Enlaces accesibilidad

Dos pescadores gallegos, entre los secuestrados del buque Vega 5 por piratas del Índico

  • Son el capitán y el contramaestre del barco mozambiqueño, informa RNE
  • El Gobierno emprende gestiones "discretas" para su liberación

Por

Dos pescadores gallegos se encuentran entre los 24 tripulantes del buque Vega 5 secuestrado el último día del año en aguas el Índico. Se trata del capitán y contramaestre del barco.

El Vega 5 es de pabellón mozambiqueño y propiedad de Efripel Lda., empresa participada por el gobierno de aquel país, si bien está operado por Pescamar Lda., sociedad mixta en la que participa Pescanova.

El Gobierno ha emprendido gestiones discretas para liberar al  buque Vega 5, que se cree que ha sido  secuestrado por piratas frente a las costas de Mozambique, ha  informado el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación en un comunicado.

Fuentes de Pescanova han precisado a Efe  que la empresa mozambiqueña perdió el contacto con el "Vega 5" el 28 de diciembre por la mañana y que, "de forma inmediata", inició su búsqueda a través de avionetas y otros barcos, aunque dio aviso a la misión naval europea contra la piratería, la EU Navfor-Atalanta.

El 31 de diciembre, el buque fue localizado sobre las 13.00 horas (las 12.00 en España) en aguas de Mozambique y, desde entonces, ha estado constantemente localizado.

Las mismas fuentes indicaron que, de acuerdo con la información facilitada por la empresa, a bordo del pesquero van 24 tripulantes, de los que dos son de nacionalidad española, cuyas familias han sido "informadas en todo momento".

El buque pesquero fue secuestrado entre Madagascar y Mozambique,  según informó el 1 de enero la misión de la Unión Europea contra la piratería en el  océano Índico, EU Navfor-Atalanta.

Responsables de la operación europea confirmaron a través de un comunicado que la embarcación, cuya desaparición había denunciado previamente su propietario, fue atacada por piratas, informa Efe.

El buque Vega 5 fue visto por última vez el 31 de diciembre, cerca de  la costa de Mozambique, aproximadamente a 200 millas naúticas al  suroeste de las Islas Comoras, en dirección norte.

El buque era remolcado por lo que parecía ser un esquife, una embarcación muy usada por los piratas, y no respondía a las llamadas, afirmaron.

El Vega 5 tiene una capacidad de carga de 140 toneladas y una longitud de 24 metros.

El Gobierno, informado el 30 de diciembre

Exteriores ha informado este lunes que el Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino fue informado el día  30 de diciembre por parte del Grupo Pescanova de que el buque Vega 5, se encontraba en paradero desconocido.

"Desde ese momento, los Ministerios de Asuntos Exteriores y de  Cooperación, Medio Ambiente Rural y Marino, y Defensa se han  coordinado y han realizado diferentes actuaciones para abordar la  situación", pero "a petición de la empresa, se ha mantenido  discreción en las gestiones", explica el departamento que dirige  Trinidad Jiménez en una nota.

Según Pescanova, cuenta Exteriores, el Vega 5 dejó de tener  comunicación con el resto de la flota a la que pertenece y con la  base de tierra cuando navegaba frente a las costas de Mozambique,  cientos de millas al sur de las aguas en las que prestan labores de  vigilancia y apoyo los buques de la Operación Atalanta. "Una vez  descartado que se hubiera hundido, la compañía apuntó que podría  tratarse de un secuestro", dice Exteriores.

El Gobierno, concluye el comunicado, ha mantenido contacto con las  familias del capitán y el contramaestre, así como con la Xunta de  Galicia y permanentemente con la Dirección General de Pescanova para  Africa. 

Más de 700 personas secuestradas en el Índico

La principal tarea de la operación Atalanta es escoltar a los buques mercantes que transportan ayuda humanitaria del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU y a los barcos de la misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM), así como proteger a las embarcaciones vulnerables en el golfo de Adén.

También tiene como objetivo disuadir e impedir los actos de piratería en las aguas del océano Índico y controlar la actividad pesquera frente a las costas somalíes.

A 26 de diciembre, los piratas somalíes mantenían secuestradas a al menos 715 personas y 42 barcos, según la organización Ecoterra.