Este es el mensaje de 'Los puentes de Madison', la gran historia de amor de Meryl Streep y Clint Eastwood
- Meryl Streep logró una nominación a los Oscar por su interpretación
- Ya tienes disponible y gratis Los puentes de Madison, en La 1 y en RTVE Play
Dejarse llevar por el corazón y arriesgar o seguir las indicaciones de la razón y vivir sin sobresaltos, para bien o para mal. Esta es una de las grandes disyuntivas que plantea la película Los puentes de Madison, donde Meryl Streep y Clint Eastwood viven una historia de amor.
En el verano de 1965, las vidas de Francesca Johnson (Meryl Streep) y Robert Kincaid (Clint Eastwood) cambian para siempre. El marido y los hijos de Francesca están en la Feria Estatal de Illinois y, por casualidad, Robert, un fotógrafo de la revista National Geographic, llega a la granja de los Johnson y le pide a Francesca indicaciones para ir al puente Roseman. Ella, en un principio, se muestra reacia porque es un desconocido, pero finalmente accede a acompañarlo hasta los puentes. En este trayecto, los dos hablan, conversan sobre su vida y conectan de una manera muy profunda. Los días siguientes viven un romance intenso y verdadero, aunque también demasiado corto.
Debido a la separación de su amor secreto, Francesca siente una profunda soledad y decide escribir sus pensamientos en un diario. Tiempo después, los hijos de la mujer encuentran estos escritos y es ahí cuando descubren lo que vivió su madre junto a Robert Kincaid. Tras enterarse de que las cenizas del fotógrafo fueron esparcidas desde el puente Roseman y que su madre pidió también ser incinerada para que sus cenizas fueran esparcidas desde el mismo sitio que su amor, los hijos se plantean si deben honrar la memoria de su madre o enterrarla junto a su padre, como estaba previsto. Es aquí cuando tendrán que tomar decisiones y posicionarse.
Los puentes de Madison (1995)
Los puentes de Madison, dirigida por Clint Eastwood, es una adaptación de la novela de Robert James Waller. En este filme, Eastwood cuida cada escena para que la película sea un todo que conmueva. En escenas como la de la discusión en la cocina, Robert llora y le da la espalda a la cámara, así que no vemos sus lágrimas, pero sí las podemos intuir. Al filmar dicha escena, Meryl Streep le preguntó a Clint Eastwood que por qué la filmaba de esa manera, si al hacerlo estaba perdiendo la oportunidad de lucirse como actor. Eastwood respondió que la escena funcionaba mejor sin mostrar a Robert llorando directamente. Streep quedó entonces asombrada y elogió el talento del director por pensar más en el momento, y en la película, que en su propia oportunidad de brillar como actor.
La elección de Meryl Streep
En la escena del espejo donde se muestra el cuerpo de Francesca, Meryl Streep utiliza una doble de cuerpo, una cláusula que es muy habitual en sus contratos cinematográficos. Inicialmente, para el papel protagonista, la productora de la película solo pensaba en contratar a actrices más jóvenes. Cuando se rodó la cinta, Meryl Street tenía 46 años y les resultaba mayor para el papel de un ama de casa de más de treinta años, sin embargo, Clint Eastwood no dudó en ningún momento que debía ser ella quien interpretara a Francesca y le hizo una oferta irrechazable.
El tiempo le dio la razón: Meryl Streep fue nominada a los Oscar por este papel. Además, hay otro punto a tener en cuenta sobre las exigencias para las actrices y no tanto para los actores. En la productora se plantearon la edad de Meryl Streep, sin embargo, Clint Eastwood tenía 65 años cuando hizo la película y la idea es que tuviera un romance con una mujer de algo más de treinta.
Ni Sidney Pollack ni Robert Redford
Para dirigir e interpretar el papel protagonista masculino, en un principio, sonó Robert Redford. El director Sydney Pollack estuvo vinculado al proyecto durante un tiempo, y se rumoreaba que Redford interpretaría al protagonista masculino, pero finalmente fue Clint Eastwood el que desempeñó la función de director y actor en la película.
En referencia a los escenarios, la casa rural en la que se rodaron algunas partes de la cinta es una construcción real de finales del siglo XIX, ubicada en Iowa, en Estados Unidos. Esta vivienda había estado abandonada durante más de 30 años y fue completamente restaurada por la parte de producción y de arte de la película. Los puentes de Madison se estrenó en 1995, y años después, en 2003, esa casa fue incendiada intencionadamente.
"No quiero necesitarte porque no puedo tenerte"
Sin necesidad de palabras, en Los puentes de Madison las miradas entre los dos protagonistas quedarán en el imaginario colectivo por todo lo que transmiten. Uno de los grandes ejemplos podría ser la última escena de la película, bajo la lluvia, cuando Clint Eastwood y Meryl Streep se miran y esperan la reacción del otro. Pero además, hay frases de la película que también nos hacen reflexionar sobre la profundidad de un amor verdadero. "No quiero necesitarte porque no puedo tenerte", le dice Robert Kincaid a Francesca Johnson.
Por otra parte, durante el filme también hay diálogos que hablan de la dificultad de tomar la decisión y apostar por una nueva vida. Sentimientos contrapuestos que Francesca Johnson le cuenta a su amado. "Quiero amarte como te amo ahora por el resto de mi vida, pero... si nos separamos, lo perdemos. Y no puedo hacer desaparecer una vida entera para empezar una nueva. Lo único que puedo hacer es intentar aferrarme a nosotros dos en algún lugar dentro de mí. Tienes que ayudarme".
Más cine en RTVE Play
Además de Los puentes de Madison, los fans de Meryl Streep pueden disfrutar de su talento en Florence Foster Jenkins, que llega también a RTVE Play. Si te gustan las películas románticas, ya hay disponibles otros títulos que te pueden interesar como El velo pintado o Memorias de una geisha. Por otra parte, si buscas acción y suspense no te pierdas Los intocables de Eliot Ness o Uno de nosotros. En la plataforma de RTVE, puedes disfrutar también de las historias más icónicas en estas fechas de Semana Santa, como Ben-Hur o Pompeya.