Hasta ahora los peores atentados que ha sufrido el Reino Unido fueron aquí, en el metro de Londres. El 7 de julio de 2005, tres jóvenes británicos de ascendencia pakistaní, hacen estallar sus mochilas, cargadas de explosivos, en tres líneas diferentes. Una hora más tarde, un cuarto atacante explosiona su mochila en un autobús. La cadena de atentados deja 56 muertos, incluyendo los terroristas.
El último ataque en Londres, considerado terrorismo de corte islamista era, hasta el momento, el que se produjo el 22 de Mayo de 2013. Dos británicos, de origen nigeriano, atropellaron y después acuchillaron al soldado Lee James Rigby.