Los investigadores han encontrado las cajas negras del avión que se estrelló el pasado miércoles en la ciudad kazaja de Aktau. El avión volaba desde Bakú, capital de Azerbaiyán, a Grozni, ciudad de la región rusa de Chechenia. Los agujeros que se ven en el fuselaje del avión alimentan la hipótesis de que fue derribado por un misil antiaéreo ruso. Cuatro fuentes pertenecientes a la investigación de Azerbaiyán también han asegurado esta hipótesis.
La autoridad aeronáutica rusa Rosaviatsia ha reconocido este viernes que el aeropuerto de Grozni aplicó un "plan de contingencia" después de que drones ucranianos lanzaran ataques contra dos ciudades chechenas, entre ellas Grozni.