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Claves del caso Epstein: hechos probados y sombras que alimentan bulos

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Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell con el sello Verifica RTVE
Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell

El juicio que sienta en el banquillo Ghislaine Maxwell, amiga y socia del magnate estadounidense Jeffrey Epstein, arranca este lunes 29 de noviembre en medio de una gran expectación. Te explicamos qué sabemos y las numerosas lagunas que existen sobre este caso, que ha dado pie a teorías conspirativas muy difundidas sobre pederastia y corrupción de la élite en EEUU.

El “caso Epstein” incluye dos núcleos de interés informativo. El primero es la comisión por parte del propio Epstein de delitos muy graves vinculados a la prostitución con menores (se le condenó en 2008 y se le detuvo en 2019 por otros presuntos delitos por los que iba a ser juzgado). A Maxwell, que estuvo fugada, se le juzga ahora por su posible colaboración en ello. El segundo foco de atención es si Espstein consiguió, gracias a su posición privilegiada entre la élite, corromper al sistema político-policial-judicial estadounidense.

¿Quién era Jeffrey Epstein? ¿Y Ghislaine Maxwell?

Jeffrey Epstein era un multimillonario estadounidense nacido en 1953. En un artículo de la revista Vanity Fair de 2003 (antes de los escándalos) se describe su casa como la mayor residencia privada de Nueva York situada en el barrio más caro de la tierra. Entre el resto de sus casas o mansiones que aparecen descritas en un informe del Ministerio de Justicia de EE.UU. están: una isla en el Caribe, propiedades en Florida, París o Nuevo México y un Boeing 727 convertido en jet privado. Su trabajo, afirmaba en la entrevista con Vanity Fair, consistía en gestionar fondos de otros millonarios a cambio de una tarifa plana.

Se describía a sí mismo como “la única persona suficientemente loca” como para limitar su gestión a clientes que tenían “1.000 millones de dólares o más”. Junto a su fortuna, Epstein era conocido por sus relaciones y sus contactos. La lista de personas con las que se relacionaba incluye a numerosos políticos de varios países, artistas, científicos, periodistas, grandes empresarios, miembros de la realeza, etc.

Ghislaine Maxwell, por su parte, afronta un proceso legal como sospechosa de haber reclutado las adolescentes para Jeffrey Epstein y tendrá que responder ante el tribunal de Manhattan por seis delitos de tráfico sexual. Hija del magnate editorial británico Robert Maxwell, la socia y novia de Epstein le ayudaba a gestionar sus propiedades inmobiliarias y le introdujo en los círculos de la alta sociedad en los que se encontró con famosos y directivos de empresas. Cuando Epstein se quitó la vida en prisión, Maxwell cambió de identidad y huyó pero finalmente fue detenida por el FBI en julio de 2020 en la mansión de Bradford donde permanecía escondida.

¿Cómo empezó el escándalo?

Epstein tenía fama de organizar encuentros donde asistían prostitutas. El informe del Ministerio de Justicia dice que en 2004 la Policía de Florida, EE.UU., recibió información de que en su casa “estaban entrando y saliendo mujeres jóvenes”. La Policía no encontró pruebas de que fueran menores, así que no investigó más porque “habitualmente no se investiga la prostitución en residencias privadas”.

En 2005, los padres de una niña de 14 años acudieron a la Policía de Palm Beach, en Florida, para denunciar que Jeffrey Epstein le había pagado a su hija por hacerle un masaje. Según el informe sobre el caso que hizo el Ministerio de Justicia, “la investigación llevó al descubrimiento de que Epstein utilizó a sus asistentes personales para contratar a chicas para realizar masajes (...) que conducían a actividades sexuales”. El caso saltó de la Fiscalía del distrito de Florida a la Fiscalía Federal, donde concluyó en 2007 con un “Acuerdo de No Persecución” (NPA, por sus siglas en inglés), por el que Epstein se declaró culpable de abuso sexual (sex offender). En virtud de este acuerdo, la Fiscalía renunció a emprender más acciones legales y Epstein aceptó dos condenas de 12 y 6 meses de cárcel.

¿La condena y su cumplimiento fueron las habituales?

Estas condenas son muy bajas si se tiene en cuenta que en EE.UU. los delitos sexuales a menores pueden suponer incluso la cadena perpetua.

Parte del documento por el que se condena a Epstein a una condena de 12 meses pactada con la fiscalia en 2008

Parte del documento por el que se condena a Epstein a una condena de 12 meses pactada con la fiscalia en 2008 cropper

Epstein empezó a cumplir su condena el 30 de junio de 2008 en la prisión de mínima seguridad de Palm Beach pero apenas tres meses después obtuvo un permiso para trabajar en el exterior. Este permiso le permitió pasar 12 horas al día fuera de la cárcel en una fundación recién creada que, según el Ministerio de Justicia, estaba domiciliada exactamente en la misma oficina donde tenía el despacho uno de sus abogados. Este mismo informe afirma que, tras cumplir su pena, Epstein “reemprendió su estilo de vida lujoso”.

¿Por qué se reabrió el caso y con qué consecuencias?

En noviembre de 2018, el Miami Herald publicó una investigación que desencadenó las otras vertientes del caso, empezando por la política (puedes también ver la versión en castellano del mismo artículo en este enlace). En ella, la periodista Julie K. Brown desveló que Alex Acosta, que iba a ser nombrado ministro de Trabajo por el entonces presidente, Donald Trump, era la misma persona que firmó, cuando era fiscal federal, el acuerdo extrajudicial (NPA) que supuso una condena mínima para Jeffrey Epstein. El artículo lo calificaba como “un acuerdo extraordinario (...) que ocultó el alcance total de los crímenes de Epstein y los de todas las personas involucradas”. En el texto, Brown afirmaba tener identificadas a 80 mujeres que, presuntamente, sufrieron abusos sexuales por parte de Jeffrey Epstein.

Un tribunal de Florida revisó lo sucedido en su juicio anterior y sentenció que el acuerdo de no persecución (NPA) de 2007 había violado la Ley de Derechos de las Víctimas (CVRA) de EE.UU.. El ya nombrado ministro de Trabajo, Alex Acosta, dimitió en julio de 2019 (en este vídeo recibe el apoyo del presidente Donald Trump en el momento formalizar su salida del Gobierno). Simultáneamente se activaron las investigaciones del FBI sobre el caso. Estas investigaciones fueron agrupadas en un extenso dossier de 612 páginas que se puede leer en la página web del FBI con muchas páginas censuradas. Finalmente, en 2019 la Fiscalía de Nueva York demandó a Jeffrey Epstein por conspiración para el tráfico sexual, bajo la acusación de “explotar sexualmente y abusar de docenas de menores”.

Jeffrey Epstein fue detenido en un aeropuerto de Nueva York en julio de 2019. Un mes más tarde apareció muerto en su celda de la Prisión Metropolitana de Nueva York. El entonces ministro de Justicia, William P. Barr, definió lo sucedido como un "aparente suicidio" y abrió una investigación para aclarar los hechos.

¿Participaron los ricos y famosos en los delitos sexuales?

Todo lo anterior es lo probado. A partir de aquí, lo no probado. No hay pruebas concluyentes de la participación de ricos y famosos en los delitos. La más notoria de sus relaciones es la que mantuvo con el príncipe Andrés de Inglaterra, hijo de la reina Isabel II. En esta noticia de la BBC se habla de sus muchas visitas a Epstein durante años. Existe una foto en la que posa junto a una chica de 17 años que más tarde demandó al príncipe por agresión sexual y cuyo juicio empezará en 2022. La autenticidad de esta foto fue puesta en duda por el príncipe en 2019 en una entrevista a la BBC donde dijo: “Es muy difícil ser capaz de demostrarlo pero no recuerdo que esta fotografía se haya tomado” (esta es la transcripción completa). En la misma entrevista afirma que el encuentro con esta chica “nunca sucedió”.

El columnista del New York Times y ganador de un premio Pulitzer James B. Stewart publicó un artículo tras la muerte de Epstein en el que relata una conversación con el magnate justo un año antes. Stewart dice que “Epstein conocía a una cantidad asombrosa de personas ricas, famosas y poderosas, y tenía fotos para demostrarlo. También afirmó saber mucho sobre estas personas, algunas de ellas potencialmente dañinas o vergonzosas, incluidos detalles sobre sus supuestas inclinaciones sexuales y el uso de drogas”. Más tarde Stewart añade: “Uno de mis primeros pensamientos al escuchar sobre el suicidio del Sr. Epstein fue que muchos hombres prominentes y al menos algunas mujeres debían estar respirando aliviados”.

En agosto de 2019, el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) pidió perdón por haber aceptado 800.000 dólares en donaciones de Epstein. En agosto de 2021, Bill Gates también se arrepintió públicamente en una entrevista en la CNN por haber compartido “algunas comidas” con Epstein y añadió que fue “un gran error”.

¿Qué es la “libreta negra” de Epstein?

Según una declaración jurada de una agente especial del FBI de 2009, el que fuera mayordomo de Epstein, Alfredo Rodríguez, intentó vender una libreta que, supuestamente, contendría los contactos de personalidades muy importantes, así como de las chicas víctimas de sus abusos sexuales por 50.000 dólares. Cuando el FBI supo de esta maniobra le tendió una trampa y Rodríguez fue detenido por obstrucción a la justicia. Estuvo en la cárcel 18 meses y falleció en 2014. Un mes después de la muerte de Rodríguez, la página web Gawker publicó una versión censurada de lo que asegura que es la Libreta Negra. Nick Bryant, el periodista que reveló su existencia, dice que contiene “potenciales testigos presenciales de los crímenes contra chicas menores (...) de Epstein”.

En internet existe un documento que, supuestamente, es una versión no censurada de la Libreta Negra con números de teléfono y direcciones de correo de personas muy conocidas pero es importante señalar que su autenticidad no está probada. The New York Times hizo en 2019 una batida entre varios nombres de personas de la lista que afirman que no tuvieron nunca ninguna relación con Epstein.

¿Corrompió Jeffrey Epstein a la Fiscalía federal?

El Ministerio de Justicia de los Estados Unidos elaboró un informe en noviembre de 2020 siguiendo la pista del acuerdo de no persecución (NPA) de 2007. Sus conclusiones son muy negativas para el sistema. Afirma que, durante la negociación del acuerdo, la Fiscalía federal violó sus normas internas relativas a la renuncia a presentar acusaciones, declaraciones de culpabilidad o inmunidad entre otras. Más adelante califica al fiscal responsable del caso, Alex Acosta, que posteriormente fue ascendido a ministro de Trabajo con la Administración Trump, como “falto de criterio”.

El informe reconoce que la visión de Acosta del sistema estatal fue “demasiado imperfecta” y que su visión del interés federal en perseguir a Epstein fue “demasiado estrecha”. El último párrafo dice: “La falta de transparencia del Gobierno y sus mensajes incoherentes hicieron que las víctimas se sintieran confundidas y maltratadas (...) y dio alas a la (...) impresión errónea de que el Gobierno se había confabulado con el abogado de Epstein para mantener el acuerdo en secreto”. La versión completa del dictámen del Ministerio de Justicia (348 páginas) se puede consultar en los archivos del diario The Washington Post.

¿Qué incógnitas rodean la muerte de Jeffrey Epstein?

Detuvieron a Epstein en julio de 2019. Dos semanas después apareció inconsciente en el suelo de su celda con marcas en su cuello. La cadena NBC informó de que su compañero de celda era un ex policía acusado de asesinato. Cuando Epstein se recuperó, dijo que no recordaba nada. El ex policía dijo que tampoco sabía nada. El psiquiatra que examinó el caso recomendó que se aplicara el protocolo anti suicidios que implica tener siempre un compañero de celda y visitas de los guardias cada poco tiempo.

Sin embargo, a su regreso a la cárcel desde el hospital, no se tuvo en cuenta este criterio. La noche en que murió, Epstein estaba solo en su celda. El cuerpo fue localizado la mañana del 10 de agosto. Los dos guardias que le custodiaban fueron posteriormente acusados por el Ministerio de Justicia por conspiración para defraudar a los EE.UU. por incumplir las instrucciones que habían recibido. En su escrito, la Fiscalía sostiene que entre las 10:30 de la noche y las 6.30 de la mañana, cuando se descubrió el cadáver de Epstein, los guardias estuvieron haciendo siestas, navegando por internet y dando vueltas por las instalaciones pero que no observaron el interior de las celdas como era su obligación y más tarde falsificaron el parte horario para fingir que sí lo hicieron. El entonces ministro de Justicia de EEUU, William P. Barr, definió lo sucedido durante las últimas horas de vida de Jeffrey Epstein en la cárcel como una “tormenta perfecta de pifias”.

El despertar de las conspiraciones

A los hechos probados sobre Jeffrey Epstein y a la confusión que rodea varios capítulos significativos de su vida se suman los bulos y las teorías de la conspiración que han venido después.

Varios de estos bulos siguen el hilo argumental de que fue el matrimonio Clinton el que maniobró para asesinarle. Lynne Martine Patton, persona designada por Donald Trump para temas de desarrollo urbano, escribió en su Instagram el día de la muerte de Epstein un juego de palabras vinculando su fallecimiento con Hilary Clinton. El mensaje incluye una referencia a un antiguo colaborador de los Clinton cuya muerte por suicidio rebaten los partidarios de Trump. Ese mismo día fue trending topic en EE.UU. la palabra #ClintonBodyCount (Número de muertos por los Clinton).

También hay mensajes en redes sociales como este hilo de Twitter que vincula falsamente el caso Epstein con el llamado “Pizzagate” (la falsa red de tráfico de niños con la que se intentó desacreditar a Hilary Clinton). La diferencia entre ambas situaciones es clara: la pederastia de Epstein es un hecho probado y el “Pizzagate” es un bulo. Una variante de esta tendencia sitúa falsamente a Barak Obama junto a Epstein y le acusa, de nuevo falsamente, de pederastia. Según el analista político estadounidense Ryan Cooper, la frase “Jeffrey Epstein no se suicidó” se convirtió en un eslogan de la extrema derecha lo que a Cooper le parece sorprendente pues “Donald Trump fue durante muchos años uno de sus amigos íntimos y colegas de fiesta”.

Otro capítulo lo constituyen los bulos que intentan demostrar que Epstein sigue vivo, como el video que acompañaba a este mensaje de Facebook. El video todavía puede verse pero está catalogado como falso por la red social. En 2020, el programa ‘60 minutes’ de la CBS mostró varias fotografías del cadáver de Epstein. En Internet se compararon estas fotografías con otras de él mientras estaba con vida. La etiqueta #EpsteinBodyDouble defiende que el cadáver que se vió en el reportaje no es el del magnate sino el de un doble, una hipótesis que no ha confirmado ninguna autoridad.

En conclusión: Más allá de los delitos sexuales probados o pendientes de juzgar de Jeffrey Epstein, el singular acuerdo de no persecución en su primer juicio ha despertado sospechas sobre fallos en el sistema policial y judicial estadounidense que se han relacionado con las amistades de Epstein en entornos muy influyentes. Estas sospechas no han sido demostradas. Todo lo anterior unido a las circunstancias de su muerte han alimentado bulos y falsedades que, en muchos casos, son fáciles de desmontar.