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Los independentistas flamencos rechazan el último plan para formar gobierno en Bélgica

  • El país lleva más de un año sin Gobierno sumido en una profunda crisis
  • A los flamencos no les convencen ni las reformas políticas ni las económicas

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El líder de los independentistas flamencos, Bart De Wever,
El líder de los independentistas flamencos, Bart De Wever, explica por qué no acepta el último plan de Di Rupo para formar gobierno.

Los independentistas flamencos de la N-VA, ganadores de las últimas elecciones generales en el norte de Bélgica, han rechazado este jueves el último plan para avanzar hacia la formación de un gobierno, lo que vuelve a dejar al país con muy pocas opciones de salir de la crisis política a corto plazo.

"No es una buena base" para comenzar a negociar, ha declarado el líder de la formación, Bart De Wever, en referencia a la oferta planteada por el encargado de formar el nuevo Ejecutivo, el socialista francófono Elio Di Rupo.

Di Rupo propuso esta semana una serie de importantes reformas políticas y económicas para intentar lograr el apoyo de partidos flamencos y francófonos en torno a un programa básico que permitiese establecer un gobierno, después de más de un año de crisis política.

Varias formaciones habían aceptado ya sentarse a negociar en torno a las ideas del líder socialista, que fue el segundo más votado en los comicios tras De Wever, pero el "no" de la N-VA echa por tierra cualquier posibilidad de progresar sobre esa base.

Los democristianos flamencos del CD&V, otro de los grandes partidos del país, han dejado claro que no avanzarán sin los independentistas, que consideran insuficientes las reformas planteadas.

"Tsunami" en materia fiscal

Según De Wever, sería "desastroso" materializar la propuesta de Di Rupo sobre el distrito electoral Bruselas-Halle-Vilvoorde, origen de la actual crisis política.

El socialista sugirió la separación definitiva del distrito electoral, una vieja reivindicación flamenca, pero también propuso que los habitantes de las seis localidades flamencas que gozan de facilidades administrativas para francófonos puedan votar por listas electorales de la capital, donde concurren partidos de ambas comunidades.

La N-VA cree, además, que las reformas económicas planteadas por Di Rupo no están en línea con las recomendaciones de la Unión Europea y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y supondrían un "tsunami" en materia fiscal, ya que proponen una fuerte subida de impuestos.

Aunque Di Rupo había aceptado ampliar la autonomía de las tres regiones de Bélgica (Flandes, Valonia y Bruselas), otra de las reclamaciones flamencas, los independentistas consideran que la propuesta de ley de financiación es insuficiente.

La reforma del Estado que propone Di Rupo aporta pocas novedades con respecto a iniciativas anteriores, ha resumido De Wever ante la prensa.