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El Gobierno de centroizquierda sueco convoca elecciones anticipadas forzado por la ultraderecha

  • El centroderecha y la ultraderecha se alían para tumbar los presupuestos
  • El Gobierno de centroizqueirda de Löfven llevaba sólo dos meses en el poder

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El primer ministro sueco, Stefan Lofven (a la derehca), anuncia junto a su socio de gobierno la convocatoria de elecciones anticipadas.
El primer ministro sueco, Stefan Lofven (a la derehca), anuncia junto a su socio de gobierno la convocatoria de elecciones anticipadas.

El primer ministro sueco, el socialdemócrata Stefan Löfven, ha anunciado este miércoles, tras dos meses en el poder, la convocatoria de elecciones anticipadas el 22 de marzo, minutos después de que el Parlamento echara abajo sus presupuestos para el próximo año.

"Suecia se encuentra en una situación difícil", ha dicho Löfven, quien ha criticado a la oposición de centroderecha por no querer renegociar los presupuestos y no asumir su "responsabilidad" para frenar la influencia de la ultraderecha, tercera fuerza y cuyo apoyo resultó determinante para que no se aprobara el proyecto del Gobierno.

El ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), al que el resto de partidos hace el vacío, ha votado la iniciativa de la Alianza de centroderecha, rompiendo la práctica habitual de abstenerse cuando hay un gobierno en minoría. El partido antiinmigración había advertido de que rechazaría cualquier ley de financiación mientras el país nórdico no restrinja su generosa política de asilo, como ha hecho la vecina Dinamarca. Quiere reducir el número de solicitantes de asilo en un 90%.

Löfven, cuyo ofrecimiento a renegociar los presupuestos había sido rechazado por la Alianza, ha dicho que no realizará ningún acercamiento con la oposición antes de los comicios y que mantendrá su pacto con el Partido del Medioambiente, su socio en el poder.

"Hemos formado un Gobierno, tenemos unos presupuestos e iremos a las elecciones con ellos", ha afirmado en rueda de prensa conjunta con el portavoz ecologista Gustav Fridolin.

Frágil gobierno de coalición

Aunque el primer ministro ya ha anunciado el adelanto electoral, la convocatoria tendrá que esperar formalmente hasta el 29 de diciembre, cuando se cumplan los tres meses en el poder del gobierno exigidos por ley.

La crisis ha sacudido la imagen de un país a menudo visto como un modelo de estabilidad política y fiscal en contraste con el resto de países europeos afectados por la crisis. La baja deuda y el robusto crecimiento económico son suficientes, según los analistas, para superar la incertidumbre política al menos en el corto plazo.

El Gobierno sueco afronta así su primera crisis tras lograr en las elecciones de septiembre un triunfo apretado, que lo dejó en una situación de precariedad. Sólo controla 138 de los 349 escaños del Parlamento. El Partido de la Izquierda, su apoyo externo, tiene 21, mientras que la Alianza cuenta con 141 y 49 suman Demócratas de Suecia. De hecho, Löfven resultó elegido primer ministro gracias a la abstención de los diputados de la Alianza, ya que en Suecia basta con no tener una mayoría en contra.

Estos comicios reflejaron un electorado dividido, preocupado por un lado por el Estado del bienestar después de ocho años de recortes impuestos por el gobierno de centroderecha, y poco confiados en las promesas del centroizquierda. Los únicos ganadores de las elecciones fueron los Demócratas de Suecia, que duplicaron sus voto hasta convertirse en el tercer partido más grande, haciéndose eco de los éxitos de la extrema derecha en toda Europa en las recientes elecciones.