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De nuevo la población civil se lleva la peor parte. Lo denuncia UNICEF tras el ataque a la escuela coránica en la que han muerto varios niños. Esta vez ha ocurrido en Sadá, al norte de Yemen, controlada por los rebeldes hutíes practicantes del islam chií. La coalición árabe liderada por Arabia Saudí, responsable del bombardeo, dice que se trataba de un centro de entrenamiento de niños soldado y denuncia la utilización de escudos humanos.

Tercer día de alto el fuego en Yemen, y a pesar de los enfrentamientos aislados entre el Gobierno y los rebeldes hutíes, en general se está respetando el cese de hostilidades. La guerra comenzó hace ahora un año. Este conflicto ha supuesto tal grado de devastación que la mitad de sus habitantes está en riesgo de hambruna y que, el que ya era el país más pobre del mundo árabe, haya retrocedido décadas en su desarrollo. Hablamos con Ignacio Gutiérrez de Terán, profesor del departamento de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid.