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Los talibanes eligen al 'número dos' del mulá Omar como nuevo líder insurgente

  • Akhtar Mohamed Mansur será el segundo hombre al frente del movimiento
  • Es considerado cercano a Pakistán y no cuenta con respaldo pleno
  • Su elección será decisiva para el futuro de la insurgencia y la paz en Afganistán

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Fotografía facilitada por el Departamento de Estado de EE.UU. del mulá Omar, líder de los talibanes, fallecido en 2013.
Fotografía facilitada por el Departamento de Estado de EE.UU. del mulá Omar, líder de los talibanes, fallecido en 2013.

Los talibanes afganos han elegido al mulá Akhtar Mohamed Mansur, hasta ahora jefe militar y número dos de la insurgencia, como nuevo líder supremo tras la confirmación de la muerte hace dos años de su anterior hombre al mando, el mulá Omar, según un comunicado en el que destacana su condición de "amigo íntimo y de confianza" del anterior líder.

La elección de Akhtar Mohamed Mansur ha sido votada por unanimidad en la shura, la reunión de los más altos representantes del movimiento, que se ha convocado en la ciudad pakistaní de Quetta. Esta elección puede suponer, según los analistas, un giro en los diálogos que arrancaron este mes y que han sido temporalmente suspendidos por el reconocimiento de la muerte del mulá Omar.

"Miembros del alto consejo del Emirato Islámico [como los talibanes denominaban Afganistán] han decidido en una reunión nombrar a Akhtar Mohammad Mansoor, amigo íntimo y de confianza del mulá Omar, como nuevo líder del Emirato Islámico", rezo el comunicado.

Los líderes talibanes ha prometido "lealtad" a Mansoor como nuevo Amir-ul Momineen (Príncipe de los Creyentes) y han asegurado que lo escucharán y obedecerán de acuerdo a su cargo, después de que el pasado miércoles el Gobierno afgano anunciara el deceso de Omar y este jueves lo ratificaran los insurgentes.

Segundo en el mando y jefe militar talibán, el nuevo mulá es considerado cercano a Pakistán y no cuenta con el respaldo de la familia de Omar, ni de la oficina de los talibanes en Catar ni del mulá Abdul Qayum Zakir, número tres del grupo insurgente, según explica el diplomático afgano Ahmad Sayeedi, citado por Efe. Mansur será el segundo hombre en ponerse al frente de una organización que fue fundada por su predecesor a comienzos de los años 90.

Un nuevo marco para las negociaciones de paz

Los expertos coinciden en que el papel del nuevo líder talibán será difícil. El mulá Omar jugaba un rol importante como símbolo de la unidad para los comandantes talibanes, que han estado luchado contra el Gobierno y el contingente militar internacional presente en el país desde hace 14 años.

"Viendo estas grietas, los talibanes no se mantendrán juntos tras la muerte del mulá Omar", ha explicado Sayeedi que ha añadido que Mansur tampoco era la primera opción para Omar, que había sugerido como sucesores al mulá Obaidullah, ya muerto, y al mulá Brother, actualmente bajo arresto domiciliario en Pakistán.

Por contra, la muerte del mulá Omar es vista como una oportunidad a largo plazo para las conversaciones de paz por la delegación afgana. En declaraciones a Efe, Mohamed Natiqi, miembro del equipo negociador, ha asegurado que el Gobierno podrá de alcanzar una paz "con aquellos insurgentes a los que sus compañeros no permitieron en el pasado buscar un acuerdo".

En ese sentido, Natiqi ha recordado que las facciones más influyentes de los talibanes son el grupo del mulá Mansour y la red Haqqani, que han mostrado en el pasado el deseo de alcanzar un acuerdo para acabar con la guerra. "Si el Gobierno alcanza un acuerdo con estos dos grupos, el resto de los talibanes no tendrán más remedio que plegarse al acuerdo de paz", ha agregado.

Posible trasvase hacia el Estado Islámico

Por otra parte, la insurgencia también se debilitará tras la muerte de su líder según los analistas. Algunos de sus comandantes aceptarán las conversaciones de paz y aquellos que se opongan no tendrán más alternativa que unirse a la versión local del Estado Islámico, según ha apuntado a Efe el exoficial de inteligencia afgano Javid Kohistani.

"El estatus de Amirul Mumineen (comandante de los fieles, otorgado a Omar) respaldado por 1.500 ulemas (doctores en el corán) no es viable ya para los talibanes así que las fatwa (las órdenes del comandante) no serán efectivas ni aceptadas por los comandantes talibanes", ha explicado Kohistani.

Esto unido al hecho de que varios comandantes talibanes desertaron en los últimos meses para unirse al EI, hace creer al exoficial de inteligencia que este será el último año en que los talibanes muestren todo su poder militar.

El mulá Omar, enterrado en Afganistán

Sartaj Aziz, asesor de Seguridad Nacional y Asuntos Exteriores del primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, ha confirmado este viernes hoy que el líder de los talibanes, el mulá Omar, está enterrado en el sur de Afganistán y ha indicado que las conversaciones de paz se retomarán muy pronto.

"Se ha confirmado que el mulá Omar murió y está enterrado en Zabul (provincia al sur de Afganistán). Continuaremos facilitando las conversaciones entre el Gobierno afgano y líderes talibanes", ha dicho en una intervención en el Senado, en la primera reacción del Gobierno paquistaní tras conocerse la muerte del mulá Omar.

También dan por muerto al fundador de otra red vinculada a Al Qaeda

Jalaludín Haqqani, fundador de la facción talibán afgana conocida como Red Haqqani, supuestamente vinculada a Al Qaeda y a la que se atribuyen algunos de los ataques más mortíferos contra los aliados en Afganistán, murió hace dos años, ha informado a Efe una fuente de seguridad paquistaní.

El diario paquistaní Dawn, que cita fuentes talibanas, informó de que Jalaludín murió hace un año por causas naturales y fue enterrado en la provincia oriental afgana de Khost y que en la actualidad su hijo, Sirajudín, dirige la red. Los talibanes, sin embargo, no se han pronunciado oficialmente acerca de la muerte del líder insurgente.

La facción Haqqani, adscrita a los talibanes afganos pero con cierta autonomía, controla amplias zonas del sureste de Afganistán mediante una estrategia de vasallaje tribal e ideológico, particularmente en las provincias de Paktia, Paktika y Khost. Estados Unidos incluyó en 2012 en su lista negra de organizaciones terroristas a esta red, responsable de algunos de los ataques más mortíferos contra las tropas aliadas en Afganistán.

La red Haqqani fue creada por Jalaluddin en los años 80 y luchó contra la invasión soviética para posteriormente unirse a los talibanes.

Durante el Gobierno talibán en Afganistán entre 1996 y 2001, Jalaluddin ejerció de ministro en el Ejecutivo del mulá Omar. Tres de los 10 hijos del líder insurgente han muerto en ataques de aviones no tripulados (drones) estadounidenses y un cuarto falleció tiroteado en Islamabad.

Los talibanes han anunciado que Sirajudín ha sido nombrado como uno de los segundos del nuevo líder de los talibanes, Ajtar Mohamad Mansur, tras el anuncio de la muerte del mulá Omar