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El chavismo ha ganado el referéndum no vinculante sobre la anexión del Esequibo, una rica región selvática de160.000 kilómetros cuadrados en disputa con Guyana, con más del 90% de los votos, según el Centro Nacional Electoral (CNE). El presidente de este organismo, Elvis Amoroso, ha declarado que la participación en la consulta estuvo cercana de los 10 millones de personas en un país con más de 28 millones. A pesar de la alta abstención, las autoridades chavistas han negado que la afluencia de gente en los centros electorales haya sido baja y han declarado que la asistencia en las mesas ha sido masiva.

El Esequibo, en el norte de Sudamérica, es conocido entre otras cosas por sus recursos naturales y forestales y está controlado por Guyana. Además, sus aguas territoriales tienen una inmensa riqueza petrolera. La disputa entre Guyana y Venezuela por este territorio se remonta a hace más de un siglo cuando en 1899 un arbitraje internacional dictaminó que el territorio pertenecía a Guyana, excolonia británica. Desde entonces, Caracas insiste en que es necesario un nuevo fallo que determine nuevamente las fronteras entre ambas naciones.

Con la consulta, la intención del Gobierno de Nicolás Maduro es la de otorgar la nacionalidad venezolana a unas 125.000 personas que viven en esa franja de selva. Por su parte, el gobierno guyanés pidió a la Corte Internacional de Justicia de la ONU, con sede en La Haya, que suspendiese la consulta popular venezolana por considerarla una amenaza. Aunque el organismo no suspendió explícitamente el proceso, la corte sí advirtió a Caracas de "no hacer nada que modifique la situación sobre el territorio que administra y controla de facto Guyana", mientras se determina el fondo de la disputa sobre el territorio que analiza el tribunal, es decir, la validez de la frontera que defiende Guyana.

De un tiempo a esta parte, China está reclamando a varios países que devuelvan los osos panda que el gigante asiático lleva cediendo a otros estados desde hace años como parte ya de su famosa diplomacia del panda, una forma de entablar y favorecer buenas relaciones con otros países. ¿Estamos ante el final de esta forma de hacer política exterior por parte de China? Un reportaje de María Dillon.

Tras terminar la tregua con Hamás, Israel ha bombardeado durante el fin de semana el sur de la Franja de Gaza, donde se concentra la mayor parte de la población de 2,2 millones del enclave, y este lunes ha expandido sus operaciones terrestres en esa zona.

El Ejército israelí ha ordenado a la población que abandone algunas áreas cerca de Jan Yunis y marche a otras, pero Hamás advierte de que no hay zonas seguras en Gaza.

REUTERS/Ibraheem Abu Mustafa

Napoleón es uno los símbolos políticos y militares de Europa. 200 años después de su muerte, su figura sigue generando polémica; también entre los franceses y el debate se ha reabierto con el estreno de la última película sobre él. Para algunos pesan más las luces, y para otros, la sombras, y como quizá no está muy claro qué gana, hasta el propio presidente de la República, Emmanuel Macron, declinó hacerle un homenaje por todo lo alto hace dos años.

Foto: TVE

El barrio de Jan Yúnis, al sur de Gaza y algunos vecinos observan lo que queda de su hogar, resignados. Otros, buscan entre los escombros pertenencias y piden al mundo que vean estas imágenes. Tras los bombardeos del ejército israelí, rezan quienes han perdido a los suyos, mientras los hospitales se ven sobrepasados por la llegada continuada de heridos y fallecidos.

Foto: SAID KHATIB / AFP

Israel ha redoblado su ofensiva en Gaza, después de que finalizara el tregua con Hamás el pasado viernes. Los bombardeos se centran ahora en el sur de la Franja después de arrasar el norte. La población civil está desesperada y cada vez encuentra menos sitios donde refugiarse. Mientras la situación humanitaria sigue siendo muy delicada y muchos ciudadanos, entre ellos, niños y enfermos, apenas tienen alimentos y agua.

Foto: SAID KHATIB / AFP

Desde el inicio de la guerra en Gaza, Israel ha cerrado ciudades palestinas como Belén, un enclave en el que conviven cristianos y musulmanes. En este lugar, en el que de acuerdo con la Biblia nació Jesús, no acogerá grandes celebraciones de Navidad este año. No habrá luces, música ni árbol de Navidad, según ha anunciado el representante cristiano en la zona, que ha pedido que la guerra termine. Esto supone un duro golpe para la localidad, ya que muchos de sus ciudadanos viven del turismo religioso en esta época del año. Foto: REUTERS/Ammar Awad.