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Los militares liberan a Correa en medio de un tiroteo con policías

  • Partidarios del presidente se han enfrentado a los policías sublevados
  • Correa ya está en el Palacio Presidencial tras pasar 12 horas en el hospital
  • "Es un día de profunda tristeza", ha dicho el mandatario

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Continúa el estado de excepción decretado en Ecuador

Tras prácticamente toda la jornada recluído en el hospital de Quito, las fuerzas militares han conseguido entrar y sacar al presidente Correa. Tras el rescate, le han conducido rápidamente hasta el Palacio Presidencial bajo unas fuertes medidas de seguridad.

El vicepresidente de Ecuador ha asegurado que el golpe de Estado contra el presidente Correa está "casi controlado" y ha desvelado que los policías sublevados han tratado de secuestrar al líder ecuatoriano.

Fuerzas militares han liberado al presidente de Ecuador, Rafael Correa, tras un enfrentamiento contra los policías sublevados que lo mantenían sitiado en el centro hospitalario de la capital.

Desde allí, Correa se ha trasladado al Palacio de Carondelet, la sede del Ejecutivo, y se ha asomado al balcón, donde le esperaban algunos ministros, para dirigirse a centenares de sus partidarios congregados en la Plaza Grande y que ondeaban banderas de Ecuador en señal de apoyo.

El presidente ecuatoriano ha sido sacado del hospital tras un tiroteo que ha durado más de media hora.

Desde la sede del Ejecutivo, Correa ha asegurado que se trata de un día "de profunda tristeza". "Es un día de profunda tristeza que jamás creí que iba a llegar en mi Gobierno que solo busca el buen vivir", ha señalado. 

Es un día de profunda tristeza

Ha agradecido a los ciudadanos que han ido a "rescatarle" al hospital y que, según dicho, fueron recibidos con "gas pimienta, gas lacrimógeno, con pedradas", supuestamente por policías sublevados.

Correa ha comentado que entre los sublevados había policías uniformados de tropa, pero también vestidos de paisano y ha agregado que también debian haber estado opositores de partidos políticos.

 "Muchas gracias a esos héroes que me acompañaron en esta jornada", ha dicho al mencionar entre ellos a sus guardias personales, ministros y asambleístas que lo han acompañado en el cuarto del hospital "dispuestos a dar la vida" por su presidente.

Intento de secuestro

El "intento de golpe de Estado" en Ecuador fue "controlado" gracias a los ciudadanos que rodearon el hospital donde se encontraba sitiado el presidente del país, Rafael Correa, por un grupo de policías rebeldes, que además trataron de secuestrarlo.

Así lo adelantó el vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, en una entrevista exclusiva a Radio Nacional de España desde Guayaquil, la ciudad más poblada del país, donde se encontraba cuando se desataron los incidentes derivados de las protestas de los policías por una reducción de sus bonificaciones, que acabaron con una agresión a Correa y la toma del Congreso, el aeropuerto internacional y el principal regimiento de Quito.

Rebeldes "mal informados"

Para el vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, el grupo de policías rebeldes estaba "mal informado" y ha sido utilizado por elementos "que venían gestando un golpe de Estado desde hace tiempo".

"Un grupo de rebeldes ha tratado de secuestrar al presidente de la República", ha asegurado antes a la televisión ecuatoriana, confirmando la información facilitada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que aseguraba que Correa había sido "secuestrado" y que temía por su vida.

Sin embargo, en el interior del hospital Correa se ha reunido sin éxito con una delegación de los policías sublevados "acompañados por un abogado",

El vicepresidente ha insistido en que su Gobierno, pudiendo haber enviado a las fuerzas armadas a enfrentarse a los policías, decidió animar a los ciudadanos partidarios de Correa a tratar de entrar en el hospital donde estaba el presidente.

Pese a las palabras tranquilizadoras de Moreno, el Gobierno ha declarado el estado de excepción durante siete días y el jefe del ejército ha pedido a los policías que depongan su actitud.

"Invitamos a la policía nacional y a sectores de la sociedad civil y a ciertos elementos de la institución armada a deponer su actitud", ha declarado el general Ernesto González, jefe del Estado Mayor, en una conexión televisiva emitida por todos los canales

Además, el Gobierno ha obligado a todos los canales de televisión y radio del país a suspender indefinidamente su programación y emitir la señal pública, en la que se suceden las declaraciones críticas a los policías sublevados.

La Secretaría Nacional de Comunicación de la Presidencia de la República ha enviado un correo electrónico a los directivos de todos los canales de televisión y de radio, en los que les exigió que se conectaran a Ecuador TV y Radio Pública, respectivamente.

"Esta disposición es de cumplimiento obligatorio e inmediato, la estación de radio o televisión que la incumpla será sancionada con todo el rigor de la ley", afirma la circular.

Choque de "pueblo contra pueblo"

Durante las doce horas en las que Correa ha estado sitiado en el hospital, algunos de sus partidarios han resultado heridos por los gases lacrimógenos que han usado los agentes para dispersarlos cuando han tratado de entrar entre gritos de ""Esto no es Honduras. Correa presidente".

"Es un enfrentamiento de pueblo contra pueblo", ha declarado uno de los participantes en la protesta en la que se escuchan frases como "policías corruptos no se enfrenten con armas al pueblo, el pueblo viene a mano limpia".

"Unete pueblo, el pueblo unido jamás será vencido, aquí viene el pueblo", gritan, mientras intentan superar la barrera de policías que están afuera del hospital donde se encuentra Correa bajo atención médica.

En su camino hacia el hospital, la gente, algunos con palos y banderas, ha lanzado gritos en respaldo a Correa y entre los manifestantes hay incluso discapacitados en silla de ruedas, niños y ancianos.

"Estamos aquí en pie de lucha por la democracia, defendiendo al presidente de todos los ecuatorianos, rescatándolo, estamos aquí todos los quiteños y han venido de los cantones cercanos caminando, nos están lanzando bombas lacrimógenas a los ministros, a las señoras, a los niños", ha declarado la ministra de Obras Públicas, María de los Ángeles Duarte.

Cierre de fronteras

El pueblo apoya la democracia y no va a permitir que un grupo "que se cree afectado porque está mal informado vaya a poner en riesgo la democracia en Ecuador", ha declarado la ministra en medio de la marcha que avanza hacia el hospital.

Poco antes, el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, había llamado a la población a dirigirse al hospital de la Policía, en Quito, para "rescatar" de allí a Correa,  amenazado por agentes que intentan llegar a su habitación.

Mientras, a nivel internacional el Gobierno de Correa ha recibido el apoyo casi unánime de la comunidad latinoamericana. La Organización de Estados Americanos ha aprobado por unanimidad una resolución de urgencia de apoyo al ejecutivo y de condena del golpe de Estado mientras que los líderes de Unasur han acordado reunirse de urgencia en Buenos Aires.

Además, tanto Colombia como Perú han cerrado su frontera con el país en solidaridad con el Gobierno de Correa.