Pese a los malintencionados rumores de cancelación de los días previos, Jennifer López, JLo o simplemente Jennie, llegó por fin hoy a Madrid para ofrecer su primer concierto en España, tan explosivo y sinuoso como las curvas de esta estadounidense que, pasados los 40, vive una segunda era de plenitud.
Han hecho falta trece años para que la bailarina metida a actriz de éxito y después a cantante de éxito -amén de productora, empresaria, diseñadora de moda y jurado de televisión-, trajera a la capital un espectáculo que han presenciado casi 18.000 personas, una cuarta parte de ellas por casi 100 euros la entrada.