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El cambio en la dirección de Bankia apunta a una mayor profesionalización de la gestión de la entidad y del Banco Financiero. En la formación de sus consejos de administración ha tenido hasta ahora un peso determinante la comunidad de Madrid y los acuerdos a los que en su momento llegó con las fuerzas políticas madrileñas. Eso ha provocado que en ellos haya políticos y sindicalistas, con retribuciones que superan los 200.000 euros al año. Con la llegada de Goirigolzarri algunos podrían abandonar su puesto.

El ministerio de Economía ya ha anunciado que el gobierno está dispuesto a aportar los fondos públicos estrictamente necesarios para sanear la entidad, disipar las dudas de los mercados y asegurar su futuro. Como primer paso, Goirigolzarri ha pedido transformar los 4.465 millones de euros, que el FROB le prestó hace año y medio, en capital. Se abre ahora un proceso de valoración del banco, a cargo de expertos independientes, que determinará cuántas acciones del Banco Financiero y de Ahorros, la matriz de Bankia, le corresponden al FROB. Si el valor de BFA fuera igual o inferior a ese importe, el Estado sería el dueño absoluto, con el 100% del capital, y se convertiría así en el principal accionista de Bankia, porque controlaría el 45% que BFA tiene en Bankia. El otro 55 por ciento de las acciones cotizan en Bolsa. Pero aún queda camino hasta que todo esto se formalice. La entrada de fondos públicos en Bankia requiere la aprobación de la Comisión Europea.

En el terreno político, la presidenta de Madrid asegura haber propuesto a Rodrigo Rato la fusión de Bankia con la Caixa, mientras los líderes autonómicos ven agravios comparativos respecto a otras entidades. El PSOE culpa al Gobierno de la gestión de esta crisis y el presidente, Rajoy, ha dado un mensaje de tranquilidad a los clientes de Bankia.

El Gobierno ha anunciado que nacionalizará el 100% del Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia que concentra los activos problemáticos del grupo, lo que le otorgará el control de la entidad que heredó el negocio de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco antiguas cajas, después de que así lo haya solicitado su nueva dirección.