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Lotería de Navidad 2018

Doña Manolita anda en cantares

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Doña Manolita en 1935
Manolita de Pablo, Doña Manolita, en su administración de la Gran Vía en torno a 1935. EFE/ARCHIVO

Doña Manolita es sinónimo de Lotería de Navidad y su nombre anda en cantares, literal y figuradamente. Una copla y una canción de Joaquín Sabina celebran su fama, mientras que a las puertas del despacho de administración de Loterías número 67 de Madrid hacen cola fieles clientes que no faltan a la cita con el sorteo extraordinario, incluso rostros conocidos, como el de la escritora, Julia Navarro.

Manuela de Pablo era una joven simpática, hermosa y de buen talante que con 25 años abrió un despacho con sus tres hermanas. Corría el año 1904 y probaban fortuna en la calle Ancha de San Bernardo. Doña Manolita estaba casada con un picador retirado que había cambiado los ruedos y la garrocha por el giro de los bombos y las bolas de la Lotería.

Devota de la virgen del Pilar, los malpensados llegaron a sospechar que había hecho un pacto con el diablo y por eso conseguía dar tantas veces el Gordo, pero la carismática lotera lo desmentía en una entrevista publicada en la revista Crónica en 1930, afirman "que he vendido el alma al diablo, y que por eso me colma de fortuna aquí en la tierra, a cambio de hacérmelas pagar todas juntas el día que estire la pata".

Aclaraba al reportero el secreto de su buena mano: "El año 1926, harta de que no correspondiese jamás a esta administración un premio que valiese la pena, hice cuatro viajes a Zaragoza, y en los cuatro tuve la suerte de ver a la Pilarica con su manto rojo, que es signo infalible de fortuna. Pedí unos números que se me ocurrieron sin saber por qué, los vendí en mi casa y el premio Gordo de Navidad fue conmigo aquel año". En efecto, entre 1924 y 1928, Madrid enlazó cinco años seguidos el primer premio del sorteo extraordinario.

"Mañana sale"

La fama de Doña Manolita inspira a los compositores Antonio Quintero, Rafael de León y Manuel López Quiroga que dedican una copla al recorrido de una lotera ambulante que lleva cuatro series de Doña Manolita. Una joven que promete premio seguro en "Mañana sale", interpretada por Concha Piquer, que protagonizó la primera película sonora de la historia en 1923, cuatro años antes de El cantante de jazz.

Concha Piquer canta 'Mañana sale'

Con el negocio ya asentado, la lotera más famosa de España se traslada en 1931 al número 31 de la Gran Vía madrileña, una ubicación en la que permanecerá hasta 2011. En ese año, la administración pasó a la cercana calle del Carmen donde se encuentra en la actualidad.

Doña Manolita, genio y figura, aguantó a pie firme los bombardeos del año 1937, aunque los obuses le destrozaron las vitrinas de los escaparates y le espantaron a los clientes. Falleció en 1951 y fue "una tenaz trabajadora" que hasta sus últimos días "permaneció al pie de su mostrador atendiendo a su numerosa clientela", según reza la necrológica publicada por el diario ABC.

Sabina tienta la suerte

Joaquín Sabina también sucumbió a los encantos de la lotera en su canción "A la sombra de un león", donde un recién llegado a la capital de España, una de las primeras cosas que hace es "comprar suerte en Doña Manolita", antes de intentar ligar con la diosa Cibeles con un anillo de pedida "robado en el Corte Inglés". La voz de Ana Belén nos cuenta esta historia de amor imposible que acaba con un accidente de tráfico.

Ana Belén canta 'A la sombra de un león' de Sabina

Quintero, León y Quiroga reincidieron con "La Lotera", un tema que Lola Flores interpreta con arte, salero y mucha guasa. La faraona encarna a Catalina Fernández Seisgallos, una vendedora de Lotería que se patea las calles de Madrid con "dos docenas de callos y tres de juanetes". Intenta vender en cafeterías, autobuses y trolebuses pero con escaso éxito, reitera la promesa de que toca fijo y ofrece el 23.017, el 00300 y varios décimos del 32.000.

Lola Flores interpreta 'La lotera'

Más allá de su vida legendaria en las coplas, Doña Manolita sigue vendiendo Lotería y se adapta a los nuevos tiempos con su propia página web, aunque advierte que ya es demasiado tarde para enviar décimos por correo. No queda más remedio que hacer cola.

RTVE

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