Por eso hemos decidido que necesitáis...

una clase de tejidos y materiales,

porque esto no puede seguir así.

Por favor, necesito esa clase como el agua para vivir.

Tengo en mi mano el octavo puesto de 10.

¿Alguno de vosotros cree que se lo merece?

Yo es que me pongo por abajo.

Yo, que no he acertado con el tejido, sí.

Es... para Javier.

Has pagado muy cara la mala elección del material.

Y tanto. Queremos que brilles,

que luzcas como en Valencia, las fallas,

el color, los fuegos artificiales.

Lo voy a conseguir. Eso.

Dilo más fuerte. Lo voy a conseguir.

Venga.

Bueno, pues en el noveno puesto y por los pelos...

es para...

Lluis. Tú sabes que puedes hacer las cosas mucho mejor.

Lo que queremos los tres es que luches y te esfuerces.

Yo no me iba muy contento.

Bueno, contento, nada contento, pero ya luego ver también

la decepción en vosotros, he pensado ostras.

Bueno, pues si eso te sirve para saber que puedes hacerlo

y que tienes que hacerlo mejor, me alegro, Lluis.

De acuerdo.

Gabriel, te voy a poner la peor condecoración posible.

El último puesto.

Has estado muy acertado escogiendo el látex,

pero a partir de ahí, nada más.

Gracias.

Hay que tener un poco más de tacto y actitud.

Él tenía tacto con las palabras, pero no con su actitud.

Su lectura corporal decía otras cosas.

Estaba diciendo sí, sí, sí.

Pero su actitud ha sido arrogante.

Pues yo voy a dar un número para un aprendiz

que con tesón y ganas se está fortaleciendo

cada vez más.

Yelimar, el segundo puesto en esta prueba es para ti.

Qué bien. Sigue así,

porque es un placer verte evolucionar

y ver cómo te creces ante los contratiempos.

Vale, muchas gracias.

En esta prueba hemos visto al menos un trabajo excelente

y una actitud

maravillosa, muy buena.

Y esas dos cosas

es siempre un placer recompensarlas en este taller.

Muchas gracias. De verdad.

Enhorabuena, Ana.

Has sido la mejor de esta prueba.

Muchas gracias.

Mi primer puesto se lo dedico a mi profesora,

que empecé hace tres años,

que no sabía coser ni un botón, nada.

Y, con lo cabezota que soy,

ella también le ha puesto muchas ganas,

y estoy aquí también por ella.

Gabriel, tú vas a concurrir a la prueba por equipos.

Pase lo que pase, hagas lo que hagas y haga lo que haga

el equipo,

tú tendrás que estar en la última prueba de la noche,

en la prueba de expulsión, jugándote tu continuidad.

Y a todos los demás, ¿esto os ha parecido difícil?

Pues ya veréis la prueba por equipos.

Me voy a comportar de la misma manera.

Voy a seguir intentando hacer las cosas bien,

esforzándome, repito, dentro de mis límites.

Y ya está.

Y cuando me vaya de aquí, seguiré con mi vida.

Y él con la suya.

Y no se acordará de mí porque por aquí han pasado 40 más.

En "Maestros de la costura",

la lucha por hacer el mundo de la moda

más sostenible no solo nos obsesiona, también nos apasiona.

La Península Ibérica cuenta con la mayor superficie

de alcornocales del planeta y de sus cortezas gruesas

y esponjosas

se obtiene un material cien por cien natural,

renovable y biodegradable, el corcho.

Aprender a transformar este tejido vegetal en diseños de alta costura

es todo un privilegio.

Aprendices, bienvenidos a vuestra tercera prueba por equipos.

Estamos en Dehesa de los Canónigos.

En primer lugar, nos gustaría saber cómo estás,

Gabriel. Pues asumiéndolo.

Bueno, es un acontecimiento más que hay que afrontar,

que hay que asimilarlo.

Estoy centrado en dar lo máximo para mis compañeros.

Llegamos a la tercera prueba por equipos

y los precedentes que tenemos de vuestras actuaciones...

Telita. ...muy buenos no son.

¿Nerviosos? ¿Cómo estáis?

Bastante nerviosos y con miedo de pensar que somos los terceros

en todas las ediciones de "Maestros de la costura"

que llegamos a la tercera. O sea, somos los primeros

que hemos llegado todos los segundos a la prueba

de eliminación. La segunda vez.

Creo que quieres decir que piensas que vais a ir todos

a la tercera prueba de expulsión. Eso es, es que tiene su aquel.

De verdad. -Laura es única.

Nosotros lo vemos.

Esta niña es un poco cortita..., pero ya la entendemos.

Aprendices,

¿se os ocurre qué hacemos en una bodega?

Es que ese parece Chewbacca y el otro... Sí.

R2-D2. Bueno, Star Wars, ¿por qué no?

Tiene toda la pinta. Sería lo más.

El entorno es de Star Wars.

Nosotros vamos un poco jedi.

Claro. Sobre todo yo.

Vamos, mira, jedi.

No tenéis ni idea de por dónde van los tiros.

Perdidos, perdidos. Superperdidos.

Lorenzo, desvélalo tú. Siempre me toca ser el malo.

Madre mía, voy a hiperventilar. -¿Qué hay detrás de R2-D2?

Atención, porque esta es la primera

de varias sorpresas de las que tendremos en esta prueba.

-Mira, corcho.

Ay, que vamos a tener que coser con corcho...

-No creo. -Pues créelo ya.

Sí. Así es,

como ya apuntaba Ana, el gran protagonista de esta prueba es

el corcho. ¡Córcholis!

¿Qué os parece? Vemos por ahí alguna carita así, de pánico.

Yelimar. -Cuando venía,

yo dije: "¿Será que trabajaremos con corcho?". Lo pensé.

Y lo dijo. -Y lo dije en alto.

Nadie me hizo caso. Dijeron: "No, no, eso no puede ser".

-Lo que nos faltaba ya, que Yelimar fuera pitonisa. Dijo eso,

pero yo, como tengo costumbre de tratar a la gente de loca,

yo le dije: "Estás loca". Y ahora resulta que no estaba loca.

Aunque su uso más habitual es la fabricación de tapones,

el corcho es uno de los materiales

más versátiles que tenemos a nuestra disposición

y sirve para fines tan curiosos

como el aislamiento de las naves espaciales.

Fíjate. Además de ser supersostenible,

su textura, su flexibilidad y la resistencia que tiene el material

han hecho que la corteza del alcornoque

se convierta en tendencia.

Por eso cada vez se usa más en diseño y lo vemos tanto

en mesas, sillas, lámparas como también en bolsos,

guantes, incluso paraguas.

Porque ojo, que además es un material impermeable.

El corcho es también un aliado de la moda,

ha conquistado a las firmas más lujosas del mundo.

Chanel, Gucci, Dior, Vuitton, Jimmy Choo.

Todas las grandes marcas

han confeccionado preciosísimos zapatos

y algún complemento con este material.

Y hablando de zapatos, el gran creador que popularizó

el corcho en las plataformas,

porque no había materiales en los años 40,

fue Salvatore Ferragamo.

Solo hay un diseñador de moda en el mundo

que se ha atrevido a moldear este material y a transformarlo

en prendas de altísima costura.

Es el único de los grandes que ha presentado una colección completa

con este material como absoluto protagonista.

Palomo, María, ¿nos podéis descubrir?

La verdad es que yo no sé si puedo.

Creo que lo va a hacer mejor Palomo.

No contaba con esta altura.

-¡Ay, ay, ay, ay, ay!

-¡Dios!

-Precioso, ¿no?

-Es muy bonito. -Eso es imposible.

-No, eso es imposible. -(HABLA EN INGLÉS)

¿A nadie le suena este vestido? -A mí no me suena.

Este vestido es el que llevó la actriz Jena Malone

en una de las películas de la saga "Los juegos del hambre".

Me encanta. -¿Quién lo ha hecho?

El diseñador es holandés, pero vive en España

desde hace cinco años y tiene su taller, su estudio

y su tienda en la capital de España.

Es un gran amigo del programa.

A mí me encanta siempre vestir de él.

Os pido un fortísimo aplauso para Jan Taminiau.

(HABLAN EN INGLÉS)

Aparte de este trabajo impresionante de Jan

para la película "Los juegos del hambre",

diseñó el vestido maravilloso que llevó

Máxima de Holanda en la ceremonia de su coronación.

Un vestido con un abrigo en azul klein que pasará a la historia.

Queremos saber, Jan, cómo fue para ti que la reina de tu país

te llame y te encargue el hacerle un vestido que ella sabe

que va a pasar a la historia.

Es verdad que Jan trabaja muchísimo con reinas,

monarquías europeas, pero también con grandes damas del pop

y de la música.

También ha vestido a Rihanna y Beyoncé.

¿Cuál es el secreto para ser capaz de vestir desde el lugar

más sobrio hasta el lugar vamos a decir más atrevido?

¿Le puedes hacer una pregunta? ¿Qué le querías preguntar?

Se lo preguntas tú. Inténtalo, por favor.

No, me niego. -Venga.

¿Qué le quieres preguntar?

"Do you...".

¡Madre mía, qué vergüenza!

(HABLA EN INGLÉS)

¿Has entendido la respuesta?

Me he quedado el principio y no le voy a decir que me repita.

Bueno, tenemos la suerte de poder disfrutar hoy

de esta joya que forma parte de la colección

que presentaste en la pasarela de alta costura

de París bajo el nombre Nature Extents.

Me gustaría pedirte que le expliques a los aprendices

la historia que se esconde detrás de esta colección.

Es tuyo.

Representa los músculos del cuerpo.

¡Qué bonito!

No me lo puedo creer.

¿Qué os parece? -Increíble.

-La historia es bonita.

Yo lo veo más bonito ahora aún sabiendo la historia.

Totalmente.

Después de esta explicación, os encantaría,

igual que a nosotros,

tener delante esas 15 prendas de la colección.

Pero no va a ser posible

porque están expuestas en los museos más importantes del mundo.

-Madre mía.

Gracias, Jan.

Gracias. Un fuerte aplauso para Jan.

Jan, te amamos.

Conocer a un diseñador como Jan, que ha hecho tantísimas cosas

para reinas, estrellas de pop...

O sea, encima ha tocado como varios... Ha abierto el abanico

y ha cogido de varios distritos.

¿Se dice distritos? Queda fatal.

Parece de policía. Eh...

¿Qué digo?

Queda fatal distritos. ¡Registros!

Repetimos, ¿vale?

Los dos equipos vais a tener

que confeccionar una réplica exacta

de este vestido.

Aprendices, nos habéis demostrado hasta el momento

que vuestro trabajo individual casi siempre

es mejor que el trabajo por equipos.

Por esa razón, en esta tercera prueba

no habrá jefes de taller.

Me encanta.

Atención, Ana y Yelimar, porque no seréis jefas de taller

ni tampoco formaréis los equipos. Vale.

Vais a trabajar en base a la puntuación que habéis conseguido

con la prueba anterior.

Es decir, un equipo estará compuesto por las dos mejores

y los tres peores y el otro por los cinco aprendices

que habéis obtenido una puntuación intermedia.

¿Os parece bien?

Divino.

Sí, me parece bien. El equipo verde

estará formado por Ana,

Yelimar,

Gabriel, Javier y Lluis.

El equipo naranja estará formado por Fermín, Nani,

Laura, Ancor y Mily. Para realizar

una réplica exacta,

vais a contar con 150 minutos para trabajar.

Bueno...

Pues, equipo verde, equipo naranja,

coged los acericos y a talleres.

Venga, a correr, chicos, que no hay que perder tiempo.

Naranja.

-Vengo con un montón de ganas. Me ha tocado un equipazo increíble.

La Supernanny. Mily, que ya he trabajado con ella.

Ancor, que es un amor.

Me gusta mucho porque está empoderado.

Y mi queridísima Laura. Ay, por fin.

Qué ganas tiene de trabajar con ella.

Aprendices, tenéis que decidir en unos segundos qué miembro

del equipo va a ser el que elija los tejidos del vestido.

Os doy unos segundos.

¿Me voy yo, me voy yo? Ya está.

A ver, amores, tú has salido ya.

Alguien que no haya salido. -Fermín.

Venga, vamos. -Te toca.

¿Lo tenéis? -Sí.

Tenéis que elegir todos los tejidos en solo 45 segundos.

Cada vez menos. -Cada vez menos.

Y el tiempo empieza en tres, dos, uno, ahora.

Tira.

¡Fermín, tira, corcho! -¡A la mesa!

¡A la mesa!

¡Cógete corto por si acaso!

Tira todo, todo.

¡Coge!

¡Que es gratis!

A ver, a ver.

Por favor.

¿Eso qué ha sido?

Coge la caja, coge la tapa, Fermín.

A ver, habéis arramblado sin ningún criterio.

Se trataba de elegir, de seleccionar los tejidos

que creíais apropiados. Esto parecía un mercadillo.

Ya. Aprendices...

Aprendices, por favor.

Llevamos 25 segundos de tiempo. Devolved lo que no queráis.

Os habéis llevado todos los tejidos a lo loco.

Esto no es seleccionar, esto es arramblar.

Por lo tanto, ahora tenéis 15 segundos

para devolver los tejidos que no vais a utilizar.

Bueno.

Esta nos las quedamos.

Por si acaso tenemos que levantar la falda.

Mira esto. -¿Puedo intercambiar?

Coge dos.

Tenéis tres, dos, uno, tiempo.

Después de esta extraña selección de tejidos,

tenéis 150 minutos para lograr

la copia más fidedigna de un vestido tan importante.

Y el tiempo comienza en tres, dos, uno, a coser.

Entonces Ancor se encarga del cuerpo con la parte del corcho.

Yo me quedo con la falda de capa, que es lo que se me da bien.

El flamenqueo, que tú lo llevas dentro.

Y yo hago el cuerpo drapeado. -Voy ayudando a Nani.

Y cuando necesitéis ayuda, vais diciendo.

Vale. -Vale.

¿Qué hacemos cada uno?

Venga, tú y yo, Vicente, el vestido.

Javier.

Va, da igual. -Venga, Javier.

Haremos el vestido tú y yo y nos encargamos de la gasa.

Empezamos con eso. -¿El cuerpo?

Esto es para el cuerpo.

Dámelo para ir cortando.

Yo no había visto nada igual. Estoy sin palabras, Raquel.

Inédito, vamos.

Espero que por lo menos sirva de algo.

Bueno, arramblar con todo porque sí,

sin mirar lo que tienen entre manos,

no me parece que sea la mejor táctica, porque desde luego,

ellos tenían que coger realmente cuatro telas.

Tenían el corcho, el chifón para hacer el vestido,

luego una organza para dar esa especie de volumen

en la parte de abajo

y luego una tela neutra para montar el traje.

¿Los tejidos del equipo naranja son buenos?

Tienen todas las buenas, pero también tienen malas.

Ahora tienen que saber utilizarlas.

Venga, una tijera libre.

Venga, chicos, que hoy sí que sí. -Vamos, vamos equipando.

Hoy se va a crear el milagro.

Como José Luis Moreno.

-Qué estrés, por favor.

Nada, mi amor. Esto lo solucionamos en un periquete.

Vamos, chicos, que hoy sí que sí. -Hoy lo petamos.

Hoy sí que sí.

Escuchadme una cosa.

¿Alguien le habrá dicho a Laura que no está en Parla?

Cada uno que se apañe con su equipo.

Vamos, cuadradito, cuadradito.

¡Madre mía! Pues cuando queráis os doy clase de inglés.

(HABLA EN INGLÉS MACARRÓNICO)

¿Qué te he dicho? -Eres tremenda.

-Y me pongo delante del espejo

y me pregunto qué tal.

(HABLA EN INGLÉS MACARRÓNICO)

Me da vergüenza, pero es que lo hago.

Y digo qué bien quedaría si hablara de verdad inglés.

Pues ¿sabes qué, Javier? Cuando estaba trabajando en Barcelona,

hicimos un traje para Máxima de Holanda y yo le entretelé

la tela. ¿Cómo te quedas?

-Muerto.

No espero menos de ti.

De ahí, "pa" arriba.

-Gabri, ¿cómo vas? -Eso. ¿Lo tienes controlado?

-Sí.

Para hacer una réplica del vestido de la prueba, se cortan

los patrones en corcho, tejido de chifón,

tejido neutro y organza.

Se cortan en corcho rectángulos para el cuerpo y se entretelan

para darles rigidez.

Se confecciona primero el cuerpo aplicando una cremallera.

Se monta únicamente la manga izquierda,

se coloca el cuerpo sobre el maniquí

y se aplican los rectángulos de corcho.

Se adorna la prenda con unos remaches,

la manga se remata con unas piezas de chifón.

Se confecciona un vestido interior base

y se le añade un volante de organza

para dar volumen.

Para el vestido exterior, se unen las piezas y se frunce la cintura.

Se crean aberturas rasgando el tejido.

En las aberturas, cosemos piezas para crear movimiento.

Para finalizar, drapearemos unas piezas de chifón

cortadas al bies con la ayuda de alfileres

y luego fijaremos los pliegues con unos pespuntes.

Añadimos en el costado una cremallera.

Empiezo a coser el vestido.

-¡Venga, a tope, cariño, vamos!

-Ahí está la fina del barrio.

-Voy a ponerme a entretelar ya el cuerpo.

Es superimportante, porque es lo que va a hacer que no se hunda.

Pero yo diría de entretelar también las piezas que vamos a ir cortando.

Vale, vale, sí, venga, tú sigue cortando.

Tanta tela no tiene.

Vale, vale, lo que tú digas.

Buenas, equipo verde.

Lo primero,

¿cómo os habéis organizado y cómo habéis repartido las tareas?

Hemos hecho reparto de tareas.

Lluis y yo, el vestido. Cortar la base.

Sí, la base. -Y drapearemos.

Haremos la gasa.

¿Esto lo habéis hecho antes?

No. -Más o menos,

pero no de esta dificultad. Vale.

¿Y te vas a encargar tú? Sí, sí, sí.

Lo estamos viendo. Vale, vale.

A ver, cariño, de verdad.

Ya que estás cortando el volante,

¿tú crees que esta es la mejor tela?

Bueno, es para el volante de abajo. No para el de encima de gasa.

Luego hay otro volante y luego está la gasa.

Ese vestido tiene una base. Tiene cuatro materiales.

Este era por si teníamos que levantar volumen.

Te falta la organza. ¿Podríamos usarlo de organza?

¿Nos puede salvar? No lo sé.

Yo creo que nos puede salvar. Alguien que dice

que ha vestido a Máxima de Holanda, estas cosas...

No la he vestido.

No, no. A mí me lo ha dicho un pajarito.

El pajarito se ha estampado contra la mampara.

Se le tuvo que hacer un traje y yo estaba en el atelier.

Entretelé el tejido

para el traje de Máxima.

Imagínate tú de entretelar el tejido a hacerle el traje.

Pero has trabajado en un traje de Máxima de Holanda.

Pero que ni he visto yo a Máxima. Bueno, pero lo has hecho.

Y después de esta historia tan maravillosa, ¿cómo me explicas

que te has olvidado la organza? Eso. Bien, María.

A ver, a ver, a ver, que os gusta meter caña.

Por favor.

Se la había llevado el otro equipo, así que he visto un tul duro

y he cogido el tul como si fuera un cancán para levantar esa parte.

¿Vais a nombrar a alguien o va a surgir de manera natural

alguien que lidere un poco este alcornocal, hablando de corcho?

A ver, Ana, ¿te decides tú? -Eres tú la que ganaste.

Vale. -Te vamos consultando,

vamos preguntando cualquier duda que surja.

Arremángate, porque tienes mucho trabajo.

Caña, porque el tiempo se te echa encima.

Sí, ya va mucho tiempo.

Bueno, chicos.

Uno vestido. -Vale.

-Está divino.

Agárrame ahí, ¿vale? -Es que, mira, ya está.

Hola. ¿Qué tal? Hola.

A ver, ¿cómo estáis?

¿Esto es el volante de la falda de abajo?

Sí, sí. -Y la capa.

Vale. Quiero enterarme un poco de cómo os habéis organizado.

A ver, nos hemos dividido.

Nani se ha encargado de la capa. Vale.

Yo he ido cortando para ahora coser los volantes.

Nos pondremos a mano.

Ancor, con el cuerpo de corcho con Laura.

Y luego Mily se está encargando de la base y el drapeado.

¿Alguien va a supervisar o cada uno va a lo vuestro?

Estamos supervisando todos y ayudándonos.

Yo te veo a ti muy bien, Fermín, de voz cantante.

Con Nani haces buen tándem.

Mily está estupenda.

Oye, ¿el drapeado lo vas a hacer con esto?

Con esto. Con eso.

Pili, a ver, yo te recomiendo que trabajes todo sobre el maniquí.

Todo, todo. Sí, sí.

¿A ti se te da bien? He hecho algo.

¿Has modelado más veces? Bueno, espero que se te dé muy bien.

A ver, esto es, ya te digo, paciencia.

Concentración.

Bueno, os deseo lo mejor.

Mily... -¿Qué?

¿Qué me dices?

Oye, tengo ganas de coser contigo.

Me la he clavado.

¿Qué te ha pasado? -Que me he clavado la aguja.

¡Ay, que me he clavado la aguja!

Venga, dejemos a este hombre "plasmado".

Me va a dar un colapso. Que me he clavado la aguja.

Estoy sangrando. -Yo también.

Ancor, necesito la máquina. -Un momento.

-Vale, perfecto. -No pares de limar, cariño.

La cremallera es desde este piquete, ¿no?

¿Te mido cuánto es la cremallera? -Sí, porfa.

No está marcado.

Vale, la cremallera son 35.

Aprendices, habéis consumido

50 minutos de la prueba.

Vale, ya llevamos 50 minutos.

Quedan 100 minutos.

Quiero la máquina echando humo.

"What is the time?". Te lo pregunto en inglés.

"No complains".

¿Sabes lo que es? No sé, pero me da miedo.

Quejas. No, "what is the time?".

¿Cuánto tiempo quedaba? ¿Cómo te diría eso?

"How long do we have?". O sea, cuánto tiempo tenemos.

"How long... in the heart?". En el corazón.

"This heart". ¿Qué te pasa con el inglés?

Fatal. ¿Por qué?

Tengo un intensivo.

Estás pidiendo ayuda a gritos. ¿Sabes cómo se pide ayuda?

"Hell". Eso es infierno. "Help".

No, como la canción de los Beatles.

Eso es infierno. "Help".

"Hell". "Help".

"Hell". "Help".

"Hell".

No. "Help".

"Hell". "Help".

Nena, SOS. -(CANTAN EN INGLÉS)

"Help". "Help".

Ahora.

"Help".

Yo voy cortando. -A ver lo de Yelimar.

¿Está cortada ya la parte de arriba que va debajo de los corchos?

Sí, está cortado.

Lo que pasa que no está confeccionado.

En el momento que haga lo del corcho, vamos montando.

¿Vale, Gabri?

Y cortamos más corcho sobre la marcha.

Voy a probar lo de la silicona.

Sí, tú ve testando todo eso, por favor.

Menos mal que estás en el grupo, Laura.

Sí, vamos. ¿Cómo van? Van que vuelan.

Van que vuelan, chicos.

A ver, no podemos caer en cosas perfectas.

Me refiero, hay que simplificar. Hay que ir a eso.

Esto está listo.

No me entero. -Esto está listo.

Voy a hacer el otro cuerpo. -Sí, por favor. El del corcho.

Vale, vale, vale, vale, vale.

Id a probar esto, por favor.

Laura, me va a dar un patatús. ¿Cómo lo llevas?

¿Por qué?

Porque veo que vamos bien. Y tengo mucho miedo.

No me están funcionando las manos. -Que sí puedes.

Ay, no paro de pincharme.

Mira, Fermín, este largo. Aquí, cuadra este largo.

Vale, va todo hacia abajo. -Vale.

Entonces tienes que ir poniéndolo así, en plan todo...

Por favor, superlimpio con el pegamento.

Vale. -¿Prefieres seguir cortando

y voy yo haciendo eso? -No.

Vale, Javier, me lleva el vestido. -Vale.

Mira, hay una cosa que me está encantando, la verdad.

Por primera vez, María y Palomo,

veo energía, veo pasión, veo...

salsipirrí.

Lo que está claro es que se están enfrentando a un traje

de altísima costura que combina cuatro materiales,

uno de ellos muy complicado de trabajar,

que es el corcho...

Y cuatro técnicas o más.

Tiene el tema del drapeado.

El tema de los pañuelos y el tema del corcho.

Con Holanda hemos topado.

A ver si conseguimos un resultado máximo.

¡Venga, chicos, que ya no queda nada, lo estamos haciendo genial!

"Let's go!". Hay una canción buenísima de Richie Hawtin.

¿Sabes quién es? Ni de coña, claro.

Te voy a llevar un día de fiesta.

A un guateque nos vamos.

Laura saca de fiesta a cualquiera porque es perfecta.

Ancor iba a descubrir un mundo nuevo de luz y de color.

Madre mía, yo pegando con pistola de silicona.

-Tienes que hacer de todo, tío.

Aprendices... ¡Ay, madre de Dios!

Os queda una hora para trabajar. ¡Madre mía!

Son 60 minutos de prueba.

¡Son 60 minutos!

¡Ay, ay, ay!

Podemos, chicos.

-Por favor, un poquito de ánimo.

Vamos a meterle un poquito de caña.

Yo lo pego. Tú echa la silicona.

Muy bien, Laura, muy bien, muy bien, muy bien.

Ay, ay, ay.

Yelimar, ¿cómo vas?

Me falta terminar la cremallera para que comencemos

con el corcho. -Vale.

Venga, Javier, a pañuelitos ya. -Vale.

Me están quedando...

Ah, ¿por qué? Me estaban quedando.

-Venga.

Que te van a quedar. -Sí, solo era uno.

Venga, que es poner cuadritines.

Enric Martí, bienvenido.

Te presentamos junto a Jan. Eres un poco su mano derecha.

Él no lo va a decir, pero,

cuando nosotros planteamos hacer una prueba dedicada al corcho,

no encontramos a nadie que se haya atrevido

a trabajar con este material.

¿Por qué crees que él se atrevió?

Yo creo que es muy fácil que el corcho quede mal,

que resulte poco lujoso... No me digas eso.

...o que tenga un aspecto que no, que no lo merezca.

Entonces Jan lo que hizo fue muy inteligente.

Es usar esta especie de metáfora y similitud con la madera

y trabajarlo como tal.

Jan, quiero darte las gracias

por este outfit de tu colección.

No lo necesitabas. Tienes una muy buena posición.

Y decides meterte en una nueva aventura,

que es el prêt-à-porter. ¿Por qué?

Si hablamos del vestido, ¿cuál sería,

digamos, los mejores consejos o esos puntos críticos

en los que los aprendices deben reparar para hacerlo bien?

Corcho, corcho, corcho... Corcho.

Corcho.

Ha llegado el momento de que entréis.

¿Estáis preparados? Vamos.

-¿Esto puedo por aquí?

Sí, pero no montes uno encima de otro.

Hazlos seguidos. -No te pongas nervioso.

Que hay que trabajar relajado.

Vale, es que quiero hacerlo muy bien.

Y perdóname si alguna vez me pongo nervioso y te hablo mal,

porque yo soy muy dulce. -Bueno, dulce, dulce...

No te vengas arriba.

Tienes unos momentos un poco amargos, como la salsa agridulce.

¿Qué tal el drapeado?

Voy haciendo. -¿Es fácil?

De fácil no tiene nada. ¿Sabes?

Dos juntas. -Y tanto.

-No me lo muevas mucho. A ver, equipo verde.

¿Aquí estáis cosiendo o descosiendo?

Explicadle un poco a Jan en qué punto estáis.

Hemos cogido la base y hemos cogido una gasa

para hacer el drapeado, que no sale, me hace un montón de bolsas

y no sé para dónde... ¿Has cortado al bies?

No, estoy cortando rectángulos.

¿Tú pretendes hacer ese drapeado cortando al hilo?

Muy bien.

Vale, pues empiezo a cortar al bies.

-¿Y con los cuadrados cómo lo estáis haciendo?

¿Os habéis fijado en el vestido original,

que está completamente rasgada la tela?

No se fijan en nada. Es una manera mucho más fácil

de conseguir los cuadrados y además el look del vestido de Jan,

que es deshecho, no con un corte perfecto como el vuestro.

¿Cuál es el protagonista de esta prueba?

-El corcho. ¿Y dónde está el corcho?

Pues... ¿Dónde está el corcho?

-Aquí. Está ahí.

Ya.

Pues mira.

Podrías haber hecho todo de corcho.

La base.

Así no tenéis que cubrirlo todo porque la base de abajo ya sería

el corcho y os facilitaría el tiempo.

Ya. Pues... Lo siento.

Vale, pues vamos a darle caña, porque ya creo que no llegamos.

Si no llegamos, vamos a hacer otra.

Como nos ha aconsejado él.

Vale, vale.

-Y así tenemos que pegar menos corcho.

En resumen,

que por ver el arbolito no estáis viendo el bosque.

Que no es la prueba de los pañuelitos, corcho,

"no pañuelitos".

Con toda esta información y todos los trucos que os han dado...

Si da igual, si es que ni nos escuchan.

Yo te estoy escuchando. Eres la única.

Escuchando y viendo qué hacer. Hale, adiós.

Hasta luego, chicos. Chao, suerte.

Madre mía, chaval, vamos...

Venga, venga, vamos arriba, no nos hundamos.

¿Qué hacemos con la manga?

Esa manga, sigue pegando lo que le queda.

¿Seguro? -Claro. Es que, bueno...

Porque si queremos montar la otra manga, no da tiempo.

No, es cortar una de corcho directamente.

Pues venga. Córtala de corcho. Si te da tiempo...

A ver, necesito que me veáis esta, a ver si os gusta.

Chicos... ¿Qué tal?

Hola. Ay, perdón, "sorry".

"Sorry, sorry".

¿Perdón?

Sí, que es superguay.

Me ha faltado un plis "pa" saltar al cuello de ese señor

y darle dos besos. Y yo: estate quieta.

Que no es plan.

Le asusto y sale corriendo.

Viene Jan. Enseñadle el corcho.

Hello, Jan. -Hello, Jan.

¿Qué sientes al tener

a un diseñador tan importante como Jan a tu lado?

Terminad esto lo antes posible y luego dedicadle un ratito

a pulirlo.

(HABLAN EN INGLÉS)

Aquí, cosiendo tú y yo. ¿Quién nos lo iba a decir, aquí?

Yo hoy estoy superenfadado.

Hubiese sacado el delantal y lo hubiese tirado.

Me voy a mi casa.

¿Qué pinto aquí? Resulta que sabes hacer cosas, tal, y las sacas.

Resulta que aquí todo te sale mal. Se te lía.

Resulta que me voy de aquí sintiéndome peor que mejor.

Ha sido un placer teneros aquí.

Gracias y hasta pronto. Gracias.

Esta es vuestra casa. Lo sabéis. Gracias. Mucho gusto.

Bueno, a ver, esto va dando el pego bastante.

Chicos, por favor, ¿me dejáis?

¿Puedo engancharlo primero? -No puedo.

Va entero todo pegado y no tenemos nada pegado aquí.

Engancha el del vestido. -Pero tengo que pegarlo.

Mira, de verdad, es imposible, tío. -¿En mesa no se puede pegar?

Nosotros sí que no podemos moldear sin el maniquí.

Da igual, es imposible.

Lluis es una persona muy complicada.

Le tengo muchísimo cariño.

Pero cuesta mucho trabajar con él

porque es un tío tan brillante que trabaja tan bien

y, cuando trabajamos en equipo, no conectas.

¡Vamos, chicos, que ya no queda nada!

¡Os voy a dejar sordos!

¿Qué nos falta? -Pues nos falta todo el brazo,

todo el cuerpo... Nos falta todo.

Lo tenemos del lado que no es.

-Venga, a seguir. -Déjala, déjala.

-Vamos a montarla.

Faltan los flecos de aquí, ¿los tenéis?

Tira, tira, raja, raja, raja tiras.

Mira. -¿Y la pego con silicona?

-No, no, juntas. -Vale.

Era la otra mano, pero bien. -Sí, era la otra mano.

Porque lo he montado y le he dado la vuelta.

Pues ya está. No, esto tiene que ir por encima.

Ahí, perfecto.

Equipo verde, ¿qué ha pasado?

A ver. La manga original.

Vale, vale, la cambio, le cambio.

Y vosotros habéis hecho una manga en el brazo derecho.

Sí, sí, la cambio.

Y luego, una cosa, chicos, ¿esta empanadilla de drapeado?

A ver, hacedme un poco de hueco. A ver, Javi.

Parad un momento, parad un momento.

¿Qué forma de drapear es esta?

Pero, por favor, son pliegues pequeñitos.

Es que se trata de ser mucho más delicado.

¿Me podéis explicar qué es esto?

Porque es de todo menos un drapeado.

A lo mejor me interesa que seáis menos manos,

pero que lo hagáis de una forma delicada.

Es que mirad esto.

Lluis, ¿te parece si te pones con la manga?

Y yo me pongo al drapeado.

La manga va a este lado. -¿A mano?

Y no nos olvidemos de las tachuelas que tiene el original.

Uh, las tachuelas del final. Venga.

Bueno, equipo verde, me voy preocupada.

El tiempo se agota y este vestido no veo que tenga un buen final.

No quiero decir más. Poneos las pilas e intentad presentar

lo mejor posible. Venga, que podemos.

Está casi, casi.

Venga. Ahora rematamos y ponemos lo que haya suelto por ahí.

No, no está casi. Me queda mucho, tío.

Venga, que sí que se puede.

Venga, que podemos.

Aprendices...

(CANTA EN INGLÉS)

(TARAREA)

Diez minutos para terminar. ¡Venga, chicos!

¡Que no se diga!

Os lo digo en inglés, "ten minutes".

Ah, mi pelo, me lo has pegado.

Tijeras, tijeras, tijeras, tijeras, que no lo acabo.

No pasa nada. Hay para todos.

Si yo tengo el chaleco de los años 50 hecho un desastre.

Sí, móntalo, móntalo.

Hay que llegar al bajo. -Sí, por favor. ¿Quién está?

Gabri, no estás desgarrando. Aquí falta que desgarres la tela.

Toda esta parte de delante no está hecha.

-Yo no estoy ahí.

Tienes que venirte para acá.

Hay silicona por todos lados.

Limpiamos ahora.

Es un traje de corcho. -Qué campeones, por favor.

No hice de látex, pero hago de corcho.

Entre corcho, látex y papel, me quedo con el corcho.

Vamos, aprendices, sois un equipo hasta el último minuto.

Vamos, último minuto. Venga, que podemos.

Bueno, vamos a la prueba de expulsión.

Vale, venga. -¿Cómo ha podido salir tan mal?

Bueno, bueno, ideal. Viva Parla, Laura.

Vamos, chicos. Cuidado con el pelo de Mily,

que está llena de cola.

-Después lo arreglamos.

Aprendices, y el tiempo termina en 10, 9,

8, 7.

A quitar pelusa.

(TODOS) Seis.

Cinco, cuatro. -Ya voy, voy.

Tres. -Ya, me da tiempo, me da tiempo.

Dos, uno...

¡Tiempo! ¡Tiempo!

¡Eh!

¡Qué bonita!

"Is very, very. -Is very, very beautiful".

Hombre, que no hay por dónde cogerlo.

-No lo hay.

Está mal, no... -Lo siguiente.

Habéis trabajado como leones. -Hemos, todos.

De las tres pruebas que llevamos ha sido la que más hemos rendido.

Quizás a lo mejor no hace falta que haya un jefe de taller.

Aprendices,

¿podíais imaginar al principio de la prueba que ibais a ser capaces

de presentar algo así? Para nada.

-Jamás había drapeado, ni Mily tampoco.

Y... jamás había afrontado una prueba sin que alguien

me liderara.

Más opiniones. Por aquí.

Hombre... -Pues podría estar mejor.

-Es un poco esperpento. -Es el de Cenicienta

cuando corría por el bosque.

Fue atacada. Bueno, esa era la inspiración.

A Yelimar no le hace mucha gracia ese comentario.

Me parece de muy mal gusto que nos estemos riendo

cuando no está bien,

porque pienso que el que mucho habla poco abarca

y que digas que haces cosas y al final dices que no las sabes hacer

cuando estamos en el último minuto, me parece mal.

¿Te refieres a alguien? Sí, ya que me he mojado,

Lluis, desde un principio, si no sabía hacer un drapeado,

debíamos hacer un parón y enfocarlo un poco mejor,

porque está supermal.

-En ningún momento he dicho que yo sabía hacer drapeado.

Yo creo que sí, porque cuando vino Caprile...

Sí lo dijiste. Creo. -¿Yo? Si nunca he drapeado.

Yo he cogido y he podido drapear un patrón o algo,

pero yo nunca he montado un vestido moldeando gasas.

Yo he querido probar la parte del cuerpo del corcho

y tampoco me has dejado. -Estábamos drapeando

y ahí, ahí estaba Gabriel en el suelo.

Javier también drapeando, poniendo yo arriba,

y tú te presentas que quieres poner eso...

Claro, es que es importante.

Porque después montas y yo ya sé dónde pegar los pliegues

que quedaban, porque si no, yo no sabía por dónde seguir.

-Ana siento que me ha venido. En vez de decírmelo en la prueba,

ahora resulta que porque ella no ha podido ponerlo,

porque lo ha acabado poniendo tres minutos después,

ahora tengo toda la culpa.

-Me parece sorprendente.

Que esto llegue ahora cuando allí no se ha dicho nada...

Estos tonitos y gracias las decimos allí,

que es donde tienen solución.

¿Porque qué solución tiene ahora?

Nos encanta que seáis críticos porque es algo que siempre

os pedimos y hay que saber y ser consciente

en lo que se ha fallado, pero vamos a arrancar en positivo

y a decir cosas buenas porque ha habido y muchas.

Yo quiero deciros que después de dos semanitas

que van a pasar a la historia porque han sido el peor arranque

de las pruebas por equipos, por fin hemos visto un cambio

de actitud. Vamos a aplaudir, por favor.

Laura es la coach de todos.

Desde el primer momento habéis estado

entregados, preocupados, con las pilas cargadas,

deseando impresionar a Jan, en fin, habéis estado

con vuestra actitud, al margen de los resultados, a la altura.

Incluso Gabriel, que llevas el mandil negro,

que sabes que vas a ir directo a expulsión,

tú has dicho que no ibas a tener un perfil bajo y has mantenido

tu palabra porque has trabajado a tope.

Gracias. Equipo naranja...

Vamos a arrancar analizando vuestra réplica de Jan.

Lo primero es que habéis conseguido un muy buen resultado.

Se parecen mucho al original.

Partiendo de una elección de telas que es regulera, porque el tul

no era el tejido ideal.

No rasga, no te iba a dar ese aspecto deshilachado del original.

Empezamos por el corcho.

Si no me equivoco, Ancor y Laura habéis estado trabajando mano

a mano, habéis hecho algo muy bueno, que ha sido entretelarlo.

A partir de ahí, pues ya coge cuerpo y trabajarlo es mejor.

Y el resultado, desde luego, es mucho mejor.

Está además muy bien conservada la excelencia de Jan de ir poniendo

como tablas, algo muy orgánico, trabajarlo como la madera...

Tenemos la tira del cuello, tenemos la tira del puño,

habéis puesto las tachuelitas hasta el final,

que os ha dado tiempo a poner bastantes.

El cuello ha quedado muy resultón, el corcho es muy difícil

de trabajar y habéis conseguido un efecto muy bueno.

"Is fantastic".

Yo siempre digo que para hacer drapeados

hay que tener un talento especial.

Mily, yo creo que está maravilloso, superdigno.

Esta era la parte más difícil de todo el vestido.

Muy bien. Gracias.

Y ahora llegamos al punto más crítico, si cabe,

de este vestido, que es esta última capa con esa falda.

Sinceramente, esto desluce un poco el resto del trabajo,

porque debajo tenéis un montón de trabajo

que al final con esta capa... Déjame, déjame que te coja

un par de alfileres.

Si esta capa la hubierais tenido más corta...

Aquí.

Hubiera quedado más bonito. -Sí.

Fijaos qué tontería. Yo creo que con dos puntadas estratégicas

o habiendo perdido un poco ese miedo

de realmente meter la tijera y cortar...

Porque debajo aquí sí que tenéis todo este trabajo de pañuelos

que está estupendo. Es una pena, Nani,

que esta falda, te tengo que tirar de las orejas,

porque te habías encargado tú. ¿Y el largo quién lo decide?

Creo que nadie al final hemos mirado la prenda

desde lejos. Es importantísimo.

Es algo que digo siempre.

Como se me tacha de marimandona, me callo mi boquita...

Por favor, Nani, no te calles más.

¿Te tachan de marimandona?

Nunca lo hubiera dicho, Nani.

Perdóname, me estás diciendo que has consentido que se haga mal...

Mal, no. Lo que no he hecho es retirarme.

Lo tenías delante y no lo has sabido ver.

Tú estás aquí y haces, vale, tengo aquí,

subo cinco más, cinco más y cinco más.

Es que era muy sencillo.

Es tu responsabilidad. Y te lo digo con todo cariño,

porque es una pena que con el detalle más tonto del final

no hayáis acabado de tener una prenda casi perfecta.

Me gusta dar un paso al frente para lo bueno y para lo malo.

Si nadie quiere asumir la culpa, no me importa asumirla,

porque pienso que la estamos asumiendo todos.

Porque desde primera hora hemos dicho que todos éramos uno.

Bueno, a ver, equipo verde, que esto no está ni tan "fantastic",

ni tan "terrific", ni tan mal.

Yo es que no quiero ni mirar.

Lo primero es que la elección de los materiales

ha sido una elección más que correcta.

Por eso el resultado tendría que haber sido un poquito más...

El cuerpo de corcho no está amoldado al cuerpo,

no abraza al maniquí.

El corcho no está entretelado.

Yo creo que toda la parte del corcho,

que os hemos repetido por activa y por pasiva

que es la parte más importante de la prueba,

os habéis puesto con ella prácticamente al final.

¿Es así o no es así?

Totalmente. -Sí, sí, es así.

El equipo necesitaba un líder y no había ninguno.

¿Estáis de acuerdo? -Totalmente.

Ana, no había jefa de taller porque, aunque se te ha otorgado

el título de jefa, no has ejercido como tal,

ni te han hecho caso ni tú has sabido imponerte.

Nadie tenía claro las directrices que tenía que tomar ni los pasos

a seguir.

Realmente no me he sentido jefa de taller,

entonces no lo he plasmado, no se ha visto.

No lo he plasmado.

Yo soy una persona con muchísimo carácter

y si yo me hubiera sentido jefa de taller,

hubiera dicho mira, que quites el vestido

que voy a poner mi cuerpo.

Ha llegado la hora de analizar este drapeado.

Lluis, has empezado haciendo un drapeado al hilo.

No tiene estructura, no hay frunce...

Yo creo que es que realmente te seguía faltando bies,

tenías poca tela...

¿Eres consciente de los fallos que has cometido?

Sí, pero ahora voy a hablar yo. Ah, pues habla.

Yelimar se queja de mí,

pero ella tampoco ha puesto punto y final a ese error.

Como íbamos mal de tiempo y vi el taller estresado

y yo he querido poner solución,

he empezado a cortar las piezas con forma curvada

pensando adelantar.

Entonces he ido haciéndolo todo mal.

¿Tú qué dices, Yelimar?

Yo no tengo los estudios que tienes tú, Lluis,

y aquí el hecho nos es saber más,

sino que asumamos nuestros errores y aprendamos de ellos.

Es lo único que digo. Y que si necesitamos pedir ayuda,

pues no está mal que pidamos ayuda.

Pedir ayuda es tan importante como que a mí me ha permitido,

por ejemplo, volver a caminar porque he tenido que...

necesitar de muchísimas personas.

Yo estoy superagradecida con la vida y con muchísimas,

muchísimas personas que me han permitido poder caminar

y poder estar hoy aquí.

Vamos a terminar de analizar el vestido.

La falda. Teníais el georgette y más o menos,

pero para el famoso volante

habéis utilizado tul en sustitución de la organza

y el georgette con el tul

son dos materiales absolutamente incompatibles,

porque el georgette, cuando se apoya sobre el tul,

se pega al andar.

Conseguiríamos el efecto contrario de lo que queremos.

Y esto me ha hecho tomar una gran decisión.

Cuando regresemos a Madrid, directamente vamos a ir

a que os dé una clase magistral

de tejidos

y materiales.

Qué ilusión. -Sí.

Bueno, aprendices, María, Palomo y yo

consideramos que el equipo ganador de la prueba de esta semana

es...

el equipo naranja.

Enhorabuena.

Estaba más claro que el agua.

Atención, que el veredicto todavía no ha terminado.

Ay, madre, no me digas.

Bueno, yo solo quiero destacar el trabajo de uno de los aprendices.

Mily, me ha impresionado ver cómo tú sola

has hecho todo eso drapeado

del vestido base, lo has cortado, lo has cosido.

Así que queremos que sepas que para los tres has sido sin duda

la mejor de esta prueba.

Flores a tope, "the power".

Muchísimas gracias, de verdad.

Yo dejé a mi marido muy malito, muy, muy, muy, muy malito.

Estoy intentando saborear esto del todo, pero sí que es cierto

que en estos momentos de tanta alegría me acuerdo mucho de él,

muchísimo.

Pues, equipo verde, para vosotros también hay

una sorpresita.

Ah, bueno. -Venga.

Aunque los cinco vais a ir a la prueba de expulsión,

uno de vosotros es el alumno perfecto,

ese que tiene hambre de saber, que escucha los consejos que damos,

que aplica al instante cada corrección.

Y ese aprendiz... es Yelimar.

Nos encanta ver cómo reaccionas

y sobre todo cómo te esfuerzas por mejorar en cada prueba.

Vale, muchas gracias.

Y que aceptas ese segundo plano que te colocan sin protestar.

Quiero que sepas que tienes todo nuestro respeto y admiración.

Enhorabuena. -Muchas gracias.

¡Felicidades, equipo naranja!

Por fin un equipo en la barandilla de "Maestros de la costura".

Equipo verde, lo siento muchísimo,

porque, como bien diría Laura, "show must go on".

¿Cómo era, Laura? (HABLA EN INGLÉS MACARRÓNICO)

Estoy supercontenta ahora mismo.

Es verdad que de fiesta en plan tal no me he traído nada.

Que me lo deje otro compañero,

porque Fermín tiene unos trajes monísimos.

Después de una prueba por equipos muy emocionante,

por fin tenemos un equipo vencedor, un equipo perdedor,

mandiles blancos y mandiles negros.

Vamos, una prueba de expulsión normal,

acorde a la tradición de "Maestros de la costura".

Vamos a ver cómo están los aprendices.

¡Madre mía! Parecemos caballos desbocados.

(TARAREA)

Bueno...

¡Qué guapos os veis allá arriba! ¡Por favor!

-Entro al taller tan contenta. Con un subidón, con una alegría,

un poquito nerviosa.

A ver qué les va a tocar.

Ver los toros desde la barrera está muy bien.

Tenía ganas de experimentar el balconcito.

Aprendices, esta estampa es un poquito más normal.

Vencedores y vencidos.

En una prueba por equipos

en la que no había jefe de taller o jefa de taller,

pero en la que alguien actuó como tal,

que fue Ana. ¿Te sientes responsable,

ahora que miras a tu alrededor y ves a tus compañeros?

Me siento en cierto modo responsable de que estemos aquí.

Pero no me sentí jefa de taller en ningún momento,

así que tampoco. Lluis, ¿has reflexionado tú?

¿Has pensado un poco acerca de tu actitud en la prueba por equipos?

La verdad es que no. Creo que estábamos todos en una.

Luego, cuando ella dijo que yo no bajaba el vestido

porque tenía que poner el cuerpo,

bueno, estaba en ese momento drapeando.

No le dije que no montase. -Sí, por Dios.

Espera un momento porque estamos hablando...

No me dejaste colocarlo.

¿Sabes qué te digo, Raquel?

Que como yo sé lo que hice, no me siento culpable.

Así que es que tampoco me voy a "flatigar" por algo.

Aquí todos nos sabemos poner chulitos. ¿Sabes?

Yo el primero. -Claro que sí.

Tú, siempre el primero. Para mí el problema es que tiene un problema

a la hora de trabajar en equipo.

¿Pero estás hablando por ti o por el grupo?

Por todos en conjunto y también por él.

No, por mí no. -No, la culpa la tenemos todos

porque no se priorizó bien desde el principio.

-Estoy tenso, me siento tenso, me siento que voy a empezar la prueba

más tenso después de estas palabras, porque ya te quedas

que no, no esperas según qué cosas de según qué gente.

Bueno, aprendices, el látex ha sido

como el gran problemón de esta semana.

Y esto, unido a todos los problemas

a la hora de elegir telas, tejidos, materiales,

nos hizo plantearnos que necesitabais una clase

para que aprendierais de una vez por todas

a diferenciar materiales, tejidos, telas,

y a elegir todos estos elementos correctamente.

Vamos a ver cómo fue esa clase magistral de Lorenzo Caprile.

Bueno, aprendices, estamos en el templo de las telas,

que es Ribes y Casals.

Y qué mejor sitio que este para daros una pequeña clase magistral

sobre materiales, tejidos, telas,

porque creo que estáis un poquito verdes.

Y luego, en la última prueba,

a ver, Fermín, claro, si yo arramblo con todo lo que me dan,

alguna estará bien.

Alguna estaba bien.

La primera noción importantísima es que aprendáis a diferenciar

entre materiales en general, como el látex o el corcho,

y tejidos. Para que una tela sea un tejido tiene que estar tejida.

Entonces esa es una de las principales nociones.

La otra noción es que la seda no es un tejido.

El algodón no es un tejido.

La lana no es un tejido.

¿Qué son? Materiales.

No. Fibras.

Fibras.

-He aprendido mogollón de cosas que no tenía ni idea.

Cómo van entrelazados los hilos

para ver qué tipos de tela hay,

los tipos de telas que puede haber, muchísimas cosas.

¿Me ves guapísima o qué te pasa? Te has emocionado.

Pero tú siempre estás guapa.

Pero Palomo se ha quedado...

Palomo y yo, a veces sí, a veces no. Pero vosotras siempre.

Habla por ti, Caprile, por favor.

Bueno, a ti no lo sé, pero desde luego a la que le va todo bien,

de maravilla, es a Raquel, que está impresionante

con esta creación de Ynés Suelves. Brutal.

-Es una monada. Bueno, Raquel,

no podemos tener una mejor embajadora que tú.

Estamos encantados porque el último desafío de la noche

es precisamente una reivindicación a sentirse guapa siempre.

Me ha encantado esa última frase, reivindicación de sentirse bien,

de sentirse guapa.

Pues vamos a ello. Adelante, música, que comience el desfile.

¡Guau, qué guapa!

(Música disco)

-¡Bravo!

Me he quedado embobada.

Estáis espectaculares. Gracias a las modelos por ofrecernos

este desfile.

También a la firma K-Kou, especializada en prendas de ropa

para todos los cuerpos, para todas las mujeres.

Para que todo el mundo

se sienta bello, que es lo que más nos gusta.

-Creo muchísimo en la diversidad de las personas,

en que cada persona es particularmente distinta.

Me parece genial.

Yo he tenido la oportunidad de desfilar con prótesis

y me parece superimportante que las personas vean

que soy humana, soy real y vivo al igual que todos.

Aprendices, como veis, por un lado se trata de un desfile lleno

de diversidad y por otro lado algo unifica a las modelos,

y es que todas están muy favorecidas

y con un look a la medida de cada una de ellas.

Y además estas modelos no tienen

una talla estandarizada.

La moda ha manejado un tallaje así, un poco de delgadez

que no representaba para nada la realidad.

Por suerte se están ya desterrando conceptos como modelo curvi.

O peor aún, tallas especiales.

Eso era horroroso. Era superfuerte.

El oficio de modista

consiste en adaptar los patrones a cada talla,

que se trata precisamente de lo que vais a hacer en esta prueba,

trabajar, coser, crear a medida.

Y confeccionar a medida tiene principalmente un truco,

tomar bien las medidas y entender, por supuesto, lo que le va bien

al cuerpo de cada cliente.

Resaltar lo bonito y tratar de disimular los atributos

que menos le favorezcan.

Vais a tener que crear una prenda a medida

que resalte a la modelo y que potencie toda su belleza.

Están cagados. Para ayudarnos

en esta prueba, tenemos dos invitadas muy especiales.

Os pido un fuerte aplauso para la modelo Lorena Durán

y para la diseñadora Ynés Suelves,

creadora de este vestido y finalista de Who's On Next

de este año.

Lorena, bienvenida. Colócate aquí.

Hola, Ynés, ¿qué tal?

-Me asusta trabajar a medida porque yo realmente no me dedico a eso.

Y nunca he tenido a una clienta que venga y tome la medida

y saque una prenda adelante. Me da bastante miedo esta prueba.

No sabéis lo importante que es que ambas estén aquí

para que os puedan asesorar en esta prueba.

Ynés, tú eres muy perfeccionista.

Te gusta muchísimo el trabajo artesanal.

Mucho. ¿Qué tiene de especial para ti

trabajar a medida?

A mí me encanta trabajar a medida porque cada cuerpo es diferente.

Entonces me gusta mucho trabajar con la persona,

con la que creo directamente,

para hacer algo a medida con ella en su cuerpo y su alma.

Lorena, nosotros, sobre todo ellos, que trabajan diariamente

en el mundo de la moda, perciben un cambio realmente importante.

Pero ¿está realmente normalizado o sigue siendo

una excepción que una talla 42 desfile?

Es una realidad que la moda está cambiando para bien,

para dar paso a la diversidad.

Y las curvas han llegado para quedarse.

-Es que lo que estaba mal es la mentalidad hace tiempo,

que solo había un tipo de modelo con unas características,

unas medidas y un peso que era de locos.

Bueno, Raquel, pues es el momento perfecto para enseñar

a los aprendices el maniquí de muestra.

A ver, María, Palomo, vamos a descubrirlo.

Mira, ya sabes que soy la azafata oficial del programa.

Qué cuqui, por favor.

-¡Qué bonito! Ynés,

esta prenda es tuya y, como bien decía Raquel,

se ve el mimo, el cuidado por los detalles, en fin...

Explícanos un poco tu proceso creativo.

-Aquí lo que hice es empezar con camisero muy grande, muy largo.

Le añado botonaduras para poder luego hacer

diferentes funciones con ella y puede ser muy grande

o puedes ajustártelo y llevarlo de muchas maneras.

Entonces la persona que lo lleva forma parte del proceso creativo.

Qué maravilla, ¿no?

Aprendices, en las dos ocasiones anteriores estabais todos

en el taller. Ahora sois menos.

Por lo tanto, mayor probabilidad de abandonar el taller.

Por eso es tan importante que tengáis en cuenta

el imperdible.

Como recordaréis,

son 20 minutos de ayuda de cualquiera de los compañeros

que hoy están en la barandilla, siempre que os digan que sí.

El imperdible solo podéis utilizarlo una vez

en vuestro paso por el recorrido de "Maestros de la costura".

Y solo puede tenerlo aquel que lo pida

en primer lugar.

Pero tenemos algo pendiente, que no se te olvide.

La ventaja de la mejor de los mandiles negros.

Es decir, nuestra querida Yelimar.

Yelimar, tú fuiste dentro de este grupo valorada especialmente

por los jueces

y eso va a tener una consecuencia. ¿Buena o mala?

Vas a tener una ayuda extra, pero quien te va a ayudar...

es uno de ellos tres.

¡Oh, qué guay!

¿Te puedes imaginar

cuánto puede hacer cualquiera de ellos en 15 minutos?

Muchísimo. "A priori".

Luego puedes cambiarlo si quieres.

¿Cuál sería tu juez?

Pues ahora mismo me iría a por Caprile, porque sé que trabaja

muchísimo a medida y puede ser un gran aliado para mí.

Pero a lo mejor cambio, no lo sé.

Ahora mismo, Caprile. O María o Palomo o yo...,

encantadísimos de bajar ahí a ayudarte.

Qué bien. Tener la ayuda de un juez

me parece superbién, porque, claro, tiene muchísimos conocimientos,

así que yo intentaré aprender

en esos 15 minutitos lo más que pueda.

Y todos los consejos que me den, hacerlos.

Voy a pedir a las modelos que ocupen los puestos de costura.

Hola, ¿qué tal?

¿Qué tal?

Hola.

Hola. -Hola. Vaya follón, ¿eh?

Aprendices...

Orden de la prueba. Tenéis que medir,

tenéis que bocetar, tenéis que ir a la mercería,

tenéis que confeccionar la prenda y tenéis que probarla.

Ellas van a estar en el probador.

Importante, regla de la prueba.

Solo puede haber un aprendiz probando en el probador.

¿Todo claro? Sí.

Tenéis que presentar esa prenda para libraros de la expulsión

en 75 minutos de tiempo,

que comienzan en tres, dos, uno, a coser.

Venga, que te voy a dejar superguapa.

Ana, muy bien, cariño. Venga.

Y 110. Tienes la misma medida que yo.

Tú muéveme como tú quieras. -Vale. ¿Cómo te llamas?

Lydia. -Vale, Lydia.

¿Vosotros qué haríais?

Depende de la modelo que me tocase.

Para acabar pronto, un cuello halter y vuelo para abajo.

Bueno, ahora a ver la manga. Ya veremos.

Y 25.

Perfecto, cariño. Con esto me apaño. Y muchas gracias.

-Te haré algo anchito y una falda así.

Te lo haré cortito.

Me he complicado en dos piezas.

Entonces dentro del límite y el riesgo, si fallo,

me cae todo un panel de agua fría encima

o si lo logro quedo contento.

Quedo como diciendo venga.

Ya me estoy agobiando.

Me voy a llevar esto.

Estás en 60, de lo típico.

El vestido, así.

Yo tengo que coger una cremallera que me vaya.

El vestido.

¡Venga, chocos!

Mi modelo se llama Mayte y más o menos tiene mis mismas medidas,

entonces yo, en ocasiones especiales,

prendas que lucen mucho, me he hecho faldas de capa

porque lucen bastante y es una prenda que queda muy bien.

Mi Mayte va a ir estupenda con su faldita de capa.

Vale, lo tenemos y lo tenemos.

Necesito cremalleras. -Son finos.

Lluis ya sale. -Venga, otra vez, rojo, Lluis.

-Es su color.

-Mira, mira.

-Mira Gabriel, pobrecito, no puede, se le cae.

-Qué tela ha cogido, es supercomplicada para coserla.

-Mira qué bonito la combinación de colores de Yelimar.

Estás cegándote en todo, Gabriel. -Buah.

Ah, me perdí, 78.

¡Madre mía!

Raquel, necesito mi jurado.

Está muy nerviosa. Yelimar.

Que ya necesito a mi jurado, por favor.

Quieres la ayuda ahora.

¿Consideras que es el momento? Sí, sí.

Son 15 minutos de ayuda de... Caprile.

Vamos. Vamos, Caprile.

¡Vamos, Caprile! ¡Venga, Caprile!

Mi imperdible platino favorito

ayudará a Yolimar durante 15 minutos.

Quería hacerlo acá, pero tienen el pecho ancho.

Y aquí quería colocar unas tiras para luego ajustar.

Esto está muy bien, pero hay una prenda

que te la voy a montar ahora en el maniquí

que sienta bien a todas las mujeres y a las que tienen...

Buen pecho. Y es muy fácil.

A ver, no puedo negar que me preocupa muchísimo

el cambio de diseño,

porque ya tenía en mi mente estructurado todo,

qué iba a hacer primero y qué después.

Y el hecho de que me haya cambiado completamente el diseño

me pone un poco de los nervios.

Corta aquí. La historia de Lorena

yo prefiero que nos la cuentes tú, porque tú empezaste

con 17 años siendo modelo.

Y si no tengo yo mal los números,

tú tenías una talla 36 en aquel momento.

Yo tenía una talla 36 con 15 años,

pero debido a una operación hormonal y tal,

mi cuerpo pasó de una 36 a una 44 en un mes y medio.

¿Fuiste rechazada profesionalmente en algún casting por ello?

Sí, yo me he encontrado a lo largo de mi carrera con más nos que sís,

pero yo me mantuve.

Estoy gorda para ti. Bueno, pues el que venga será.

Y siempre buscaba el sí. Y un sí que tú dices llegará

el sí que me dirá sí y ese sí resulta que es

el protagonista del desfile de cuerpos

más estandarizados del mundo, que es Victoria's Secret.

¿Cómo es ese momento en el que tú llegas ahí, esta soy yo

y estoy en Victoria's Secret?

Pues algo con lo que siempre he soñado.

Ha sido una de mis metas, que mi cuerpo fuera

el que vemos en el desfile.

Y bueno, los sueños al final se cumplen y de hecho ha sido

un antes y un después en mi carrera.

Es una prenda muy sencilla la que estamos planteando,

pero tiene que estar cosida de maravilla.

-Estoy sudando como vamos... -No eres la única.

Si sobrevivo a "Maestros de la costura", ya sobrevivo a todo.

No me puedo poner más atacada de los nervios.

Voy a hacer un cuello halter con un vestido.

Porque he visto que mi modelo tenía poco pecho,

tenía más cintura y más cadera.

Entonces voy a intentar suavizar esas medidas que tiene.

-¿Sabemos qué está haciendo Lluis? -No ha empezado a cortar.

-Le pasa como a mí, que parece que no avanza.

Pero de repente...

Para quien está en casa y quiere comprender

la dificultad de trabajar a medida,

¿cuál diríais que es la mayor de las dificultades?

La prueba es de las cosas más difíciles.

Hay muchos diseñadores que no hacen la prueba.

Hay modistas probando.

Yo creo que es un oficio el saber probar.

Es el momento más mágico de nuestra profesión.

Además te implicas mucho en la persona

y no solo es lo que le vayas a poner,

sino que intentas entenderle.

Es mágico.

Voy a probar.

¿Ya? -Va a probar

Sí, si la falda tiene dos costuras. -Vámonos, cariño.

Esto primero tienes que remallar, antes de montarla, ¿vale?

Esto va a la cintura.

Que falta por montar la cremallera.

-Venga, Javi, cariño.

Laura, ¿quieres venir? Sí, claro.

¿Qué tal en la barrera?

Bien, muy mal por mis compañeros.

Y aprendiendo mucho desde la barrera.

Hay cosas que te das cuenta. Desde la barandilla.

Pero no vas a aprender tanto como con... ¡nuestro nuevo libro!

Vas a encontrar inspiración y también

una herramienta absoluta para hacer un aprendizaje de calidad,

porque tienes el paso a paso, patrones... Una ayudita.

Muchísimas gracias. "Do it yourself".

"Thank you".

Aprendices, atentos, porque habéis consumido ya

la primera media hora de la prueba.

Quedan 45. Imposible.

Y se cumplen esos 30 minutos para vosotros

y los 15 de Lorenzo.

Lorenzo. ¡Qué rápido!

No, ya, Lorenzo. Ya, ya.

Lorenzo, ya. ¡No, no, no! Dame la tijera.

Ya está. Toma, tienes que cortar aquí.

Pásame el centro y acuérdate de encarar la sisa.

¿Te tengo que quitar la tijera? Mírame.

Pobrecilla. Pues acabarle la prenda.

Pobrecilla. No, acabarle la prenda.

¿Quieres 45 minutos más?

Bueno, 15 minutos.

-Venga, cariño, que te va a quedar estupendo.

-Me ha encantado muchísimo trabajar con él.

Pero es que me estoy agobiando muchísimo porque estoy viendo

que es muy complicado manejar esta tela en el poco tiempo que tengo

para terminarla.

Ana, ¿probamos?

-Ay, se me salió este, no.

¡Ah, Dios mío!

De sisa la veo bien.

De aquí, también. Voy a hacerte unas vistas.

Te vamos a presentar a Ana.

Hola, Ana. Hola.

Atiéndenos un momentito. Claro que sí.

Perdona. -¿Qué tal?

Hola, encantada de conocerte. Bueno, pues creo que bien.

He elegido este tejido porque era dentro

de los que no se notaba mucho

las manchas, por mi problema así, trabajando.

Quería coger algún crep que tuviera mucha más caída. Pero creo

que me puede quedar bonito a la hora de hacer la falda de capa.

¿Tú crees que la falda de capa es lo que más le va a favorecer?

Creo que sí, porque la modelo tiene como yo.

Yo me veo muy favorecida cuando me pongo falda de capa,

porque me disimula la cadera.

Si tú crees que una falda de capa es sacar el máximo partido

a esa modelo, pues no sé. Espero que sí, Caprile.

Por Dios, me das mucho miedo.

¿Algún consejo que le quieras dar? Que sigas siendo tu misma

y que luches por ello. -Muchas gracias.

Mucha suerte. -Gracias.

Muchas gracias.

Ahora mismo tengo mucho miedo y tengo una inseguridad increíble

porque no sé qué hacer.

-Venga, Ana, cariño. -Las chicas son guerreras.

(TARAREAN)

# Las chicas son guerreras. #

¡Coño!

¿Estás bien, Lluis? -Sí.

A la Yeli le está dando algo.

Gabriel, perdónanos. Mucho color rosa.

Mucho rosa, mucho rosa.

¿Qué tienes presentado en el maniquí?

Bueno, todavía no hay casi nada. Espérate.

Madre mía, la que hay aquí, Gabriel, voy a recoger.

No, ahora lo recojo yo, Raquel.

Le he hecho unas lazadas y ahora lo hago

que se entrecruza así para marcarle la cintura.

¿A ver?

Yo...

Yo, como el tiempo es el que es,

y así en el maniquí tiene muy buena pinta,

olvídate. Menos es más.

Y dedícate a lo que tienes hecho,

a rematarlo a la perfección.

Menos es más, que es un poco el espíritu de Ynés.

Estas prendas grandes que se mueven.

Estoy de acuerdo. Así está precioso.

Mucho más bonito insinuar que apretar y marcar la cintura.

Y fíjate, que te lo digo yo.

Vale. Que aprieto un montón.

El qué más. No te voy a ayudar más.

Vale, Caprile. Ya te he dicho demasiado.

Si me quedo, haré todo lo posible para que Caprile me aprecie.

Si es que somos muy parecidos. Vámonos.

La que se está liando aquí, vámonos.

Yo creo que acabaré conquistando a Caprile,

porque es que solo necesitamos un poco de tiempo para conocernos.

Si es que a la gente no se le conoce a primera vista.

Necesitamos un poco de tiempo.

Ana, ¿bordaste la etiqueta? -Sí, cariño.

¿Y tú? -Voy a bordar y le pruebo esto.

-Venga, ve antes que nada. -¡No!

¿Qué pasa? -Que no borde gasa.

Venga, ya vengo. -Ah, qué susto.

Ay, qué susto. Creía que la iba a bordar.

Y aquí va con un cinturón y la manga. Vale, listo.

Javier. Hola, Javier.

Sabemos que estáis muy apretados, pero necesitamos saber qué haces.

Pues mira, voy a hacer un cuello halter con un vestido.

Cortito, espero. Es por la rodilla.

Bueno, pues... ¿Minimizo más? ¿Hago más mini?

Queremos ver las formas, queremos ver el cuerpo.

Vale. Esto lo veo yo muy madrinona.

Vale, pues cortamos. Algo sexi.

Tienes unas chicas espectaculares. De pecho sí que le viene justito.

He intentado disimular un poquito.

Es el verbo que más se repite en las visitas.

Disimular.

Y estamos hablando precisamente de lo contrario.

Acentuar. Acentuar, mejor dicho, es cierto.

Me gusta cómo le queda, pero dame tu consejo, Ynés.

Mi consejo es que te atrevas, que te atrevas, que vayas un poco

más allá y enseñes lo bonito de ella.

Sobre todo fijarse en lo bonito.

Estoy sudando la gota gorda, lo estoy dando todo.

No me pueden decir que no tengo actitud.

Lo estoy pasando fatal.

Vale, perfecto, te entra, te falta el bies.

No pasa nada. Estás estupenda.

Gracias.

Madre mía, esta tela es supercomplicada.

-Venga, cariño.

Un aplauso, venga, para todos. -Venga, amores. Vamos.

-Venga, dándolo todo.

¿Sabes qué te digo? Que sin cremallera.

Vale, perfecto, pues te lo puedes sacar.

Aprendices, todo el mundo controlando

todo lo que tiene que hacer. ¿Cuánto queda?

Porque solo quedan 20 minutos para que termine.

¿Quedan 20 minutos? -¡Madre de Dios!

Imperdible. -Venga, chicos, que podéis.

Cuando acabe el tiempo, me ves con un ictus.

Venga, Yeli, cariño. -Voy.

Que sí puedes, venga. -Hago lo que puedo.

-Claro que sí. -¿Puedo ir a probar?

Hola. Lo estoy consiguiendo.

¿Estás impresionado con esta mujer que te hemos traído?

Estoy impresionado. Pero, María, te tengo a ti cada día.

¡Ay!... ¡Ay!...

Sabe latín. Sabe latín.

Latín. Ay, esto me gusta mucho.

Aquí sí. ¿Qué te parece?

Creo que ya habla nuestro idioma, Lorena.

Ahora estoy haciendo la falda.

He hecho el cuerpecito.

Estoy haciendo una falda lápiz. Una falda lápiz.

Ole, ole. Y rojo.

¡Bravo! ¡Bravo!

¿Qué te parece, Lorena?

Pues me parece una buena elección, porque, o sea, el tejido es

muy bonito, el color también es muy favorecedor, pero el tema

de la falda lápiz me parece una buena elección,

porque las curvas hay que enseñarlas, no taparlas.

María, si lo consigo, nos tenemos que tomar una copita.

Te lo prometo. Si lo consigues hoy, brindamos fuera.

¿Te parece? Me parece.

Te quiero. Te quiero. Sorpréndenos.

Cuando vienen a hacerme la visita con tan poco tiempo,

¿tú te crees que nos dais una hora y tengo dos piezas,

que tengo que ir a probar a la modelo,

que no puedes todo al final?

Que tengo que hacerlo todo de golpe

y aun así tengo que terminar y os da por venir a hablarme.

Te pruebo la falda.

Nunca me acuerdo cómo te llamas. Me lo has dicho.

No hay tela aquí.

Hola, Yelimar. ¿Cómo vas?

Bueno, aquí estoy, sudando lágrimas,

porque esto nunca lo he hecho

y me angustia un poco.

Es algo que no controlo, un poco.

Ha sido muy inteligente pedirle ayuda a Caprile

y sobre todo se la has perdido al principio.

Creo que ha sido muy importante.

Si lo hubiese hecho después, lo tendría todo cortado.

No, hubiese sido ya un caos.

Espabila y no me vale que te colapses.

Ya lo tienes. Y si quieres llorar un minuto, lloras.

Sácalo todo y a trabajar.

¿Te parece? ¿Te gusta?

Me encanta. -¿Te lo pondrías?

Me lo pondría, porque como vivo en Fuerteventura ahora,

estaría todo el día fresquita con eso.

Venga. Vamos, que puedes.

Ha venido María con Raquel a visitarme

porque sé que me han visto muy agobiada y...

me hicieron ver que necesito pararme un minuto, respirar

y pensar qué es lo que tengo que hacer para continuar.

Y me ha ayudado muchísimo porque estaba tan agobiada

que necesitaba que alguien me dijera que iba a terminar.

Aprendices, entramos en los últimos 10 minutos de la prueba.

Hay que probar a la modelo.

¡A por ello!

-Hay que morir con las botas puestas.

Madre mía, se me está haciendo más largo el bajo que un día sin pan.

¡Mayte, vamos! Venga.

Vamos, Ana, vamos.

Venga, chicos, ponedlo ya en los maniquís.

En las modelos. -En algún sitio.

-¿Vengo yo?

¡Ah, que se me cae todo!

Te voy a coger dos puntadas.

-Yelimar, rápido, porfa.

Es que ya la estoy vistiendo. -Sí, por eso.

-Pero hasta que tú no acabes, no podemos vestir los otros.

Mayte, yo te prometo que si me salvo, te hago un vestido

en condiciones despacito, ¿vale?

La idea era que te quedara ancho, pero esta tela... Virgen Santísima.

Te cojo los hilos en la mesa.

Me sudan tanto las manos, que se me resbala.

Aprendices, la prueba está a punto de terminar. Último minuto.

-Madre mía, qué estrés.

Sal si quieres, que ya te tengo.

Muy bonito, Javier.

Venga, Gabriel, venga.

-Gabriel...

Venga, venga, venga, venga, ya está, ya está, ya está.

-Mira qué guapa.

Diez, nueve, ocho, siete, seis,

cinco, cuatro, tres, dos, uno. Muchas gracias.

Tiempo.

-¡Muy bien, chicos!

Gracias, de verdad. -Nada, superbién.

-Me ha gustado mucho mi prenda, pero Lluis ha hecho dos partes.

Yelimar ha hecho un vestido cruzado.

Javier ha hecho el vestido con cuello halter...

A mí mi falda me encanta, pero, claro, a mí.

Aprendices,

antes de que los jueces pasen por vuestros puestos,

quiero que me ayudéis a despedir a nuestras invitadas,

a Lorena, que nos la tienen secuestrada en Estados Unidos.

Pero bueno, que vengas muchísimas veces a esta casa.

Mil gracias. Seguiremos por supuesto tu trayectoria.

Muchísimas gracias a las dos por venir.

-Es guapísima esta chica.

Aprendices, va a comenzar la valoración.

Os deseo mucha suerte a los cinco. Gracias.

Yelimar, por favor.

Cuéntanos para qué ocasión has diseñado este vestido.

Inicialmente mi ambición era un poco más grande y quería hacer algo

muy laborioso y Caprile me dijo pon los pies en la tierra.

Y vamos a cambiarlo porque necesitas llegar,

tenemos 75 minutos.

Así que escuché los consejos de Caprile,

pero debo admitir, Caprile,

que llegó un momento que te recordé y me agobié.

A ver, Yelimar.

Está muy bien que salgas de tu zona de confort

y eso ha sido precioso, ver cómo sufrías y cómo luchabas.

Bueno, Yelimar, has hecho justo lo que habíamos pedido.

Un vestido que acentúa el cuerpo de Lydia, que es espectacular,

y que no has intentado esconder o disimular sus formas,

al contrario, favorecerlas.

Muchas gracias. Muchas gracias, Yelimar.

Increíble.

Cuando Palomo me dice que el vestido es favorecedor

y que he entendido la prueba,

he respirado y me he sentido un poco más tranquila

porque estaba angustiada de que no gustase al jurado

lo que yo hice.

Ana, por favor.

Ay, mi Ana.

A ver, Ana, veo poco riesgo,

no sé qué tipo de prenda hacer, no sé qué es lo que quieren.

Falda larga con vuelo y tiro.

Pero el gran fallo está en el tema de las medidas.

La pobre Mayte va apurada, estrangulada.

Mira, aquí necesitamos cuatro centímetros, cinco más de ancho,

y luego, la cremallera.

Aquí hay un problema en las costuras.

Y aparte de eso, cuando tenéis la cintura tan pequeña, como tú,

sabéis que necesitas hacer forma en la cinturilla.

No puedes hacer una cintura en recto.

Ana, y luego yo recuerdo cuando fuimos a visitarte con Ynés,

que tú dijiste: "Bueno, es que la modelo se parece mucho a mí".

"Entonces yo, por mi experiencia, me hago este tipo de prendas".

Y yo, en lo que llevamos de programa,

siempre te he visto apretada, corta.

Cuando tengo un evento.

Y nunca te he visto vistiendo este tipo de falda.

Mira, ahí tengo una foto con una falda.

Claro, y si miramos, yo estoy vestido de asturiana.

Yo no me visto como cualquiera de las modelos.

Y de travesti.

Es que no vemos tu estilo en lo que haces.

Y yo pienso que es por comodidad y por facilidad, porque aseguras,

porque me gusta más tu estilo, que es lo que tú eres.

No sé. Bueno.

Gracias, Ana.

¿Aplaudimos?

-El hecho de una valoración negativa,

además, como hemos empezado la noche, con el látex,

pues claro, no te deja un buen sabor de boca.

Pero hay que encajar las críticas buenas y las malas.

Ojalá que siga encajando y no me tenga que ir.

Cuéntanos qué has intentado resaltar del cuerpo de Ana.

Del cuerpo de Ana, sobre todo los hombros al aire,

que me parecen supersensuales en una mujer.

Después, equivocadamente, lo iba a hacer más largo,

pero he rectificado y hecho un poquito de cola

para no hacerlo simétrico.

¿Ese es el tamaño de una cola? No.

Cola, no. A ver, pues un corte asimétrico, digamos, no redondo.

Te ha sobrado un poquito aquí. Esta pincita te hace falta.

Yo, ya que te pones a cortar,

me hubiera atrevido un poquito más.

Para que te dé ese aire sixties,

una cosa así. Pero bueno,

el resultado general es justito

tirando a malo. Lo veo poco arriesgado.

El bajo este como camisero no lo terminamos de entender.

Lo único bueno que tengo es que para este tipo de vestido

la tela sí está perfectamente escogida.

A mí Javier me pasa lo mismo que me pasa con Ana.

No veo riesgo. No has pensado en la modelo.

Porque esta chica tiene una cinturita monísima.

Coges aquí.

Entallas de aquí... Cómo cambia, está guapísima.

Es otra persona.

Es que no has pensado en ella.

Es que simplemente entallar de aquí y darle un triangulito y...

Pues bueno.

Muchas gracias, Javier. Gracias, Javier.

Mi valoración, si viene de los jueces,

me parece que es lo justo,

que para eso son los profesionales

y son los que me tienen que decir las cosas para que aprenda

y para que mejore.

A ver, Lluis, ¿estás contento con tu trabajo?

Pues creo que esta vez estoy más contento con mi trabajo.

He conocido a mi modelo Micaela, he visto que era una chica muy alta

y que podía vestir mucho y he pensado que le puedo dar

un volumen arriba, que siempre gana, y para que no se vea

a lo ancho, una falda lápiz.

Y por debajo, marcas su sensualidad al andar.

Y me he complicado en la falda al probarle...

Lluis, que te vienes arriba. ¡Estoy explicando mi vestido!

A ver, Lluis, Micaela está increíble.

Bueno. Bueno, Micaela.

Está guapa, está sexi, está elegante.

Pues yo no la veo nada de sexi. Ana, ¿no te gusta o qué?

No, sí, que lo único que estaba comentando con Mayte

que la veo muy elegante,

pero sexi no la veo. Yo la veo muy sexi.

Veo a Micaela al lado de Mayte...

y veo una mujer más femenina, la veo más favorecida.

Mayte tiene un cuerpazo que has tapado.

No, no, pero que estábamos opinando, no quería discutir.

A mí, mi opinión, eso no es sexi. ¿Y tu falda te parece sexi?

Mi falda, un poquito más. Marca la cintura.

Bueno, pues, Ana, yo creo que tenemos

un punto de vista muy diferente de lo sensual.

No pasa nada.

No me quería meter en la valoración de él.

Bueno, Lluis, muchas gracias.

Este Lluis me gusta mucho.

Sí, pero espera, que quiero terminar.

Muchas gracias, pero no vuelvas a bajar de aquí.

Intentaré no bajar... No bajaré. Intentar no me sirve.

Hoy los jueces han visto al Lluis que querían ver,

al que yo quería que vieran.

Así que por una parte estoy contento y me halaga cerrar así

las pruebas, porque después de ese tropiezo seguido

que era como tropiezo, me caigo, es un tropiezo, pongo pie.

Gabriel, por favor, cuéntanos un poco qué has hecho.

Pues yo he intentado tener en cuenta las proporciones de Verónica

y tomarle bien las medidas.

He visto que tenía una cadera prominente

y que era perfecto para un vestido con caída,

para que lo moviese al andar.

Eso es lo que he intentado. No sé si lo habré conseguido, Caprile,

pero eso he intentado. Vamos a verlo.

Bueno, pues no está perfecto, Gabriel,

pero desde luego está mucho mejor

que tus últimos trabajos.

Poquito a poco. Y sobre todo,

yo la veo muy favorecida.

Insinúa muy bien el cuerpo.

Es sexi, pero... Supersexi.

Lo que nosotros entendemos por sexi.

¿A ti te parece sexi? Tampoco.

Insinúa, pero sin apretar. No.

Bueno, en cualquier caso, Gabriel, te quiero felicitar

porque es un buen trabajo

y, como en el caso de Lluis, este es el Gabriel

que queremos ver en este taller.

Ese nuevo Gabriel, que por favor...

A ver si se mantiene. Vamos a conocer.

No sabemos qué pasará. Muchas gracias, Gabriel.

Gracias a vosotros.

Estoy muy contento de la valoración de los jueces.

Me ha dado mucha tranquilidad, es muy motivador.

Estoy supercontento y espero seguir en esa línea.

Palomo, María, Caprile, no sé si necesitáis

que algunas de las modelos os acompañen.

Yo creo que se pueden venir todas. Todas, las cinco,

acompañad a los jueces, por favor, para el veredicto.

Y vosotros, aprendices, mandiles negros,

mandiles blancos, tenéis que esperar en el probador. Gracias.

Entre tú y yo, hija. -No, está claro que me voy yo.

No, cariño.

En el caso de Javier, encuentro que ha ido a una base

de cualquier forma. Tiene un hombro precioso,

pero podría haberla feminizado y haberle sacado más partido.

Yelimar ha tenido una buena prueba,

ha sabido aprovechar muy bien los consejos.

Y la verdad, le ha quedado un vestido monísimo.

Al contrario de Ana, no ha sabido tomar las medidas.

La falda se le ha ido arriba,

pero es que le faltan siete centímetros.

No hay que anteponerse a lo que va a pasar.

Cuando ya pase, hablamos. Pero antes no se puede hablar de nada.

No, pero hay que ser realista.

Lluis, en cambio, lo ha entendido a la perfección.

Micaela está guapísima y ha acertado el tejido,

el color... Lluis creo que de todos

es el que mejor lo ha entendido. Y bien confeccionadas las prendas.

Y el que me ha sorprendido, por fin, es Gabriel,

ha elegido la tela fenomenal

para este tipo de siluetas tan refinadas,

tan sutiles.

Ha hecho también una base, un largo, ha tapado una pierna.

No ha tenido por qué marcar el cuerpo. Pero con muchísimo gusto.

Una conclusión podemos sacar. Yo lo tengo muy claro.

Vamos, compañeros.

Bueno, amores, fuerte. -Gracias.

¿Listos? Vamos.

Yo soy una persona supernegativa y superexigente conmigo misma.

Siento que me merezco seguir aquí

y que sé que si estoy aquí y tengo tiempo,

voy a poder demostrar mucho más de mí.

Pero, claro, eso lo tienen que pensar ellos.

Pues, aprendices, ha llegado el momento de la verdad.

Gabriel.

Bueno, Gabriel, estás aquí porque es un orgullo para nosotros

comprobar cómo te vas enderezando

y conforme ganas en humildad, que te hacía falta,

también lo haces en costura.

Esto es una buena prueba en 75 minutos.

Gracias. -Bravo, Gabriel.

Enhorabuena y muchas gracias.

Gracias a vosotros. -¡Bravo!

Lo necesitaba muy mucho, porque resulta muy motivador

y es un respiro mental también no mantener tanta tensión,

necesitas en esta vida una de cal y otra de arena.

Ana, con el nivel que hay en este taller con tus compañeros,

en la prueba de hoy no has estado a la altura.

Te ha faltado riesgo.

La única dificultad de tu falda era hacer la medida

y una cinturilla alta.

Y no lo has sabido solucionar.

¿Está de acuerdo?

En fin...,

sí, tenéis toda la razón. Ana, ven conmigo.

Qué mal se pasa.

Se pasa tan mal...

¿De verdad estás de acuerdo con la valoración?

Quiero que seas sincera.

Sí, claro que estoy de acuerdo que no estoy al nivel.

Creo que no he entendido la prueba,

porque era como tu falda no es sexi.

Y ahora lo de Gabriel sí es sexi. Y parece una túnica de nazareno.

No estoy entendiendo nada de la prueba.

Vale, está muy bien, Ana.

El ser sexi es cuando una mujer está guapa y favorecida.

Lo de Gabriel a ti te puede parecer una túnica

y a mí me parece uno de los vestidos más elegantes.

Yo he visto una mujer guapísima, superatractiva, superestilosa,

superchic y supersofisticada.

Todo eso es la sensualidad, que es el sexi,

que viene de la sensualidad, no de la sexualidad.

La sexualidad es un liguero, es una blonda, otra historia.

¿Tú has visto favorecida a tu modelo?

No.

Yo he visto a una mujer incómoda. Si le sacaba tripa.

No he visto a una mujer empoderada.

Estaba deseando llegar a su casa y respirar.

Y de verdad me sabe mal y me da pena

que consideres esto un traje de nazareno.

Está claro que no he entendido la prueba.

Cuando mi madre lo vea, me dirá:

"Anita, ¿por qué no te callaste la boquita?".

Javier, no has entendido en absoluto la prueba.

¿Tú crees que tu modelo estaba guapa?

Pues una vez he visto cómo María,

con dos manitas, fíjate, ha ajustado el vestido,

y lo que se podía haber sacado de ese cuerpazo,

pues me he dado cuenta que ha sido un error.

Efectivamente, lo estás diciendo tú. ¿Por qué no se te ha ocurrido?

Es que no te puedo decir por qué.

Hablo muy en serio.

Tienes que espabilarte... en caso de que continúes,

por supuesto. Sí.

Javier, acompáñanos, por favor.

No, tranquila.

¿Puedes? ¿Estás con fuerza? ¿Podemos?

¿Podemos, Javier? Sí, sí.

Jueces, cuando queráis, por favor.

Pues vamos ya con el veredicto final, Raquel.

El aprendiz que no continúa

en "Maestros de la costura"...

es...

Ana.

-¡Uff!

Ya está. -¿Estás bien, mi vida?

Ay, por favor.

Siento un poco de decepción, es normal.

Evidentemente da pena que se acabe aquí y ahora.

Pero bueno, alguien se tenía que ir.

Me ha tocado a mí.

Cada vez es más complicado, lo sabéis.

Pero tú, Javier, tienes una nueva oportunidad,

aprovéchala, porque continúas una semana más

en "Maestros de la costura". Vuelve a tu lugar.

Gracias. La chiquitita esta...

-Qué contento estoy por darme la opción

de poder demostrar que espero, por favor,

esta vez ya no fallar más y a ver qué nos depara "Maestros",

que nos está sorprendiendo muchísimo esta temporada.

Te has presentado en dos ocasiones al casting de "Maestros".

En tres. En tres.

¿Te ha merecido la pena? Sí.

Doy gracias a los tres. Os habéis portado muy bien conmigo.

Tanto las críticas buenas como las malas me las llevo de corazón.

Y la verdad es que sin mis compañeros podría haber vivido esto

otra ocasión, otras veces,

pero si no hubieran estado, no hubiera sido igual.

Así que me los llevo de corazón.

Unos compañeros que son un 10.

Todos, todos. Que aunque hayáis visto comentarios malos hacia uno,

hacia otros, rifirrafes con unos,

es lo que te pasa en tu casa con tus padres y con tu hermano.

Y bueno, duele cuando se acaba.

Pero bueno, tenía que llegar y ya está.

Venga, la mano. No, no, no, no, dame la mano.

No te dejo que no me des la mano.

Ven, porque vamos a ir a tu puesto de costura.

Pero antes voy a hacer aquí una parada, porque sé que para ti

y para ella es muy importante despediros.

Mi Pili y mi Mili, aquí están.

Cuidádmela, por favor.

No te preocupes.

-Esta salida es bastante fuerte

porque es una persona que te apoya muchísimo,

que está dispuesta a colaborar.

Y, bueno, es una persona superespecial.

Entra a tu puesto de costura, déjame el acerico,

déjame el mandil y llévate la máquina

de coser para seguir trabajando.

Y ahora sí, despedimos con un fuerte aplauso a Ana,

que deja el taller de "Maestros de la costura".

¡Guapa!

Mi paso por "Maestros de la costura" va a servir

para llenarme de ganas, de ilusión,

y seguir aprendiendo en todo este tiempo.

Los aprendices se van marchando y nosotros seguimos construyendo

este camino de alta exigencia lleno de aventuras.

En siete días, nos vemos con más pruebas,

más tensión, más risas y más emociones.

Y vosotros ya sabéis.

Coser y cantar, todo es empezar.

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Maestros de la costura - Temporada 4 - Programa 3

09 feb 2021

En el programa de la semana pasada de ‘Maestros de la costura 4’ vimos cómo Álvaro fue el segundo expulsado de esta edición. En el de esta semana, los aprendices tienen que enfrentarse a diferentes pruebas con materiales muy variados. En la primera crean una prenda única con látex, en el reto exterior viajan a la bodega La Dehesa de los Canónigos en Valladolid para coser con corcho y en la prueba de eliminación confeccionan una prenda a medida.

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