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La era Trump

El fiscal de la trama rusa interroga a Jeff Sessions, el primer miembro de la administración Trump que declara

  • Sessions, fiscal general de Trump, declaró la semana pasada ante Robert Mueller
  • Ha reconocido que se reunió con el embajador ruso en Washington en campaña
  • Por ello, se inhibió de cualquier investigación de su departamento al respecto

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El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions
El fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions.

El fiscal especial de la trama rusa, Robert Mueller, interrogó la semana pasada al fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, quien en plena campaña de las elecciones presidenciales se reunió con el entonces embajador de Rusia en Washington, Sergey Kislyak, por lo que ahora se ha convertido en el primer miembro de la administración de Donald Trump en activo en declarar ante los investigadores.

Un portavoz del Departamento de Justicia ha confirmado a Efe que Sessions prestó declaración ante Mueller, que examina los posibles vínculos entre miembros del equipo de campaña de Trump y el Gobierno ruso, al que las agencias de inteligencia de Estados Unidos acusan de interferir en las elecciones de 2016; en cualquier caso, esa fuente ha declinado comentar el contenido de la declaración.

La filtración de la reunión con Kiskyak ya obligó a Sessions a inhibirse en cualquier investigación que su departamento o cualquier otra instancia emprendiera en torno a esa posible injerencia rusa en los comicios. Ahora, es la primera vez que se confirma públicamente una entrevista entre Mueller y un miembro en activo del Gobierno de Trump.

Obligado a apartarse del caso

Sessions, senador por Alabama durante dos décadas, fue uno de los primeros legisladores en apoyar a Trump durante su campaña para las elecciones presidenciales de 2016 y se convirtió en uno de sus asesores más cercanos en temas migratorios y de política exterior.

El fiscal general de Trump se reunió con el embajador ruso en la campaña y podría haber mentido al Senado

Con la victoria de Trump y su llegada a la casa Blanca, fue nombrado fiscal general, cargo equivalente al de ministro de justicia, aunque apenas dos meses después se desveló que había ocultado al Senado, durante las audiencias para confirmarle en el cargo, los encuentros que mantuvo durante la campaña con Kislyak, quien también se reunió con otros miembros de la campaña de Trump.

La omisión de esos contactos no solo provocó la indignación de legisladores tanto demócratas como republicanos, sino que forzaron al fiscal general a apartarse de la investigación sobre la supuesta injerencia rusa, que había comenzado bajo el mandato del expresidente Barack Obama y que el Departamento de Justicia y el FBI estaban llevando a cabo, ya con Trump en la Casa Blanca.

Cargos contra cuatro personas

Precisamente, el hecho de que Sessions se inhibiera desembocó en la creación de la figura del fiscal especial, un cargo que ocupa Mueller y que es independiente de cualquier brazo del Gobierno de Estados Unidos, por lo que se asegura la neutralidad de la investigación rusa.

La investigación rusa ya ha desembocado en la presentación de cargos contra cuatro personas relacionadas con Trump: su exasesor de seguridad en la Casa Blanca Michael Flynn, su exjefe de campaña Paul Manafort, su número dos en la campaña, Rick Gates, y el también exasesor George Papadopoulos, que trabajó para el magnate durante las elecciones.