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La carta de Merkel a los Reyes Magos

  • La canciller se tendrá que esforzar estas semanas para no repetir elecciones
  • Los alemanes van a recibir el nuevo año sin gobierno y necesitarán paciencia
  • Alemania vive una situación política insólita y teme los efectos de la incertidumbre

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 La canciller alemana Angela Merkel quiere repetir la Gran Coalición con los socialdemócratas pero tiene varios obstáculos que salvar.
La canciller alemana Angela Merkel quiere repetir la Gran Coalición con los socialdemócratas pero tiene varios obstáculos que salvar. AFP PHOTO / John MACDOUGALL

Los alemanes van a pasar Navidad, Año Nuevo, las vacaciones de esquí y, tal vez, Semana Santa sin gobierno. Se van a superar todos los records de días de espera tras unos comicios hasta que Angela Merkel consiga, por fin, una mayoría estable en el Parlamento con un gobierno presentable y cohesionado detrás. Un gobierno de Gran Coalición al que se podrían unir, tal vez, los Verdes, bien con algún ministro o bien con apoyos puntuales en temas concretos.

Desde el 24 de septiembre se vive una situación insólita en esta Alemania que huye de las incertidumbres. Los dos grandes partidos, la democracia cristiana y los socialdemócratas, se han visto castigados por las urnas y cuestionados por sus bases como nunca. Se ha llegado a escuchar y a leer que Merkel está en sus últimos años como política y que está cometiendo un grave error al no preparar un sucesor o sucesora.

Es esa situación de debilidad interna, tanto en la CDU como en el SPD, la que explica también sus respectivas dificultades para firmar compromisos de gobierno que pueden verse como traiciones o bajadas de pantalones y que incrementarían aún más esa fragilidad de cara a electores y bases.

El SPD abre la posibilidad de negociar con Merkel para reeditar la Gran Coalición

El largo camino hacia la 'Gran Coalición'

Merkel quiere cerrar un acuerdo con los socialdemócratas, repetir otra Gran Coalición y cerrar la crisis cuanto antes. Pero tiene varios e importantes obstáculos por delante:

1. Martin Schulz se encuentra enormemente cuestionado dentro del SPD, que celebrará un Congreso Federal del 7 al 9 de diciembre en Berlín. Dos grandes “egos” del partido, Sigmar Gabriel – ministro de AAEE en funciones- y Andrea Nahles, ex ministra de Trabajo y ahora jefa del grupo parlamentario socialdemócrata- ya se están postulando como alternativas. Schulz, además, está teniendo personalmente complicado, después de haber dicho NO a otra Gran Coalición en la misma noche de las elecciones,el volverse a sentar en una mesa de negociación con la Canciller y contribuir al nacimiento de otra GK.

Los socialdemócratas van a pedir un precio muy alto a Merkel: el ministerio de Hacienda, hasta hace muy poco ocupado por Wolfgang Schüable, un apoyo decidido a las ideas del Presidente francés , Macron, de avanzar en un Presupuesto Europeo y de crear un super Ministro de Economía de la UE; más inversiones- aunque cuesten dinero- en temas sociales y, si fuera preciso, el abandono del equilibrio cero logrado por Schäuble: es decir, que haya tantos ingresos como gastos estatales. De hecho, gracias a la bonanza económica en la RFA, las cajas de Hacienda y de la Seguridad Social rebosan de ingresos via impuestos.

2. La CSU, los democristianos bávaros. Su líder, Horst Seehofer, especialista en ponerle piedras en el camino a la Canciller, está a punto de ser “jubilado “ por su ministro de Hacienda, quien espera remontar los malos resultados obtenidos por Seehofer en su feudo conservador hace dos meses. Si la CSU quiere recuperar votantes y protagonismo, tiene que volver a ser muy agresiva en su NO a la inmigración y a las ayudas a los Länder más pobres, lo cual crearà serios problemas a Merkel, temerosa, además, de que la CSU rebase a Alternativa para Alemania por la derecha.

Este domingo empieza el Adviento en Alemania y es fácil de imaginar la carta a los Reyes Magos y a Santa Claus de los grandes partidos alemanes: que no haya necesidad de celebrar otras nuevas elecciones en el 2018. De ellos, y de su voluntad de consenso, depende. Y CONSENSO, recordamos, se escribe con MAYÚSCULAS en la República Federal.

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