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Ha fallecido Dolly Parton, el ícono del country, permanece. La artista estadounidense, pese a no haber actuado nunca en Asturias [ni en España], deja un legado que en nuestra comunidad tiene a Mina Longo entre sus mayores defensoras. La artista nacida en Colunga pero de sentimiento gijonés ha versionado temas de la de Tennessee con un tema por encima del resto: 'I will always love you'. Un himno popularizado por Whitney Houston, cantado por Longo en Asturias y escrito por Parton. Tres artistas y una conexión sobre una "artista que ha traspasado los límites del género", explica uno de los propietarios de la tienda de discos Alta Fidelidad, Alberto Izquierdo. Un establecimiento ovetense en el que, como reconoce Izquierdo, cuando llega material de la autora de 'Jolene' no dura "más de una semana" en el estante.

El icono, la vanguardista, la actriz, la oscarizada, la autora de más de 3.000 canciones, la ganadora de 11 Grammy ha fallecido a los 80 años. Su legado, sin embargo, continúa vivo, también en Asturias.

Los fenómenos meteorológicos adversos son cada vez más frecuentes. Un terremoto, una erupción volcánica o la sequía dejan en el aire muchos destinos vacacionales. Situaciones que provocan cancelaciones y derechos como usuarios que hay que conocer si queremos viajar a esos destinos o si estamos allí cuando suceden estos eventos naturales.

35 años después, Gijón ha vuelto a demostrar que la sidra es más que una bebida. Una feria y una cultura sidrera que ha sido un espacio para el reconocimiento a la trayectoria y al mejor caldo del año. En esta edición 2026, el Tonel y el Elogio de Oro han sido para el llagar Canal. Un premio que reconoce no solo la sidra, sino todas las historias que hay a su alrededor.

La nueva vida de La Chucha como café de especialidad

La nueva vida de La Chucha como café de especialidad

A principios del siglo 20, quiosco como "La Chucha" fueron ubicados en distintos puntos del Campo San Francisco como dispensarios de aguas azucaradas y, más tarde, de todo tipo de golosinas. Tras años cerrado, un grupo de jóvenes ha decidido reabrirlo con el espíritu de siempre. Pese a cambiar el tiempo, la luz, las personas, el puesto de la Chucha en el Campo de San Francisco sigue ahí. Antes, el lugar de parada obligatoria para comprar gominolas y caramelos. Ahora, tras años clausurado, cafés de especialidad y algún dulce. Cuatro ovetenses han querido devolver al parque uno de sus símbolos.

El quiosco, levantado en 1954 , dispensaba a los paseantes caramelos, chufas, frutos secos pipas o barquillos. Tras el mostrador, ella, la Chucha, la mujer que endulzaba a todo aquel que paseara por el parque. Un espacio rodeado de naturaleza y que conecta directamente con la infancia de la ciudad y además, ofrece a paseante, curioso o turista, un refugio climático que ahora, en una de las alas del Campo de San Francisco huele y sabe a café.