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La DANA que ha impactado estos días en España, afectando a decenas de municipios, ha dejado a cientos de familias en una situación crítica. El efecto devastador del agua ha causado incontables daños materiales y pérdida de recursos básicos. Frente a esta situación, decenas de voluntarios han llegado a las zonas afectadas, como en Utiel (Valencia), para ayudar en las labores de limpieza. Muchos agricultores han puesto también a disposición maquinaria pesada para ayudar a quitar el lodo, la maleza y los estragos causados por las riadas. Por otro lado, decenas de personas se han acercado para cubrir las necesidades básicas con agua, alimentos y productos de higiene. No obstante, el apoyo no se ha limitado únicamente a las zonas afectadas; en numerosos lugares de España también se están reuniendo ayudas para las víctimas.

Los periodistas de RNE recorren algunos de los pueblos de la provincia de Valencia que más han sufrido la DANA. Paiporta ha sido la localidad más golpeada. Allí han fallecido, al menos, 62 personas. Los vecinos recorren las calles de su municipio cargados de agua y alimentos básicos. Se han quedado sin nada. “El pueblo está arrasado, ha desaparecido”, afirma una de las vecinas a RNE.

En Alfafar, otro de los municipio más afectados, el barro empieza a secarse y permite aligerar el paso de las personas que intentan dirigirse hacia Valencia para conseguir alimentos. Porque los supermercados están vacíos. 39 personas han sido detenidas por saquear los comercios. “Se han llevado todo. No tenemos comida, ni agua ni leche. Se han llevado hasta dinero mojado de las cajas”, cuenta un vecino a RNE.

En Chiva, los vecinos de la zona siguen sacando el barro de sus casas. “El temporal se ha llevado mi peluquería y el coche. Mi vida se ha ido en una tarde”, lamenta una vecina en RNE.

Mientras tanto, la Ciudad de la Justicia de Valencia centraliza la recepción de las personas fallecidas. El Instituto de medicina legal de Valencia está desbordado y este jueves está previsto que lleguen nuevos refuerzos.

-Són imatgens de Paiporta, una localitat devastada pel temporal. El govern espanyol declararà com a zona catastròfica els municipis afectats per la DANA. I la Generalitat ha anunciat 250 milions d'euros en ajudes directes. Hui el president Sánchez, ha insisitit que la DANA continua i ha demanat a la ciutadania que es quede a casa.

-A la Torre, pedania de València, este matí han localitzat en un garatge els cossos de 8 persones alcançant ja el centenar de víctimes mortals.I en estos moments s'està procedint a l'alçament i identificació dels cossos.

-Els cossos que s'han recuperat fins el moment han sigut traslladats a la ciutat de la justíica de València. Allí han començat a practicar les primeres autòpsies.

En Castilla-La Mancha la DANA ha dejado por el momento dos personas fallecidas, una en Mira (Cuenca) y otra en Letur (Albacete). En esta localidad, cinco personas siguen desaparecidas. Los equipos de rescate trabajan en las pozas del arroyo y en la rambla, ya con maquinaria pesada. Si no se localizaran la totalidad de los desaparecidos, se plantean ampliar la búsqueda al río Segura y al embalse del Cenajo. En el casco viejo, las casas están siendo apuntaladas Informa Luis Escribano, RTVE Castilla-La Mancha.

En RNE Audio.

Raúl Esteban, jefe de bomberos de Alcorcón, explica en Mañaneros qué hacer en el caso de que nos quedemos encerrados en el interior de un vehículo durante el paso de la DANA.

Si el agua aún no alcanza el coche a mucha altitud, Esteban recomienda salir del vehículo inmediatamente. Sin embargo, si el agua ya ha subido demasiado, entonces hay que intentar romper o las ventanillas o la luna del vehículo.

Lo más importante es conseguir salir y sujetarse al coche hasta que los servicios de emergencia nos localicen y acudan al rescate.

Un repartidor de Glovo ha decidido ayudar en el reparto de garrafas de agua en Paiporta, tras poner a su familia a salvo con la ayuda de un camionero. Cuenta que estuvieron con el agua al cuello y decidieron salir, tras estar tres horas en el agua, con su hija de tres meses en brazos.

Castellón está en alerta roja (riesgo extremo) por la devastadora DANA, con al menos 95 fallecidos hasta el momento, que sigue causando estragos, aunque se debilita, mientras continúan los trabajos de búsqueda de desaparecidos, los rescates y el desescombro.

En la provincia de Catellón, Vinzaroz es una muestra de lo que ha ocurrido, con puntos donde han caído entre 200 y 300 litros por metro cuadrado. En zonas como la localidad de Cálig su rio, normalmente seco, ya ha causado los primeros estragos, alertando así del peligro de desbordamiento e inundaciones del que advierten las autoridades.

La periodista de TVE, Paloma Gómez, se encuentra a la altura de Torre Blanca, desde donde ha relatado en RTVE.es como esta mañana ha llegado el aviso a los teléfonos móviles alertando a la población sobre la alerta roja y pidiendo que no circularan por las carreteras. Los colegios se encuentran cerrados y hay conductores atrapados en los vehículos.

El epicentro de la DANA amanece con barro y montañas de coches que se podrían tardar días en retirar. Los vecinos buscan desesperadamente a familiares y amigos. En algunos casos, llevan un día y medio sin saber nada de ellos. Labores de rastreo que coordinan los bomberos y los equipos de rescate. La búsqueda se desarrolla sobre todo por tierra, porque no hay previsión de medios aéreos. Algo que se prevé difícil, porque siguen cortados varios tramos de la A3, la A7 y carreteras secundarias, así como el servicio de trenes.

En las calles de Paiporta, Utiel, Picaña y Alfafar, el shock inicial da paso a la desesperación. Continúan limpiando, achicando agua y deshaciéndose de lo que ahora son solo residuos y a la espera de una respuesta de las aseguradoras.

De los afectados, los más afortunados han podido dormir bajo su propio techo, aunque en algunos pueblos siguen sin agua y sin luz.

Casi 500 personas en toda la Comunidad Valenciana han pasado la noche en albergues. Otros, los que siguen atrapados en las carreteras, se han conformado con sus coches para no dormir a la intemperie.

Una incertidumbre, mezclada con el recuerdo, aún muy presente, de las históricas inundaciones. La esperanza, como único motor para seguir en una provincia que jamás se vio tan devastada.

FOTO: AP Photo/Manu Fernandez