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El Papa Francisco ha llegado este jueves a Seúl, donde ha sido recibido por la presidenta surcoreana Park Geun-hye, para una visita de cinco días que supone la primera visita a Asia de un papa en 25 años. El pontífica visita Seúl con motivo de la VI Jornada de la Juventud Asiática (JJA), en la que participarán 6.000 jóvenes de 22 países asiáticos. El sábado beatificará a 124 mártires en la simbólica plaza de Gwangwhamun, en un evento para el que están registrados casi 200.000 asistentes. Corea del Sur el país asiático en el que más peso tiene el catolicismo, con 5,4 millones de fieles que representan más del 10% de la población.

El papa Francisco vuela hacia Corea del Sur, un país que el representante de la Iglasia Católica no visita desde hace algo más de una década. Le ha despedido a pie de pista el primer ministro italiano, Mateo Renzi. 

Como en anteriores ocasiones, el Papa envía telegramas a los dirigentes de los países que sobrevuela: Ucrania, Rusia y China, con la que el Vaticano mantiene tensas relaciones.

Ha dicho en televisión que solo dejará su cargo cuando se lo ordene un tribunal. Francia ha anunciado el envío de armas a los kurdos que luchan contra los yihadistas en el norte del país. Y la diplomacia europea prepara una reunión especial sobre el conflicto.

Segundo día de intensas negociaciones en El Cairo para ampliar la tregua en Gaza. Las posturas de las delegaciones palestina e israelí siguen distantes, pero según algunas fuentes, se habría planteado suavizar el bloqueo en algunos pasos fronterizos, incluido el de Rafá, con Egipto.

 

El periodista y profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid Felipe Sahagún cree que las presiones sobre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han cambiado y que israelíes y palestinos van a llegar a un "modus vivendi no muy distinto al de hace un mes". Afirma que la respuesta de Israel a los ataques de Hamás ha sido de una "desproporción absoluta" y habla de una "confrontación asimétrica". "Ni me atrevo a llamarlo guerra", añade el experto en política internacional, para quien el problema de fondo reside en que "un pueblo no puede estar en una cárcel a cielo abierto, sometido a un bloqueo". Preguntado también sobre la situación en Irak, dice que Estados Unidos quiere "recuperar un gran pacto de gestión" en el país en el que estén también los suníes", pero subraya que el primer ministro en funciones iraquí, Nuri al Maliki, se resiste. "Veo el peligro de un golpe de Estado en Irak y, si se va de las manos, podemos tener otra guerra entre los chiíes", sentencia (12/08/14).