El superordenador cuántico de San Sebastián se convierte en una herramienta clave para la investigación médica en Euskadi. Un proyecto liderado por Biocruces y BioBizkaia, en colaboración con Osakidetza, lo utilizará en la búsqueda de nuevos fármacos y terapias individualizadas contra el Alzheimer, adaptadas a la genética de cada paciente.
El proyecto no se limita al alzhéimer: cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras patologías neurodegenerativas también están en el foco.
Los investigadores subrayan que los avances tecnológicos están transformando la medicina, exigiendo equipos cada vez más multidisciplinares.