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Jornada de reflexión en Grecia, donde mañana los ciudadanos están llamados a decidir en referéndum si aceptan o no el plan de ajustes a cambio de ayuda presentado el pasado sábado por las instituciones europeas. Una consulta que puede ser decisiva para la permanencia del país en el euro.

Miles de pensionistas hacen cola desde primeras horas ante el millar de sucursales bancarias que abren sus puertas de este miércoles para abonar parte de las pensiones a aquellos jubilados que, al no disponer de tarjetas para utilizar los cajeros automáticos, no han podido sacar efectivo desde que cerraron los bancos el lunes pasado por la imposición del control de capitales, el llamado corralito. Los bancos han abierto sólo para los jubilados y estarán cerrados para el resto del público hasta el próximo martes.

"Le sugerí a Alexis Tsipras que aceptara la propuesta de las instituciones". La afirmación del viceprimer ministro griego en una entrevista en la televisión pública, evidencia que hay sensibilidades distintas en el Gobierno de Atenas. 

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, estaría dispuesto a aceptar el grueso de las exigencias planteadas por los acreedores en su última oferta -publicada el domingo pasado-, que une la propuesta de reformas presentada el viernes con la posibilidad de reestructurar la deuda griega. Así se desprende del contenido de la carta enviada el martes por el líder griego a las instituciones -Comisión Europea, BCE y FMI- y que el Eurogrupo volverá a analizar con detenimiento este miércoles. Así, en la modificación del IVA, se aceptaría la última propuesta de las instituciones con la única condición de mantener el descuento del 30% que se aplica actualmente en las islas. Respecto a las pensiones, convertido en el gran escollo de las negociaciones, Tsipras transige con las exigencias, pero pide que el atraso de la edad de jubilación empiece a elevarse gradualmente a partir del próximo octubre -en lugar de inmediatamente, como pedía la antigua troika- y se complete en 2022 (al principio, Atenas proponía 2025).

Los principales acreedores de Grecia, con más de 140.000 millones de euros, son los países de la eurozona, a través del Fondo Europeo de rescate. Por países, Alemania, seguida de Francia e Italia son los  que más han aportado al fondo de rescate heleno. 

No hay plazo de gracia para Grecia. En este escenario de impago los analistas barajan varias hipótesis. Una de ellas es que ese impago provoque a corto plazo la retirada de la liquidez de emergencia del BCE.