Los jardines de la residencia del derrocado presidente Bachar al Asad, en Damasco, se han abierto este miércoles al público por primera vez. Aunque no totalmente, ya que los ciudadanos se pueden asomar solo unos metros. Se sienten felices por tener acceso a un lugar hasta ahora impenetrable. "Estoy muy contento, llevaba años fuera de mi país, me hirieron en las protestas contra el gobierno", relata a TVE Abdul mientras enseña las cicatrices que le atraviesan el abdomen.
Foto: AP Photo/Hussein Malla
Diario de Ucrania