En Ucrania 40 personas, entre ellos varios menores, han muerto por el ataque ruso con un misil de largo alcace a un complejo residencial en Dnipro, en el centro del país. Además, se van desvaneciendo las esperanzas de encontrar con vida a los 35 desaparecidos bajo los escombros. La parada de autobús frente al edificio más afectado de nueve plantas se ha convertido en altar improvisado.
La presidencia sueca de la Unión Europea habla de crímenes de guerra rusos que no quedarán impunes y Moscú defiende que su Ejército no ataca objetivos civiles. Rusia habla de una tragedia causada por un proyectil de las propias defensas antiaéreas ucranianas.
Foto: vitalii matokha / AFP