Un avión fletado por el Gobierno español -el segundo en este caso- saldrá este miércoles de la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, con unas doce toneladas de ayuda humanitaria con destino a Quito, Ecuador, para asistir a las víctimas del terremoto que sacudió al país el pasado 16 de abril.
Este envío incluye material de primera necesidad para los afectados por el seísmo, como equipos para abastecimiento de agua potable para atender a 18.000 personas, material de cobijo como tiendas de campaña, lonas impermeables y mantas, además de kits higiénicos y grupos electrógenos.
La aeronave transportará carga humanitaria de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), así como de las organizaciones Oxfam Intermón, Cruz Roja y medicamentos donados por la Xunta de Galicia, la Generalitat Valenciana y la Fundación Reina Sofía, según ha informado Exteriores.
Además, también viajan expertos en catástrofes de la ONG 'Intervención, Ayuda y Emergencia', que viajan con una máquina potabilizadora para 3.000 personas diarias y maquinaria de rotura específica para romper materiales como hormigón armado o hierro y así socorrer a las víctimas.
Desde nuestro país, los ciudadanos ecuatorianos reclaman desde España ayuda al no saber nada sobre sus familiares, cinco días después del terremoto que ha sacudido el país.
Ecuador ha vuelto a temblar: un seísmo de magnitud 6,3 ha azotado la costa norte del país, después de que hubiera una nueva réplica también de casi seis en la escala Richter. Todo, en la misma zona golpeada por el terremoto del domingo, que deja ya más de 500 muertos.
Como en un parto, los han devuelto a la vida tirando con cuidado primero de la cabeza, luego del resto del cuerpo. Los bomberos han rescatado a dos mujeres y un hombre que quedaron atrapados entre dos techos cuando se derrumbó un centro comercial en la ciudad de Manta. Son sólo algunas de las historias humanas de la catástrofe en Ecuador.
La destrucción es total en algunos puntos de esa costa de Ecuador en el Pacífico. Una situación de angustia a la que se unen la falta de alimentos, de agua o de electricidad, y que ha llevado a que se produzcan algunos episodios de saqueo.
El número de personas fallecidas por el terremoto de 7,8 grados que el pasado sábado asoló la zona tropical del norte de Ecuador se eleva a 413, según ha informado este lunes el Ministerio Coordinador de Seguridad en un comunicado. Si bien en esta ocasión las autoridades no han facilitado el número de heridos, el presidente del país, Rafael Correa, dijo la víspera que se contabilizan 2.068.
El gobernante ha indicado, durante un recorrido por zonas afectadas por la catástrofe, que, con toda seguridad, el número de víctimas mortales aumentará con el paso de las horas, pues hay muchas personas que han quedado atrapadas bajo los escombros.
La Fiscalía General del Estado, por su parte, ha informado de que se ha registrado a 408 cadáverespara su identificación y entrega, todos ellos en localidades de la provincia de Manabí.
"Impotente de no poder uno compartir con ellos estos momentos que están viviendo, la gente está desesperada verdaderamente". Lauro lleva 14 años en España y nació cerca del epicentro del seísmo: en Puerto viejo, Manabí. Allí ha perdido a una sobrina de 25 años. Estaba en su casa y de pronto se le vino una pared encima. En España viven cerca de medio millón de ecuatorianos. Somos el segundo país del mundo con más residentes originarios de Ecuador, después de EE.UU.
Desde la base aérea de Torrejón, en Madrid, esta mañana ha partido con destino a Ecuador un avión con 50 miembros de la UME y otros 10 bomberos y sanitarios de la Comunidad de Madrid, y perros especializados en rescate. Estarán en Manta, una ciudad muy turística de 200.000 habitantes, epicentro de la tragedia y donde, por ahora, ayudar era casi imposible. España tiene además preparado un avión con 12,5 toneladas de ayuda humanitaria.
En Ecuador se mantiene el estado de emergencia tras el peor terremoto sufrido en décadas. El último balance que han dado las autoridades, confirma 272 víctimas mortales y más de 2.000 heridos.
Ecuador sigue viviendo momentos difíciles tras el terremoto de 7,8 grados en la escala Ritcher, que el sábado acabó con la vida de más de 272 personas y provocó más de 2.500 heridos. Se trata de la mayor tragedia que ha sufrido este país en los últimos 70 años. El seísmo, que apenas duró un minuto, tuvo su epicentro en la costa de Esmeraldas, cerca de la localidad de Muisne en el norte del país. Hablamos con Verónica Zambrano, directora de Programas de Plan Internacional en Ecuador.
Más de 14.000 soldados siguen trabajando a contrareloj en Ecuador para ayudar a las víctimas del terremoto que asoló la provincia de Manabí el pasado sábado. El balance asciende, de momento, a 272 fallecidos y más de 2.000 heridos. Rafael Correa, presidente del país, se ha dirigido a la población y ha afirmado que esta es la mayor tragedia de los últimos 67 años.