Miles de personas se han concentrado frente a la Casa Blanca en Washington, y en otras muchas ciudades de Estados Unidos, para exigir al Gobierno que reúna a las familias de indocumentados separadas como resultado de las medidas migratorias de la Administración de Donald Trump.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha respaldado este martes la tercera versión del veto migratorio de Donald Trump. La decisión tomada por la mayoría conservadora del alto tribunal ha sido criticada por la oposición demócrata y los grupos de activistas y ONG del país, permite al presidente prohibir la entrada a EE.UU. a alrededor de 150 millones de personas de Libia, Siria, Irán, Somalia, Yemen, Venezuela, Corea del Norte, para "proteger al país de terrorismo". Trump ha calificado la noticia de "tremenda victoria" para el país mientras que el Partido Demócrata asegura que la medida "convierte a EE.UU. en menos seguro".
La administración del presidente estadounidense, Donald Trump, ha comenzado a dar pasos para revertir su política de separación de familias inmigrantes que cruzan la frontera ilegalmente. Como primera medida, la Patrulla Fronteriza (policía de fronteras) ha comenzado a trasladar juntas a las familias interceptadas.
Coincidiendo con estas primeras medidas, la Primera Dama de EE.UU., Melania Trump, ha viajado este jueves hasta la frontera con México para conocer la situación. Melania ha volado desde Washington al estado de Texas, donde ha visitado un centro de acogida de una organización no gubernamental y uno de los centros de detención de la Patrulla Fronteriza.
Trump se ha visto obligado a poner fin a las separaciones por el aluvión de críticas que han provocado, especialmente al difundirse imágenes y audios de los menores en jaulas en los centros de internamiento, antes de ser trasladados a otras entidades de acogida.