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Un eclipse real de camino a Ítaca

  • Dos astrónomos defienden que el eclipse visto por Ulises en las islas Jónicas podría ser real
  • Se basan en los datos astronómicos de La Odisea y en las fechas de la Guerra de Troya

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Imagen de la luna tapando al sol en un eclipse total sobre el templo de Apolo, en Turquía, ocurrido en 2006.
Imagen de la luna tapando al sol en un eclipse total sobre el templo de Apolo, en Turquía, ocurrido en 2006. REUTERS FATIH SARIBAS / REUTERS

"El Sol se oculta en el cielo y una plaga de melancolía está sobre la tierra". De esta forma Homero simbolizaba en La Odisea el destino de los 108 pretendientes de Penélope, la mujer de Ulises, mientras éste vagaba por el mar Jónico de vuelta a su reino en la isla de Itaca.

Sin embargo, dos astrónomos han creido ver algo más que el lugar común de la metáfora de los astros y se han puesto a buscar las coincidencias astronómicas de la guerra de Troya -de la que regresaba Ulises- con eclipses totales de sol como el que, al parecer, narra el poeta griego. Y la han encontrado.

En concreto, el eclipse total -en el que el disco del sol está tapado por la luna- se calcula que tuvo lugar el 16 de abril de 1178 antes de Cristo sobre las islas Jónicas. Sobre esa fecha se estima que terminó la Guerra de Troya, comenzada por el secuestro de la bella Helena de Troya por parte de un principe de esta ciudad situada en las costas de la actual Turquía.

A pesar del tono mitológico de la guerra, se cree que ésta existió realmente y se trató en realidad de una serie de conflictos que tuvieron lugar en Troya sobre el siglo XII antes de Cristo.

Sin embargo, se había descartado la relación del eclipse de La Odisea porque el poema se popularizó siglos después de la guerra.

"Sé que va a ser enormemente controvertido", ha reconocido Marcelo Magnasco, de la Universidad Rockefeller de Nueva York, uno de los dos autores del estudio, que aparece en el último número de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). 

Señales en el cielo

Magnasco y su colega, Constantino Baikouzis, han analizado de forma pormenorizada el relato de los últimos 34 días de viaje de Ulises por las islas del Mediterráneo. Luego lo han comparado las referencias a la luna nueva, las constelaciones y la posición de Venus y Mercurio que aparecen en el libro con los datos astronómicos para limitar las fechas potenciales en las que se produjo el viaje.

El resultado es que en los 135 años alrededor de las fechas estimadas para la caída de Troya, solo en un periodo -que culmina con el eclipse del 1178 antes de Cristo- coincide con las indicaciones de Homero.

"Si nuestra interpretación de los pasajes como fenómenos astronómicos es correcta, hay muy escasa probabilidad de que estos eventos astronómicos se hayan producido por casualidad", ha defendido Magnasco en declaraciones a la revista New Scientist.

Dudas en la comunidad científica

Con todo, la teoría de estos dos astrónomos está muy lejos de ser refrendada por toda la comunidad científica. Por ejemplo, Brad Schafer, astrónomo de la Universidad de Lousiana (EE.UU.) cree que "a lo largo de las décadas, he visto muchas de estas afirmaciones ir y venir". La razón: "que la gente intenta encontrar cosas codificadas en libros, pero la mente humana es grande en el reconocimiento de pautas y siempre encuentra lo que quiere encontrar".

De hecho, el estudio se basa en interpretaciones tan creativas como cree que los movimientos de Mercurio se dibujan a través de los viajes del dios Hermes. Sin esta conexión, hay una docena más de fechas posibles dentro del intervalo de 135 años que podrían funcionar.

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