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Alexis Tsipras anuncia su dimisión y la convocatoria de elecciones anticipadas

  • Lo ha anunciado en una comparecencia pública televisada
  • Tsipras: "Mi mandato del 25 de enero ha vencido. Ahora el pueblo debe pronunciarse"
  • El mandatario pide "un mandato fuerte para un Gobierno estable"
  • Miembros de su partido pidieron su dimisión por acatar las medidas de la troika
  • Grecia ha pagado hoy al BCE 3.200 millones y ha devuelto el crédito puente a los 28

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Tsipras dimite y convoca elecciones anticipadas


El primer ministro griego, Alexis Tsipras, ha anunciado este jueves su dimisión y ha propuesto la celebración de elecciones anticipadas. "Mi mandato del 25 de enero ha vencido. Ahora el pueblo debe pronunciarse. Ustedes con su voto decidirán si negociamos bien o no", ha dicho el líder del izquierdista Syriza en un mensaje televisado en la televisión pública griega.

El primer ministro ha señalado que es el turno del pueblo griego de decidir mediante el voto "quién debe conducir a Grecia al camino difícil pero con esperanza que se abre", además de qué fuerza política "negociará mejor la reducción de la deuda".

"Pido un mandato fuerte para un Gobierno estable, junto con la sociedad que quiere reformas progresistas", ha reclamado, y se comprometió a que, en el marco del programa de rescate, habrá "medidas equivalentes" para reducir las consecuencias de la recesión a la que conducirán los ajustes previstos en el plan. 

"No conseguimos el acuerdo que queríamos, pero dada la situación, conseguimos lo mejor posible", aseveró Tsipras. Sin embargo, dijo estar "orgulloso de la negociación" de su Gobierno con los acreedores y aseguró tener "la conciencia tranquila", ya que "Europa no es la misma después de estos seis meses".

Cumplir y buscar consenso

El mandatario griego recordó que los acreedores proponían en un inicio "un periodo de financiación de cinco meses", además de duras medidas como "la eliminación de las ayudas sociales" y después nuevas negociaciones", pero su Gobierno ha conseguido "un acuerdo de tres años". El líder griego expresó sentirse "optimista" pese a "las dificultades" y señaló que el objetivo de un eventual nuevo Gobierno de su partido seguiría siendo luchar contra la corrupción y la evasión fiscal.

Uno de los colaboradores más estrechos de Tsipras, el ministro de Energía, Panos Skurletis, ha afirmado esta tarde que las elecciones anticipadas se han convertido en una opción necesaria por dos razones. Una es que Syriza "ha perdido poder y por extensión, el Gobierno" y la segunda es una cuestión de "legitimidad democrática".

"Syriza es el principal partido de un Gobierno que debe aplicar un programa distinto a su mandato", ha dicho. Para abordar las diferencias internas, el comité del partido fijó para septiembre la celebración de un congreso extraordinario y aunque algunas voces apuntaban a que las elecciones no serían antes, Skurletis se ha mostrado a favor de relegar la reunión a después de la cita con las urnas.

El tercer rescate divide a Syriza

La aprobación del tercer rescate en el Parlamento griego evidenció la división en las filas de Syriza, porque hasta 44 diputados decidieron dar la espalda al rescate, que finalmente fue aprobado con amplia mayoría gracias a los votos de la oposición. Muchos de sus los miembros de Syriza se han rebelado contra Tsipras por acatar las medidas impuestas por la troika para acceder a las ayudas. Para el núcleo duro del partido el acuerdo no sólo trae más austeridad, sino que implica una renuncia a la soberanía nacional y una traición al programa defendido por Tsipras para ganar las elecciones.

Ante este escenario y tras recibir el primer tramo del rescate y pagar la deuda pendiente con el BCE, cuyo límite era este jueves, Tsipras habría decidido dejar su futuro en manos de los votantes. Las últimas encuestas publicadas antes del periodo vacacional situaban a Syriza en cabeza, aunque de nuevo necesitaría el apoyo de un socio de coalición.

Elecciones en septiembre

La prensa local apunta a que hay una facción dentro del Gobierno partidaria de celebrar comicios antes de finales de septiembre para tratar de acabar con la inestabilidad y aprovechar, por una parte, el apoyo que aún conserva Syriza, y por otra, el hecho de que un nuevo partido surgido de su formación no tendría tiempo para organizar una buena campaña. A ello se sumaría que la población no haya tenido aún suficiente tiempo para notar los efectos de las medidas impuestas por el rescate, como el recorte de las pensiones o la subida de algunos impuestos. Además, el Ejecutivo se verá forzado a dar marcha atrás en medidas ya implementadas como las privatizaciones, que habían sido congeladas, y ahora seguirán su curso.

Otro escenario sería esperar a octubre, cuando está prevista la primera evaluación del programa, para conseguir arrancar a los acreedores la promesa de la reestructuración de la deuda y así venderla como un logro político ante el electorado.

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