Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Seis años de recesión después, la economía griega parece salir del letargo. El tercer trimestre de 2014 alumbró su primer dato positivo de crecimiento. Ha necesitado dos rescates, una inyección de 240.000 millones de euros, de los cuales 26.000 salieron de las arcas españolas. El PIB ha caído un 25% en los últimos cinco años, esto es peor que si hubiera habido una guerra civil por lo que es comprensible el descontento y el enfado. Como resultado, Grecia ha acumulado una deuda que asciende a los 321.000 millones de euros, alrededor del 175% de su PIB. Una losa para la economía que, de nuevo, es objeto de debate sobre una posible reestructuración. Por el camino, los salarios han caído con fuerza y la tasa de paro se ha triplicado desde el inicio de la crisis, situándose por encima del 25%, la más alta de la eurozona. Es improbable que Grecia salga del euro porque los griegos no quieren y los países del euro tampoco por la inestabilidad que podria causar. Con el déficit a la baja, Grecia se aferra al turismo como balón de oxígeno y trata de darle la vuelta a sus cuentas para conseguir mejores condiciones de salida del segundo rescate. Las negociaciones se retomarán en febrero, ya con el nuevo Gobierno.

 

Dos semanas después de los atentados de París, el primer ministro Valls ha dicho que en Francia hay 3.000 personas a las que vigilar por su presunta vinculación con el yihadismo. Una cifra en la que se ha apoyado para anunciar nuevas medidas para garantizar la seguridad.

En Yemen la tensión se ha disparado en las últimas horas, profundizando la inestabilidad política y el desgobierno. La situación es muy confusa tras el ataque de este martes a la residencia presidencial por parte de la milicia Huti. Leyla Hamad, investigadora en la Universidad Autónoma de Madrid y experta en Yemen, nos explica lo que ocurre en este país. 

El profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Instituto Elcano Federico Steinberg asegura en una entrevista en el Canal 24 Horas que la salida de Grecia del euro no es previsible y los Tratados de la UE ni contemplan que un país pueda abandonar la moneda única. Steinberg considera que, si se hace realidad el triunfo de Syriza en las elecciones griegas del domingo, es posible que el partido griego logre una cierta reducción de la deuda a cambio de un compromiso más fuerte con reformas estructurales.