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Presuntos criminales de guerra nazis percibieron durante años pensiones de Estados Unidos

  • Percibieron los pagos a cambio de abandonar el país
  • Solo 10 fueron imputados y algunos de ellos aún viven

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Presuntos criminales de guerra nazis percibieron durante años pensiones de Estados Unidos

Decenas de supuestos criminales de guerra nazis pericibieron millones de dólares en pensiones concedidas por los Estados Unidos, según una investigación periodística que se hizo pública este martes.

La investigación de Associated Press, que han recogido medios como The Washington Post, asegura que el Departamento de Estado acordó estos pagos para persuadir a los sospechosos de pertenecer al partido nazi o alguna de sus organizaciones, como las SS, de que abandonaran voluntariamente suelo estadounidense.

Entre los que recibieron los pagos se encuentran miembros de las SS que trabajaron como guardias de campos de concentración; un científico de cohetes que usó mano de obra esclava en sus investigaciones y un colaborador de los ocupantes que facilitó el arresto y ejecución de miles de judíos en Polonia.

El arreglo les permitía mantener sus pensiones con cargo a la Seguridad Social si aceptaban dejar el país voluntariamente, antes de ser deportados, según muestran los archivos.

La administración responsable era la Oficina de Investigaciones Especiales (OSI en sus siglas en inglés), dependiete del Departamento de Justicia, aunque según los archivo consultados hubo airadas protestas del Departamento de Estado.

Solo 10 fueron perseguidos

Según datos del Centro Simon Wiesenthal de Israel, que persigue a criminales de guerra relacionados con el Holocausto, solo 10 de las 66 personas expulsadas de EE.UU. fueron más tarde imputadas o perseguidas legalmente, y tan solo una de ellas condenada.

Al menos cuatro de los beneficiarios están aún vivos. Entre ellos, Martin Hartmann, exguardia de las SS en el campo de Sachsenhausen, cerca de Berlín, y Jakob Denzinger, que patrulló el campo de Auschwitz, en Polonia.

Hartmann volvió a Berlín en 2007 desde Arizona, y aún vive en la capital alemana. Denzinger regresó a Alemania desde Ohio en 1989 tras saber que estaba en marcha un procedimiento para privarle de la nacionalidad estadounidense. Más tarde se asentó en Croacia, donde aún vive. Su hijo, que aún vive en EE.UU., ha confirmado los pagos y ha asegurado que su padre los merecía.