Unas seis mil personas viajan diariamente entre Valladolid o Segovia y Madrid, de su casa al trabajo ida y vuelta. La distancia puede parecer muy grande, pero recorrerla compensa, según la experiencia de este colectivo de nómadas.
Los elevados precios de la vivienda en Madrid son el factor determinante. El caso de Antolino Prieto sirve de ejemplo: pagaba un alquiler de 1.200 euros en Madrid; ahora, en Valladolid paga la mitad y no en alquiler, sino en hipoteca.