arriba Ir arriba

Samsung ha presentado sus nuevos teléfonos inteligentes de gama alta Galaxy S8 y S8+, con pantallas de 5,8 y 6,2 pulgadas que acaparan casi toda la superficie y en los que debuta el asistente personal Bixby.
La tecnológica surcoreana ha desvelado en Nueva York, en un acto que se siguió también en Londres, los detalles sus nuevos terminales estrella, con los que quiere dejar atrás las nubes negras causadas por el escándalo del Galaxy Note 7, el "phablet" que tuvo que retirar del mercado por un problema de ignición de sus baterías.

A los usuarios les ha pedido que dejen de usarlo y lo apaguen. Y en la bolsa de Seúl batacazo de la multinacional surcoreana que ha caído más de un 8 por ciento, su mayor desplome en 8 años. Galaxy Note 7 en fase de renacer dice este cartel en una tienda de Samsung de Seúl, la capital surcoreana, donde se encuentra la sede del gigante mundial de la electrónica. El anuncio de la suspensión de las ventas del modelo y la cancelación definitiva de su producción pocas horas después tendrá consecuencias aún difíciles de calibrar.

Samsung Electronics ha anunciado en Seúl que llamará a revisión en todo el mundo su teléfono inteligente "phablet" Galaxy Note 7 después de que varios usuarios denunciaran que sus dispositivos se habían quemado durante la carga. El gigante surcoreano de la electrónica parará provisionalmente las ventas en varios países y ofrecerá a quienes adquirieron el Note 7 la posibilidad de reemplazar su terminal por otro modelo de forma temporal, explicó Koh Dong-jin, director de la división de telefonía móvil de la empresa, en una rueda de prensa.