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El presidente y fundador del gigante tecnológico Facebook, Mark Zuckerberg, ha asumido este martes toda la culpa ante el Senado de Estados Unidos por el abuso de la compañía Cambridge Analytica, que utilizó los datos de millones de usuarios de la red social para la campaña electoral del actual presidente Donald Trump.

Zuckerberg, que ha asumido que no calibraron de manera "suficientemente amplia" su "responsabilidad", ha subrayado ante el comité Judicial y de Comercio del Senado estadounidense que "eso fue un gran error. Mi error. Y lo siento". “Es imposible empezar una compañía sin cometer errores. Ha habido errores diferentes, intentamos no repetirlos pero en general la naturaleza del servicio implica estos errores”, ha afirmado el fundador.

"Mi mayor prioridad ha sido siempre conectar a la gente, nuestra misión social, conectar a la gente, crear comunidad y unir al mundo. Anunciantes y desarrolladores nunca serán una prioridad por encima de eso mientras yo dirija Facebook", ha explicado el fundador de la red social.

No obstante, Zuckerberg, ha reconocido ante los senadores que "no es suficiente" que su compañía "conecte a la gente", sino que tiene que "asegurarse que esas conexiones son positivas" y proteger su privacidad.

La red social Facebook ha comenzado a notificar este lunes a todos los usuarios afectados por el caso Cambridge Analytica de que su información personal se ha visto comprometida por la filtración de datos. El aviso se encuentra en la parte superior del News Feed.
Facebook ha activado este lunes un nuevo servicio que notificará a sus usuarios sobre las aplicaciones que están utilizando a través de la red social y la información que estos han compartido con estas herramientas, como había confirmado la compañía la pasada semana.

Nos recomiendan una canción en Spotify, una serie en Netflix o una compra en Amazon. Pero, no solo influyen en los productos que consumimos, sino también en la imagen que percibimos del mundo. Los algoritmos son importantes porque contribuyen a dibujar y ordenar nuestro mundo. Por ejemplo, deciden qué vemos y en qué orden, en redes sociales como Facebook o Instagram. Pero van más allá, son claves para nuestra salud. Tanto para la planificación sanitaria como para la investigación médica. También se utilizan para hacer más rápido y eficente el embarque en un avión e incluso para evitar la brecha salarial entre hombres y mujeres.Para analizar cómo influyen los algoritmos en nuestro mundo Las mañanas de RNE invita a Clara Grima, doctora en matemáticas y profesora del departamento de matemática aplicada de la Universidad de Sevilla; y David Casacuberta, investigador en filosofía de la ciencia y la tecnología en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Un tiroteo en la sede de YouTube en San Bruno, 20 kilómetros al sur de San Francisco (California), ha dejado este martes al menos una persona muerta y cuatro heridas, tres de ellas de bala. La Policía cree que la persona fallecida, una mujer, es la autora del tiroteo y que se suicidó.

Los agentes han identificado a la sospechosa como Nasim Aghdam, de 39 años y residente en San Diego. Aghdam tenía una página web en la que se quejó en varias ocasiones de que YouTube presuntamente bloqueaba y censuraba sus vídeos. "¡YouTube filtró mis canales para evitar que consigan visionados!", dijo en una ocasión.

La sede de YouTube en Silicon Valley, el corazón de la industria tecnológica en Estados Unidos, es un gran complejo formado por tres edificios en Cherry Avenue de San Bruno, muy cerca de la autopista Interestatal 380.

La Policía recibió un aviso del tiroteo a las 12.46 horas locales (21.46 hora española) y ordenó evacuar a cientos de personas que se encontraban en el área. El personal abandonó las instalaciones brazos en alto.

Tras cierta confusión a lo largo de la tarde sobre el número víctimas, la Policía de San Bruno ha aclarado finalmente que fueron tres las personas heridas por arma de fuego mientras que una cuarta resultó herida en el tobillo mientras trataba de huir. Los responsables del Hospital General Zuckerberg San Francisco han informado de que en este centro recibieron a tres víctimas: un hombre, en condición crítica; y dos mujeres, una de las cuales está grave.

¿Qué sabía Facebook? ¿Ocultó conductas incorrectas que afectaban a millones de usuarios? Las dudas ponen en aprietos a la compañía, que maneja información de unos 2.200 millones de perfiles en todo el mundo. En 2014, la organización GSR lanzó una encuesta entre sus usuarios, en teoría con fines académicos, a la que respondieron 270.000 personas. Los datos, y los de sus contactos -unos 50 millones de personas-, fueron vendidos a Cambridge Analytica, una consultora basada en Londres y fundada por un donante del Partido Republicano,  Robert Mercer, además del exasesor de estrategia de Trump, Steve Bannon. La red social lo descubrió en 2015, pero no actuó entonces. Según Facebook, Cambridge Analytica les dijo en 2015 que había destruido los datos, pero varios medios y un extrabajador de la compañía lo desmienten.

La consultora con sede en Londres ha anunciado este martes que suspende a su director ejecutivo, Alexander Nix, hasta que se esclarezca su papel en la supuesta influencia electoral en el 'Brexit' que la empresa habría orquestado con datos extraídos de Facebook. La decisión se produce un día después de que la cadena británica Channel 4 emitiera en un reportaje grabado con cámara oculta declaraciones del director de Cambridge Analytica, en las que asegura que puede influir en los procesos electorales, bien extorsionando a políticos, o publicando información comprometedora que después sería distribuida en Facebook. Mientras, Reino Unido ha solicitado la comparecencia de Mark Zuckerberg en el Parlamento, y ha pedido una orden judicial para registrar los ordenadores de la compañía. 

En 2014 una compañía, Global Science Research, distribuyó un examen de personalidad en Facebook, en teoría con fines académicos. Los usuarios que participaron dieron permiso para acceder a otros muchos datos sobre sus amistades. Toda esa información, junto con las pruebas psicológicas se recopilaron y se vendieron a Cambridge Analytica, que utilizó los datos para su propaganda, según The New York Times y The Observer. Sin saberlo, alrededor de 50 millones de estadounidenses se convirtieron en objetivo preciso de campañas electorales, en este caso, al servicio de Donald Trump. Cambridge Analytica, con sede en Londres, está acusada también de utilizar tácticas similares para promover la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Facebook se enfrenta ahora a acusaciones por su gestión y protección de datos.