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Psicópatas entre nosotros, ¿serías capaz de identificar a uno?

  • El 1% de la población mundial tiene rasgos de psicopatía
  • Psicópata no es solo el asesino en serie. Puede ser un compañero de trabajo que asciende sin escrúpulos
  • Puedes ver ya el documental Psicópatas entre nosotros gratis

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Christian Bale en un fotograma de American psycho. ¿Sabrías identificar a un psicópata?
Christian Bale en un fotograma de American psycho. ¿Sabrías identificar a un psicópata?

"Tenemos que aprender a protegernos porque los psicópatas viven entre nosotros." Así de contundente se muestra Martin Logan, psicólogo y criminalista forense en el documental emitido por La noche temática. Acostumbrados a identificar como psicópata a cualquier asesino de extrema violencia, los expertos nos corrigen en este trabajo y nos enseñan que psicópata es cualquiera. Puedes vivir con uno en casa y puede que sea tu jefe en el trabajo. ¿Sabrías identificar a uno?

Los psicópatas son mayoritariamente hombres

"A todo el mundo le fascinan la psicopatía y los psicópatas. Este desbordamiento de la psique humana que da lugar a actos horribles" afirma el perito psicolegal Hubert Van Gijeshem. "Alrededor del 70% u 80% de los problemas del mundo están causados por el 1% de la población, es decir, por ese 1% de psicópatas. Ya sea a nivel económico, sexual, social... siempre hay un psicópata detrás. Y ese 1% está formado, mayoritariamente por hombres. Algunos autores hablan de 9 hombres por cada mujer."

Se dice que los psicópatas no tienen emociones y es falso

Hay muchos tipos de psicópatas: el estafador, el violador, el que asciende pisando a sus compañeros en el trabajo, el asesino... Pero hay un rasgo común a todos ellos: buscan siempre tener el poder. Jean Frnaçois Laporte es criminólogo del Instituto Philippe Pinel y asegura que buscan "Tener poder sobre ti, buscan controlarte o manipularte para obtener una necesidad. Cuando no consiguen lo que quieren, nos desprecian, nos humillan."

Desterremos, dicen todos los expertos que participan en el documental, la idea de que el psicópata no tiene sentimientos: "Se dice que los psicópatas no tienen emociones y es falso. Sienten muchas emociones. Pero sus emociones se centran ellos."

El público confunde al psicópata con el loco y no es así

No las manejan como el 99% de la población restante: "Todos los psicópatas carecen de empatía emocional. Pero poseen empatía cognitiva. Saben lo que pensamos, pero no tienen sentimientos. Una buena persona usa ese conocimiento para ayudarte. Las personas con trastornos peligrosos de la personalidad, como el trastorno narcisista, también pueden carecer de empatía emocional junto con otros rasgos problemáticos. Eso los convierte en depredadores." Explica el neurocientífico James Fallon de la Universidad de California.

Tampoco es un loco, nos advierte Van Gijeshem: "No es alguien que desvaría, no es alguien que delira. Tiene los dos pies en la tierra, salvo que los demás no le importan nada. Es más. Explota al otro. No solo con fines de lucro, es peor: Le da placer". E insiste en que, para él, como experto forense, es la peor de las patologías: "El psicópata es el ser más peligroso por su propensión a pasar a la acción porque disfruta haciendo daño a los demás."

No es solo el asesino en serie o el violador

El documental de La Noche Temática analiza entre el testimonio de los expertos el caso de tres psicópatas diagnosticados y condenados. Un joven treintañero que engañó a un hombre con deficiencia intelectual para estrangular a dos hombres por dinero, un ejemplar vecino y padre de familia que asesinó y acuchilló a 26 mujeres que vivían solas y un hombre de negocios de éxito que estafó cientos de millones a 150 personas, incluyendo a su propio hermano o a su ahijado.

Los crímenes más sangrientos o incomprensibles no suelen ser obras de un psicópata. Van Gijeshem dice que los crímenes graves suelen ser atribuidos a la psicopatía, pero no es correcto: "El público confunde al psicópata con el loco y no es así. A menudo hay delitos muy graves que son perpetrados por alguien que ha perdido la razón. Por ejemplo, un brote de esquizofrenia con alucinaciones. Eso puede dar lugar a crímenes en masa o incompresibles con mucha sangre y cuchilladas e incluso implica el asesinato de niños. La gente puede pensar que es obra de un psicópata porque es demasiado grave. Pues no. No lo es. Porque frecuentemente se trata de crímenes gratuitos y los psicópatas no hacen asesinatos incomprensibles. Nosotros entendemos muy bien esos asesinatos porque existe una causalidad".

Pone de ejemplo el caso de un convicto acusado de matar a 26 prostitutas. Obtenía placer matándolas y alimentó con su carne a los cerdos. Él las contaba. Sabía exactamente cuántas había matado, 49. Le dijo a su compañero de celda que lamentaba no haber llegado a una cifra redonda, 50.

No me mira fríamente, quiere engañarme y caerme bien.

François Laporte cree también que acusamos de psicopatía con bastante facilidad: "La mayoría de los asesinos no son psicópatas. De hecho, los no psicópatas cometen muchos más asesinatos porque están relacionados con la pérdida de control emocional. La mayoría de los homicidios son el resultado de la pérdida de control. Pero los psicópatas controlan mucho sus emociones. Si cometen un homicidio es una violencia instrumental, es decir, una violencia dirigida a un objetivo."

¿Cómo se puede identificar a un psicópata?

Olvidémonos también de la idea de calificar a un delincuente como un psicópata porque tiene una mirada fría o intimidante. Asegura Logan que no se puede reconocer a uno a simple vista: "Cuando me encuentro con un psicópata, sus ojos están muy vivos, me quiere engañar. No me mira fríamente, quiere engañarme y caerme bien. Son camaleones que mienten muy bien e intentarán engañarme. No creo que puedas ver la maldad en sus ojos."

El consenso científico internacional ha llegado a la conclusión de que la Escala de Psicopatía de Hare es la herramienta, hasta ahora, más fiable para determinar si un individuo es un psicópata. En ella se miden 20 características evaluables del 0 al 2. Con lo cual la puntuación máxima es 40. Por encima de 30 en Norteamérica y de 25 en Europa, se considera que la persona lo es.

Donald Trump ha presentado algunos rasgos asociados a la psicopatía

El doctor Logan describe cómo se despliegan esos rasgos psicopáticos: "La personalidad es el primer factor. El segundo es el estilo de vida. Entre los rasgos de personalidad se encuentran el encanto superficial y la sensación grandiosa de autovalía. En cuanto al estilo de vida, tienen poco autocontrol. Son irresponsables. Si evaluara a un ciudadano normal, obtendría una evaluación de entre 6 y 10 puntos."

Es más común encontrarlos entre los delincuentes, pero como dice Van Gijeshem: "Es probable encontrarlos en otros campos más respetables. Psicópatas que han dado a su forma de encontrar placer una fórmula mucho más aceptada. Estoy pensando en los abogados, los policías, las grandes empresas, los medios de comunicación... sobre todo los que tienen gran visibilidad. Esas profesiones en las que un psicópata tiene éxito, pero a su manera. Ha dado tantos codazos que a su alrededor encontrarás muchas costillas rotas."

¿Es Donald Trump un psicópata?

Hablando de los psicópatas de corbata, aquellos que su conducta es propia de la psicopatía, pero su comportamiento encuadra dentro de lo legal, el documental analiza la figura del expresidente de los Estados Unidos. François Laporte apunta desde la cautela de no haber psicoanalizado al individuo: "Donald Trump ha presentado algunos rasgos asociados a la psicopatía, no digo que lo que sea. Hay mucha gente que cree que es un narcisista. Muchos de sus comportamientos son característicos. En cuanto a la mentira patológica todo el mundo se ha dado cuenta de que miente constantemente. Es un rasgo de los psicópatas. Cuando le pillan mintiendo no siente vergüenza ni lo reconoce. Es como si no hubiera pasado nada. Hemos visto su falta de empatía en varias ocasiones y hay denuncias de delitos sexuales de, al menos, 25 mujeres."

La doble vida: el vecino ejemplar. El marido perfecto

El psicópata es un mentiroso compulsivo. Y muchos de ellos consiguen tener una doble vida. William Fyfe es el asesino en serie más famoso de la historia de Quebec. Tenía una vida social muy normal: "Tenía esposa, hijos, un trabajo legal, iba a reuniones familiares. Nadie sospechaba. No quieren que se les pille y por eso tratan de aparentar y en paralelo tienen su vida de delincuentes."

El neurocientífico James Fallon en 2005 desarrollaba dos investigaciones parelelas que no tenían nada que ver. Por un lado, escaneaba el cerebro de psicópatas y por otro hacía lo mismo con personas enfermas de alzhéimer. Necesitaba gente corriente para el grupo de control y pidió a sus familiares que se sometieran a una tomografía. La sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que en ese grupo de control uno de los escáneres desvelaba que un individuo tenía el mismo comportamiento cerebral que un psicópata. Su actividad era nula cuando se le exponía a imágenes grotescas. Descubrió que el expediente era suyo.

Sin decírselo a su mujer decidió empezar a estudiar sus interacciones diarias. Intentaba actuar como un buen padre y marido. Intentaba imitar ese comportamiento que se considera ejemplar. Iba a funerales a los que prefería no haber ido o a eventos que a ella le importaban, pero que él podría haberse ahorrado porque no le gustaban nada. "Al cabo de unos meses, sin saber ella qué estaba haciendo, ella me dijo, «¡Qué amable eres!». Le expliqué que no me hiciera caso, que era solo un experimento. Lo mejor de todo es que a ella no le importó que yo no fuera sincero, solo le importaba que la tratara bien." Por tanto, no importa la verdad. Fallon extrajo como conclusión que el psicópata se aprovecha de esa necesidad humana de que te traten bien.

"Estoy en el límite. No tengo un diagnóstico clínico de psicópatía, pero por poco. Siempre estoy entre 25 y 28. No tengo los rasgos negativos de impulsividad y comportamiento antisocial. Puedo ser impulsivo, pero sé controlarme."

El que te encuentras en tu puesto de trabajo

Como ya hemos dicho antes y como insisten los expertos, el psicópata no tiene por qué ser un asesino. Hay muchos y pasan desapercibidos: "Psicópatas de corbata son aquellas personas que tienen tendencia psicopática porque les falta empatía, buscan ascender de manera malsana y tóxica. Están en nuestras organizaciones y hacen mucho daño" sentencia Julie Carignan, psicóloga organizacional.

Logan advierte de sus peligros: "Finge preocuparse por los demás para conseguir sus fines. Es egoísta, pero puede fingir que se preocupa por alguien. E incluso puede ser cariñoso y atento si eso le ayuda a conseguir sus objetivos. Tiene la capacidad de encontrar la manera de triunfar en su vida familiar y profesional. En su entorno profesional tendrá una fachada perfecta y estudiada. Causará una buena impresión, pero si se queda mucho tiempo, alguien descubrirá qué hay detrás de esa fachada por eso cambian de entorno a menudo."

En el trabajo, dividen a sus compañeros. Conquistan terreno, se autopromocionan y derriban a las amenazas. Son capaces de sabotear para llegar a donde quieren.

Cambian de trabajo muy, muy a menudo

El engaño es su principal herramienta de éxito. Según Logan "Un psicópata tiene 2.5 veces más de posibilidades de salir en libertad condicional porque saben cómo engañar a la junta de libertad condicional. Son muy buenos haciendo eso."

Van Gijeshem dice que "El psicópata en el cara a cara es la persona más agradable que te puedas imaginar. Es locuaz, es extraordinariamente encantador. Sabe implicarnos y apela a nuestro narcisismo para que lo amemos... Nos parece delicado y nos encanta. No nos damos cuenta, pero alimentando nuestro ego, nos manipula y nos explota mejor."

Por eso duele tanto desenmascararlo: "Hay gente muy respetable que pueden caer en su trampa y cuando eso nos pasa y nos golpea de lleno, nos sentimos muy mal porque se mezcla la rabia de una relación en la que habíamos invertido con un sentimiento de pérdida de autoestima, ¿cómo me han podido engañar?" añade Julie Carignan.

Se aburre: de la pareja y del trabajo

Es frecuente que la mentalidad psicopática busque constantemente estímulos nuevos que calmen ese estado de alerta continua en el que vive. Laporte cuenta en el documental: "El psicópata suele aburrirse muy pronto. Tener una pareja estable sin amantes, es muy aburrido, contantemente necesitan estímulos. Lo mismo pasa con el trabajo. Cambian de trabajo muy, muy a menudo."

Cuando el psicópata está dentro de una organización laboral o social, ese comportamiento también puede detectarse dice la psicóloga: "No nos damos cuenta de que la audacia y la iniciativa afectan a la asunción de riesgos. Cruzará líneas que no se deben cruzar. Esa necesidad de forzar los límites, le llevará a conductas que afectarán a la organización y eso nunca será suficiente. Siempre querrán más control y poder."

El condicionante genético

¿Estamos condenados a ser psicópatas si así lo dice el ADN? No. Los estudios apuntan a que existe una base genética mezclada con una experiencia traumática. Logan lo tiene claro: "Los genes cargan el arma y la educación dispara el gatillo".

Es mucho más frecuente encontrar psicópatas en individuos que vienen de familias muy numerosas y de familias de delincuentes o de personas que han sufrido acoso escolar.

El psicópata no es rehabilitable

El perito psicológico ha llegado a una conclusión que defiende con vehemencia tras muchos años de carrera: hay que invertir en educación. "Algunas personas creen que empieza alrededor de los 12 años y que es ahí cuando debemos ayudar. Pero no es así. Es demasiado tarde. Hemos perdido nuestra oportunidad. Hay que intervenir, como muy tarde, entre los 6 y los 8 años. Hay que identificar a los niños maltratados tan pronto como entran en la escuela. Hay que cuidar de ellos y proporcionarles los recursos necesarios para volver a la normalidad. De lo contrario harán daño a la sociedad:"

¿Es posible curar la psicopatía?

No. No es posible curar a un psicópata. Los expertos entrevistados en la cinta coinciden y se muestran tajantes. Laporte apunta que desde las instituciones penitenciarias se intenta, pero es un fracaso: "Participan en los programas de reinsercción, no porque crean que tienen un problema, sino para acceder a la libertad. Tienen la habilidad de saber venderse bien. Son capaces de mantener un control, para conseguir beneficios. Cuando ven que su libertad está cerca, mejoran mucho su comportamiento. Seducen a las partes implicadas en tu caso."

Hubert Van Gijeshem tiene pocas esperanzas: "El psicópata no es rehabilitable. Se espera que cuando llegue a la vejez el combustible se le haya acabado y se calme. Se tranquilizan con la edad. Se llama el 'burn-out'. Por eso en Canadá se aprobó la figura de delincuente peligroso. Tendrá una pena indefinida hasta que el personal encargado de su seguimiento observe que su combustible empieza a agotarse."

Logan, que ha estudiado muchos casos en Canadá y Estados Unidos apuesta por otra vía. Sabiendo que el psicópata nunca deja de serlo porque sería como cambiar una mentalidad, apuesta por "intentar hacerle ver otra forma diferente de pensar. Le decimos que, si sigue pensando así, siempre volverá al mismo sitio. Se hace con terapia cognitiva conductual."

No se puede mantener a una persona en la cárcel sólo porque de un coeficiente de 30 en el test de psicopatía. Ni siquiera cuando su condena haya terminado.

Los expertos abogan por la educación. De policías, fiscales y ciudadanos de a pie. Identificar al psicópata, según el documental, es vital: "Si conozco a alguien con estas características, será mejor que me aleje de él. Evitaré ese proyecto financiero en el que me propone invertir y evitaré dejar a mis hijos solos con él para que los cuide o vigile. Tenemos que aprender a protegernos porque los psicópatas viven entre nosotros."