Génova ha acogido este sábado, jornada de luto nacional, el funeral de Estado por las víctimas del derrumbe del viaducto Morandi, que ascienden a 41 después de que en las últimas horas los equipos de rescate hayan encontrado entre los bloques de cemento un vehículo con otras tres personas.
El ministro del Interior y vicepresidente de Italia, el ultraderechista Matteo Salvini, se fue de cena con miembros de su partido, la Liga, la noche del 14 de agosto, horas después del siniestro en Génova que causó al menos 38 muertos, un comportamiento que ha generado indignación en el país.
El desplome del viaducto Morandi este martes en Génova, además de 38 muertos y decenas de heridos, ha dejado sin hogar al menos a 632 personas, pertenecientes a unas 311 familias, que vivían en casas construidas bajo este puente de 90 metros de altura.
Las viviendas han sido declaradas permanentemente inhabitables por las autoridades ante la inestabilidad de los restos aún en pie del viaducto bajo cuyos escombros aún se buscan "entre 10 y 20 desaparecidos"; un dato trasladado este miércoles por el fiscal jefe de Génova, Francesco Cozzi, quien ha añadido: "Los desaparecidos se sumarían a las 38 personas cuyos cuerpos han sido ya recuperados".
Los desalojados recibirán casas nuevas antes de fin de año, ha prometido el presidente de la región italiana de Liguria, Giovanni Toti. En total son once edificios, y la calle Fillak, en el barrio de Sampierdarena, no volverá a existir porque sus casas serán demolidas, como también anunció el ministro del Interior, Matteo Salvini.
El Gobierno italiano ha decretado este miércoles el estado de emergencia en la zona y ha anunciado que destinará cinco millones de euros para las primeras acciones urgentes.
La crisis político-económica desatada entre Turquía y Estados Unidos amenaza con desatar una enorme tormenta en el país presidido por Recep Tayip Erdogan. Con el profesor Francisco Veiga, repasamos las claves de los motivos y de los posibles caminos que puede llevar esta situación que ha puesto en jaque durante varios días la estructura monetaria turca.
El Aquarius ha atracado este miércoles en el puerto de La Valeta, en Malta, donde han desembarcado los 141 migrantes rescatados el pasado viernes en aguas del Mediterráneo frente a costas libias. Tras cinco días de incertidumbre, la embarcación gestionada por las ONG SOS Méditerranée y Médicos sin Fronteras (MSF) ha podido llevar a los rescatados a tierra firme tras el acuerdo alcanzado este martes por España, Francia, Alemania, Portugal, Luxemburgo y Mata para el reparto de los migrantes.
Más de 400 personas han tenido que abandonar sus casas ante el riesgo de nuevos derrumbes del puente Morandi, que pasaba por encima de una área densamente urabnizada, con viviendas y naves industriales.
El Ejecutivo que encabeza Giuseppe Conte se ha trasladado a Génova, donde ha celebrado una reunión extraordinaria en la que ha decidido declarar el estado de emergencia en Liguria durante doce meses y "una jornada de luto nacional", para el que aún no se ha fijado una fecha, además de iniciar los trámites para revocar la concesión a Autoestrade per l'Italia.
El Aquarius atraca en Malta con 141 migrantes, después de cinco días de periplo sin destino definido. Este lunes se desbloqueaba la incertidumbre de los migrantes recogidos en aguas del Mediterráneo con el acuerdo de seis miembros de la Unión Europea para la acogida. España asuma la tutela de 60 personas, las mismas que Francia, como socios promotores del acuerdo, que incluye también a Alemania.