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Cinco años después, José Tomás volvió a torear en la plaza de Aguascalientes, en México. Allí donde estuvo a punto de perder la vida tras una terrible cogida, el torero madrileño cortó ayer tres orejas y salió por la puerta grande. Vestido de azul y oro, el diestro de Galapagar volvió a parar el tiempo con su quietud, templanza y valentía. La mejor faena se la hizo al cuarto de la tarde, al que desorejó por completo en una plaza abarrotada con 15.000 aficionados totalmente entregados.

Tras 19 meses alejado de los ruedos el diestro ha reparecido en Juriquilla, México. Allí los espectadores han podido ver al José Tomas de siempre. Ceñido en sus quites con el capote y con quietud y temple en la muleta. José Tomás, que compartió cartel con el diestro mexicano Fernando Ochoa, tiene ya firmada su reaparición en España. Será el 19 de junio en Granada. 

Una vez desvelado que el proyecto Eurovegas se hará realidad en la Comunidad de Madrid tres son los municipios madrileños que aspiran a albergar el complejo: Paracuellos, Valdecarros y Alcorcón, este último, según algunas fuentes, es el que contaría con más opciones. Vaya donde vaya, es un proyecto económico que levanta polémica entre partidarios y detractores.

La Monumental ha dicho adiós a los toros en medio de la emoción contenida de los aficionados, que se ha desbordado cuando José Tomas, Juan Mora y Serafín Marín han salido a hombros por la puerta grande y se han producido unos leves altercados entre antitaurinos y defensores de la fiesta.

Los toreros han salido triunfales del emblemático coso barcelonés, rodeados de aficionados que gritaban "torero, torero" y "libertad, libertad", al concluir una lidia que no se repetirá en este coso porque el Parlament prohibió las corridas en julio de 2010, y la de este domingo ha sido la última antes de la entrada en vigor del veto, el próximo 1 de enero.

En Barcelona, el cartel que Miquel Barceló ha diseñado para la última corrida de José Tomás en la Monumental ha causado furor. Tanto que hay quien intenta arrancarlo para llevárselo a casa. Entre los motivos: que Barceló es el artista español vivo más cotizado y el morbo de que podría ser la última corrida antes de que entre vigor la prohibición de los toros en Cataluña.

El torero José Tomás ha saltado de nuevo al ruedo esta tarde en Valencia en medio de una gran expectación. Es el regreso del diestro tras la cogida de Aguascalientes, en México.

José Tomás ha cortado una oreja al quinto de la tarde, el segundo de su lote, en una faena en la plaza de toros de Valencia marcada por la violenta voltereta que ha sufrido en el inicio del trasteo con la muleta.

El diestro madrileño se ha repuesto con entereza del incidente y ha toreado con gusto y temple al natural.

La faena ha sido rematada por unos estatuarios de gran mérito y ha liquidado a su oponente de una estocada sin puntilla.

El respetable ha aplaudido con ganas a José Tomás, que ha dado dos vueltas al ruedo portando una bandera mexicana, y ha abroncado duramente al presidente por no haberle concedido el segundo trofeo.