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El Tribunal Constitucional de Polonia ha declarado anticonstitucional la interrupción voluntaria del embarazo. A raíz de esta sentencia hablamos de la opinión pública respecto al aborto.

España está en el top 15 de los países que lo defienden. Aproximadamente el 80% de la población lo justifica.

Hay cinco tipos de sociedades en el mundo respecto a este tema: las más favorables (Suecia, Noruega…), sociedades favorables (España, Francia, Reino Unido, Australia…), divididas, que están en la media mundial (EE.UU., Grecia, Rusia, Italia…), desfavorables (Polonia, México, Argentina, Chile) y las que están totalmente en contra (China, Myanmar, Etiopía, Nigeria, Colombia, Perú o Bolivia).

Hay un factor, el religioso, que es clave para la orientación del país. A mayor identificación con la religión, mayores reticencias ante el aborto.

José Ignacio Conde Ruiz, subdirector de Fedea y profesor de la Universidad Complutense de Madrid,  ha analizado los datos de la EPA en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso.

Opina que las cifras están sujetas a la situación de pandemia. “La ocupación ha subido comparada con un trimestre en el que estábamos todos confinados,” explica. Y añade que si lo comparas con respecto a todo el año lo que ha ocurrido es que ha caído en 700.000 trabajadores.

Respecto a la tasa de paro, durante el confinamiento se destruyó mucho empleo temporal pero la tasa de paro no subió. Esto tiene una explicación. “Las estadísticas europeas exigen que estés buscando empleo para figurar como parado. Pero no estaban buscando empleo porque con el confinamiento no podían”, cuenta, y que ahora sí que han podido buscar empleo y por eso se refleja en las cifras.

De la situación económica actual destaca la incertidumbre por la evolución de la pandemia y las medidas restrictivas. “El esfuerzo hasta ahora ha sido para que las empresas sobrevivan a la situación. Ahora tienen créditos que tienen que devolver”, ha dicho.

Y termina apuntando que la política económica es decisiva. “Tenemos los fondos europeos, algo inédito, y es de lo que tendríamos que estar hablando ahora mismo. Si no los usamos bien, estaríamos perdiendo algo histórico”

La comunidad musulmana se ha rebelado contra el presidente francés Emmanuel Macron, por defender la publicación de las caricaturas de Mahoma que provocaron el asesinato de un profesor en París.  Las protestas, amenazas y boicot contra Francia se han extendido por Irak, Bangladesh, Pakistán, Irán, Jordania o Kuwait. En Turquía, el presidente Erdogan ha llegado a acusar a Macron de tener problemas mentales y de perseguir a los musulmanes.

Algunos países musulmanes como Turquía, Pakistán, Bangladesh, Irán o Jordania han llamado al boicot de productos de origen francés en señal de rechazo a las declaraciones del presidente de Francia, Emmanuel Macron, que aseguró que

Francia "no renunciará a las caricaturas" cuando condenaba la barbarie islamista tras el asesinato de un profesor por haber mostrado a sus alumnos las del semanario Charlie Hebdo. No todos los países musulmanes se han sumado al boicot: Marruecos, Tunez y Argelia no participan oficialmente en las protestas.