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 El candidato republicano Ted Cruz trata de ganarse el voto en un restaurante de Iowa.
El candidato republicano Ted Cruz trata de ganarse el voto en un restaurante de Iowa. EFE/EPA/JIM LO SCALZO

Los millones de dólares que llevan al trono presidencial de los Estados Unidos

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En Estados Unidos estos días solo se oye un ruido de fondo: el rugido de la maquinaria electoral calentando motores. Equipos de campaña recorrerán el país con cada candidato para ganar el voto estado a estado durante los próximos meses. Primero en las primarias, capítulo que arranca en febrero en Iowa, y luego el sprint final de los supervivientes hacia el sillón presidencial en noviembre.

Puede que el carisma y el bagaje ideológico definan el rostro de esta lucha, pero el verdadero combustible de fondo son los millones de dólares que cada postulante consiga reunir para arrancar el apoyo de los votantes. “Tan solo Hillary Clinton ha recaudado más de cien millones para su campaña”, explica a RTVE.es el analista Daniel Ureña. Y es una sola candidata. En España, la suma de los presupuestos de todos los partidos en las últimas elecciones no llegó ni a la mitad de esa cantidad.

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¿De cuánto disponen los contendientes al trono del mundo?

Las cifras son muy cambiantes, pero tomando como referencia los números declarados, el primer lugar lo ocupa el republicano Jeb Bush, con unos 125 millones de dólares. Le sigue a corta distancia la demócrata Clinton, y en tercera posición otro conservador, Ted Cruz, acredita un apoyo de casi 70 millones. El demócrata Bernie Sanders roza los 50 millones y le siguen los republicanos, Carson y Marco Rubio, en quinta y sexta posición con fondos entre 30 y 40 millones.

El díscolo Trump, una fortuna al servicio de una campaña personal

El singular Donald Trump, candidato por los republicanos, es un caso aparte. Dueño de un emporio inmobiliario, se está autofinanciando una agresiva campaña a su imagen y semejanza. "A más capacidad de generar dinero propio o de pequeñas aportaciones ciudadanas, menos necesidad de ser políticamente correcto", apunta a RTVE.es Antoni Gutierrez Rubi, asesor de comunicación política.

Líder aventajado en las encuestas, Trump amenaza con hacerse independiente si no consigue la nominación. "Hasta la fecha no ha habido un candidato que con su propio patrimonio fuera capaz de financiar su campaña", aclara Ureña.

¿De dónde sale el dinero? Los PAC, dólares y ciudadanía a la vista

El sistema tradicional de conseguir dinero para apoyar, y también para hundir, a un candidato por la presidencia son los Comités de Acción Política, conocidos como PAC. Estas organizaciones están sujetas por ley a una absoluta transparencia y no pueden pedir el voto directamente, aunque registran en la Comisión Federal de Elecciones a quienes apoyan y sus aportaciones, que pueden ser consultadas.

Los PAC han existido desde 1944, cuando el Congreso de Organizaciones Industriales formó la primera para apoyar al presidente Franklin D. Roosevelt. El rasgo común que aglutina a sus miembros suele ser el ámbito de negocio, profesional, o la adhesión ideológica. Pueden entregar a cada candidato 5.000 dólares por convocatoria electoral (primarias, general o especial), y hasta 15.000 dólares anuales a los partidos, así como recibir dinero de otros PAC.

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Los PAC deben publicar el uso de su dinero y no pueden pedir el voto directamente

Indagar en la composición de estos grupos revela sorpresas como que el segundo contribuyente a la campaña de Hillary Clinton, según datos federales, es el sindicato estadounidense de fontaneros, con un millón y medio de dólares. No obstante, casi el 80% de los fondos de Clinton han sido reunidos por la organización de su campaña y su fundación, y los PAC aportan relativamente poco.

Sin embargo, para casi todos, "menos en el caso de Trump, son los PAC quienes financian la campaña, así como las donaciones. En el caso demócrata, Sanders consigue muchas más pequeñas donaciones de la ciudadanía, mientras que es Clinton quien consigue más aportaciones de grandes empresas. En el caso republicano, Rubio tiene más apoyo del partido, pero Cruz también consigue soportes de grandes empresas, así como de comunidades religiosas", apunta Gutiérrez Rubi.

Los super PAC, el lado oscuro de la financiación

Los super PAC nacieron en 2010. No entregan dinero a los candidatos, pero pueden invertir en acciones para apoyarlos o, como en el caso de los PAC, destruirlos. "Los super PAC son una figura reciente, cuya clave es que los impulsores o los dueños de esas organizaciones no deben tener relación oficial con la campaña. Pueden ser amigos o colaboradores de los candidatos sin puesto oficial en la campaña. Recolectan fondos y no tienen límite. Eso es un coladero para recaudar muchísimo dinero", explica Ureña.

Los super PAC invierten en influencia y no tienen límite, la mayoría apoya a republicanos

Por ejemplo, la proyección mediática es uno de los capítulos vitales en la campaña. En el ciclo de primarias para estas elecciones, los super PAC han financiado el 81% de la publicidad en televisión para las campañas de republicanos, un 71% más que en 2011, según una investigación de Wesleyan Media Project. Según este estudio, 35.743 anuncios de los 44.270 contratados por candidatos republicanos, fueron costeados por fuentes externas.

¿Qué es un caucus?

A tiempo para los caucus en Iowa el 1 de febrero, 2.186 organizaciones registradas como super PAC acreditan ingresos por más de 300 millones de dólares y, hasta fin de enero, más de 160 millones gastados en actividades relacionadas con la campaña. Una gran parte dirigida a potenciar la influencia mediática. Solo el super PAC "Right to Rise USA", ha costeado más de 15.000 spots televisivos en apoyo de Jeb Bush en el mes de enero, con un coste de casi 26 millones de dólares.

Encabezados por "Right to Rise USA", los super PAC de adhesión conservadora dominan de largo la lista de estos grupos. Muy lejos aparece el primero entre los afines al partido demócrata, promovido por una asociación de enfermeras.

La imagen, el tesoro más preciado y más trabajado

No en vano, para Ureña, el rasgo que define la jungla electoral en Estados Unidos es "la gran exposición a los medios, el gran peso que los medios de comunicación tienen". Algo que en España, añade, "aún está comenzado", los candidatos han empezado ahora a dedicar tiempo al protagonismo en las pantallas, "pero allí es un capítulo muy importante".

Sin ir más lejos, todos tienen canal en Youtube, donde Ted Cruz defiende la tenencia de armas friendo tocino a tiro limpiola republicana Carly Fiorina aparece susurrando a un perrito vestido con un símbolo pacifista: "Creo que Obama se comió a un primo tuyo", o el demócrata O'Malley interpreta virtuosamente a la guitarra una canción. Cosas impensables en Europa.

No obstante, Trump, amo de la escena y de las encuestas entre los conservadores se lleva la palma. Tras un enfrentamiento con Megyn Kelly, presentadora de la Fox, decidió boicotear el último debate republicano antes de las primarias, organizado por esta cadena. De lengua afilada y sin remilgos, Trump, libre de ataduras y esponsorizado por si mismo y su fortuna, reparte estopa verbal a diestro y siniestro, llegando a decir: "Podría disparar a cualquiera en medio de la Quinta Avenida (de Nueva York) y no perdería ni un voto".

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El cuarto poder

La presencia en los medios "hace que los candidatos y sus equipos tengan que estar generando constantemente contenidos e historias que sean cubiertas por los diferentes canales", indica Ureña, y añade que esta proyección "es uno de los elementos que los definen".

La presencia en los medios define las campañas electorales en EE.UU.

"Hay que decir que los medios tienen sus intereses, tienen sus ideas, y, por ejemplo, Univisión es un grupo que apoya mucho a los hispanos y es tremendamente hostil hacia los candidatos republicanos, sobre todos contra aquellos beligerantes hacia los latinos, o la Fox que tiende a ser crítca con los candidatos demócratas (...) allí los principales medios son privados y son muy poderosos", explica.

La imagen es vital en los Estados Unidos, donde "gran parte del tiempo que los candidatos dedican a la campaña lo hacen captando fondos y pidiendo dinero a los votantes, a los donantes, etc".

Organización y el factor humano, el peso de los bolsillos anónimos

"En Estados Unidos, los expertos siempre dicen que hay tres elementos claves en una campaña, el dinero, el tiempo y la gente, el equipo que tienes. Hay muchos ejemplos de candidatos con muchísimo dinero que al final no han ganado. Las elecciones norteamericanas requieren una gran estructura, mucha organización porque son muy largas, el país es muy grande y necesitas a mucha gente", insiste Ureña.

Para Gutiérrez Rubi, "más dinero equivale a más publicidad, más capacidad de espacios en televisión, más consultores externos, más trabajadores haciendo llamadas o puerta a puerta, etc. Desde la campaña de Obama en 2008 (e incluso desde la de Dean en 2004) se ha demostrado como el dinero es importante, muchísimo, pero del mismo modo también lo es la organización que logre cada candidato: voluntarios, creatividad, 'grassroots'".

Hay tres elementos claves en una campaña, el dinero, el tiempo y la gente

El resultado de llegar al pequeño donante no es despreciable: "Las pequeñas donaciones de mucha gente, pueden igualar e incluso superar a las grandes aportaciones de lobbies o de grandes empresas y empresarios", añade Gutiérrez Rubi.

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Un mundo de financiación privada

Apunta Ureña que "en el año 2008 fue la primera vez que los dos candidatos, Obama y John McCain, decidieron renunciar a la financiación pública de las campañas".

El analista explica que "los candidatos tienen la capacidad de elegir una financiación pública, pero esta opción les impone un límite de lo que pueden gastar en campaña. Desde entonces, todos los candidatos han renunciado a ese dinero público y se han liberado del límite de gasto".

"Desde España hay una serie de clichés sobre esto", añade. "Se piensa que en los EE.UU. las grandes compañías o fortunas financian al partido republicano, pero esto no es así. De hecho, grandes compañías como Google o Microsoft son donantes principales en campañas de tipos como Bernie Sanders. Grandes compañías apoyan tanto a unos como a otros, y no es una cuestión tanto geográfica como atendiendo al tipo de organización", concluye.

"Sigue el camino de baldosas amarillas", mostraba la canción a la pequeña Dorothy, una chica de Kansas, el sendero hacia el mítico Mago de Oz. Otro camino, tapizado de billetes verdes y esfuerzo, conducirá en noviembre a un aspirante ganador al despacho oval de la Casa Blanca, lugar quizás menos mágico pero sin duda mucho más poderoso.

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