Una fuerte explosión de gas ha derrumbado un edificio en Mieres, en Asturias, y ha dejado al menos 18 heridos, tres de ellos graves. Los bomberos descartan que haya víctimas entre los escombros, aunque siguen trabajando en la zona para descartar el riesgo de nuevas explosiones.
El presidente de Asturias, Adrián Barbón, ha calificado de "milagro" lo sucedido al no haberse producido consecuencias más graves. Del mismo modo, ha señalado que la prioridad es atender a los heridos y afectados por la deflagración y ha destacado la coordinación entre las administraciones local, autonómica y nacional tras este suceso.