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El Empire State se tiñe de rojo republicano, el color que domina ya en las dos cámaras. Los republicanos le han arrebatado el Senado a los demócratas, que lo controlaban desde 2006. Se renovaba un tercio de los 100 escaños, y, con prácticamente todo el mapa escrutado, los republicanos han conseguido siete senadores más de los que tenían, suficiente para dar un vuelco a la cámara.

El Partido Republicano ha arrebatado a los demócratas el control del Senado en las elecciones de mitad de mandato, celebradas este martes. Los conservadores obtienen así el dominio del Congreso, pues mantienen la mayoría en la Cámara de Representantes, donde incluso podrían ganar 10 escaños más. 

Además de la batalla por el control del Senado, que renovaba 36 de sus 100 escaños y es el centro de la atención mediática, este martes se votaba también sobre la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes y para elegir a los gobernadores de 36 estados.

Los republicanos necesitaban ganar seis escaños, y han conseguido siete. Los demócratas han perdido Arkansas, Virginia Occidental, Dakota, Montana, Carolina del Norte, Iowa y Colorado, aunque mantienen New Hampshire, un importante feudo en estas elecciones legislativas. 

El resultado complica los dos últimos años de la presidencia de Barack Obama, quien ahora tendrá que lidiar con un legislativo contrario a sus propuestas, y probablemente tenga que recurrir a menudo a gobernar por decreto.

Un total de 206 millones de estadounidenses conformaban el electorado de estas legislativas, pero solamente 145 millones estabanregistrados para votar, según los últimos datos de la Oficina del Censo.

El Partido Republicano ha arrebatado a los demócratas el control del Senado en las elecciones de mitad de mandato, celebradas este martes. Los conservadores obtienen así el dominio del Congreso, pues mantienen la mayoría en la Cámara de Representantes.

Además de la batalla por el control del Senado, que renovaba 36 de sus 100 escaños y es el centro de la atención mediática, este martes se votaba también sobre la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes y para elegir a los gobernadores de 36 estados.

Previsiblemente, el senador republicano por Kentucky, Mitch McConnell, podría convertirse en el futuro líder del Senado en sustitución del demócrata Harry Reid.

El Senado de Estados Unidos cambiará previsiblemente de color este martes en unas elecciones legislativas que pueden complicar más la recta final del segundo mandato de Barack Obama, con una popularidad en horas bajas.

De hecho, estos comicios parciales de mitad de mandato se interpretan como un referéndum sobre el presidente. Se da la circunstancia de que ahora se renueva el tercio de senadores elegidos en 2008 en una votación coincidente con la que llevó a Obama a la Casa Blanca y de la que se beneficiaron muchos políticos del Partido Demócrata.

A seis días de las elecciones legislativas en Estados Unidos, la confianza de los republicanos en hacerse con el control del Senado va creciendo a medida que los sondeos les favorecen, mientras los demócratas admiten que las victorias seguras en estados clave son cada vez menos. Los candidatos demócratas renuncian a aparecer con Barack Obama en los actos de campaña proque la popularidad del presidente está en mínimos y creen que les puede restar votos.