Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El príncipe de Arabia Saudí Miteb bin Abdullah, detenido el pasado 5 de noviembre acusado de corrupción junto a otros príncipes y ministros en un hotel de lujo, ha sido liberado por las autoridades sauditas después de abonar más mil millones de dólares (algo más de 800 millones de euros). 

Bin Abdullah, que llegó a ser considerado heredero al trono, ha alcanzado un "acuerdo aceptable" con las autoridades, según ha revelado un oficial del Gobierno.

Según un funcionario de la campaña anticorrupción, "la cuantía de la fianza que se ha acordado no puede revelarse, pero se cree que supera el equivalente a los mil millones de dólares".

El funcionario ha explicado además que Bin Abdullah habría "admitido los casos de corrupción" en su contra. Además, en declaraciones a Reuters, el portavoz ha revelado que al menos tres personas más han llegado a acuerdos con las autoridades, y que un fiscal del Estado ha decidido liberar a varios individuos y condenar a al menos cinco personas,  cuyas identidades no ha revelado.

El que fuera jefe de la Guardia Nacional fue uno de las decenas de miembros de la realeza detenidos por orden del príncipe heredero, Mohammed bin Salman para, supuestamente, acabar con la corrupción, aunque analistas internacionales creen que el verdadero objetivo es reforzar su propio poder y eliminar a posibles contendientes.

El presidente del Senado Pío García -Escudero ha retirado la palabra al senador de Compromís, Carles Mulet García, después de que este haya hecho referencias continuas a los casos de corrupción que afectan al PP mientras utilizaba el tiempo para una intervención sobre el sistema de financiación autonómico. Después, García Mulet ha mostrado un cartel con una reproducción de los papeles del extesorero del PP, Luis Bárcenas, en los que se podía leer "M.Rajoy, "R.Rato" y "Jaime Mayor".

El exconsejero del gobierno del PP en la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, ha declarado este miércoles en el juicio contra él y dos guardias civiles acusados de avisarle de que le estaban vigilando en el marco de la Operación Púnica. Granados ha reconocido que uno de ellos le comentó que se estaba investigando en Valdemoro, pero ha negado que le dieran un soplo de ninguna operación en marcha.