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El Supremo confirma la condena de 26 años de cárcel para el asesino de Carlos Palomino

  • Ratifican la sentencia de asesinato con agravante de motivos ideológicos
  • La Fiscalía de Madrid solicitó en su momento 30 años de prisión

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El Tribunal Supremo(TS) ha confirmado la condena a 26 años de prisión impuesta por la Audiencia Provincial de Madrid a Josué Estébanez como autor de la puñalada mortal que acabó el 11 de noviembre de 2007 con la vida del menor antifascista Carlos Palomino en el Metro de Madrid, cuando se dirigía a reventar una manifestación convocada por las Juventudes de Democracia Nacional.

En una sentencia hecha pública este miércoles, el Alto Tribunal desestima el recurso de casación interpuesto por la defensa de Estébanez contra la sentencia condenatoria dictada en octubre de 2009.  Esta resolución le condenó a 19 años por un delito de asesinato con el agravante de motivos ideológicos y 7 años más por tentativa de homicidio a otro joven que trató de quitarle la navaja, absolviéndole de tenencia ilícita de armas y de amenazas.

Josué tenía voluntad de matar

El Supremo rechaza la alegación de Estébanez en la que señala que se encontró "en una situación de grave riesgo ante la presencia de un numeroso grupo de adversarios ideológicos".

El TS considera que "queda claro que ni la víctima ni los miembros de su grupo crearon una situación que permitiera calificar la acometida mortal a Carlos como de legítima defensa, por la sencilla razón de que no hubo siquiera tiempo para ello".

El Supremo cree, en definitivaque  "existió una voluntad decidida de matar por parte del acusado que fue llevada a la práctica y ejecutada por éste con anterioridad a que se hubiera podido crear una eventual o hipotética situación de grave peligro para aquel".

Discrepancias ideológicas

En la sentencia de la Audiencia de Madrid los magistrados justificaron la agravante en la estética neonazi que lucía el acusado el día de los hechos, captada por las cámaras de videovigilancia del Metro de Madrid, y las frases proferidas contra sus rivales, como "Sieg Heil", empleada en eventos políticos en la Alemania del Tercer Reich.

Ahora el TS confirma también este agravante al señalar que "las extremas discrepancias de pensamiento constituyeron el móvil de la agresión como se desprende del comportamiento del acusado al situarse junto a una de las puertas de entrada al vagón, con la navaja escondida, esperando la entrada de sus oponentes ideológicos".

Además añade que Josué "utilizó el nimio pretexto de ser preguntado por su sudadera para asestarle sin más la puñalada mortal" al joven antifascista.

La Fiscalía de Madrid solicitaba 30 años de cárcel por el delito de asesinato, con la agravante de odio ideológico. Según la fiscal, Josué Estébanez, "controló la situación" puesto que preparó y ocultó tras su espalda el arma homicida antes de que el grupo de Palomino entrara en el vagón de metro donde se cometieron los hechos.

Un mensaje contra el odio

El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, ha mostrado su "enorme satisfacción" porque el Supremo haya ratificado la sentencia de 26 años de prisión contra Josué Estébanez.

Según Ibarra la confirmación del motivo de odio ideológico como agravante, supone  "un mensaje que va a ayudar mucho a la convivencia en unos momentos en los que los conflictos afloran".

En su opinión esta sentencia "manda un mensaje inequívoco en dos direcciones: ni se va a aceptar el odio ni se va a aceptar la violencia".