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El perejil, planta aromática y raíz comestible

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El perejil, planta aromática y raíz comestible
El perejil, planta aromática y raíz comestible

¡Hola, amigos hortelanos! ¿Por qué será el perejil la única verdura que no se vende en las tiendas, sino que se suele regalar? Lo podríamos interpretar de dos formas opuestas: O un desprecio por su valor, o una muestra de generosidad al dar algo que merece la pena. Una cosa sí es segura: el perejil es una de las plantas aromáticas más famosas y utilizadas en las cocinas alrededor del mundo, pero por sus hojas y tallos, no por su raíz, que también se come. ¡Te contamos todos los detalles en Aquí la Tierra!

Aquí la Tierra - El perejil: ¿cómo cultivarlo y comerlo?

Así es él

Petroselinum Crispum es una planta aromática de la familia de las apiáceas, o sea, prima hermana de zanahorias y chirivías. La variedad que todos conocemos es la que se cultiva para aprovechar sus hojas. Pero quizá os sorprenda saber que también hay una variedad que se cultiva exclusivamente por su raíz (“Perejil de Hamburgo”). Y más sorprendente aún, es que la raíz del perjil común también se come.

Perejil plantado

Perejil plantado Getty Images

El perejil común es una planta bianual. Durante el primer año desarrolla finos y largos tallos terminados en hojas muy divididas de buen tamaño. Esas hojas y tallos es lo que estamos acostumbrados a consumir como condimento de nuestros platos. La planta se marchita a partir del otoño y pierde su parte aérea en invierno. Sin embargo, en primavera rebrota. Pero esta segunda vez no tiene la misma forma ni las mismas características, sus tallos son más gruesos, largos y duros. Y sus hojas más pequeñas, ásperas, con menos sabor y algo más amargas. Así que ya es menos aprovechable en su forma habitual. Sin embargo su raíz es más grande que el primer año y comestible. De todas formas, las hojas aún tienen un sabor parecido a las de primer año, así que podemos aprovecharlas hasta que la planta empiece a marchitarse nuevamente. Así que, tanto si cultivamos directamente el poco conocido “Perejil de Raíz o Perejil de Hamburgo”, como si queremos aprovechar nuestro perejil común en su segundo año, el consumo de la raíz de perejil es una buena alternativa.

Planta del perejil

Commercial parsley seedlings in trays iStock

La raíz de perejil común es mucho más pequeña que la del “Perejil de Hamburgo”, que tiene un tamaño parecido a zanahorias y chirivías. Pero también se puede aprovechar. Su sabor es parecido al de hojas y tallos pero más suave. La del “Perejil de Hamburgo” es más fuerte, con un toque a apio y algo picante. Ambas son muy saludables y entre otros nutrientes importantes nos aportan vitaminas A, C y E, Betacaroteno y Selenio.

¿Cómo se cultiva en casa?

El cultivo del perejil común es muy sencillo y perfectamente adaptable a maceta en casa. Estos son algunos de los detalles a tener en cuenta.

Tarda bastante en germinar, normalmente 3 o 4 semanas y desde la siembra hasta la primera cosecha pueden pasar unos 3 meses, así que una buena opción es comprar plantón y trasplantarlo directamente para acortar el proceso.

Necesita sustrato muy suelto y muy bien abonado. Para maceta una buena mezcla es ¼ de fibra de coco, ¼ de humus de lombriz y la otra mitad de sustrato universal.

En suelo es importante desmenuzar mucho la tierra, mezclando con compost y añadiendo humus de lombriz.

  • Pueden ponerse a pleno sol o en semisombra pero siempre con mucha luz y con un mínimo de unos 15º. Si sembramos, mejor a partir de finales de marzo en lugar soleado y protegido de heladas. Si empezamos trasplantando, mayo es el mes idóneo (si es en exterior, cuando ya no haya riesgo de heladas).

Si empezamos sembrando, pondremos en remojo las semillas la noche anterior para facilitar su germinación. Podemos hacer semillero pero no es necesario porque se desarrolla perfectamente en su lugar definitivo. Al ser las semillas tan diminutas podemos usar un truco para hacer más cómoda y uniforme la siembra: mezclar las semillas con tierra fina, arena, serrín o similar antes de sembrar. Las sembramos a voleo y cubrimos con una capa de sustrato de unos 2 o 3 cm. Después de sembrar (o plantar) hay que regar bien después y mantener siempre la humedad en adelante. Una vez tengan unos 5 o 6 cm haremos el llamado “aclareo”, o sea dejar sólo plántulas que queden a un mínimo de 5 cm entre ellas si son para trasplantar o a 15-20 cm si es su lugar definitivo.

Ideas de elaboraciones con perejil

Ideas de elaboraciones con perejil iStock

Si el cultivo es en maceta nos vale cualquier tamaño por pequeño que sea. Y es conveniente que antes de rellenar con el sustrato pongáis en el fondo de la maceta un par de capas de material drenante (piedrecitas, grava, arlita o similar) para evitar que los riegos frecuentes que requiere puedan provocar encharcamientos con el riesgo de que la planta enferme.

Ideas de platos con perejil

Ideas de platos con perejil iStock

El desarrollo de la mata es más bien lento y empezaremos a cosechar cuando los tallos alcancen al menos 25 o 30 cm. (unos 3 meses desde la siembra o entorno a un mes desde el trasplante). Aunque la mata vive durante dos años, sólo aprovecharemos el perejil del primer año porque es tierno, con tallos finos y muchas hojas. Ya sabéis que el segundo año los tallos son más gruesos y duros y las hojas más escasas y pequeñas pero aprovechables, por lo que podemos cosecharlas hasta que la planta se marchite y después la sacaremos de la tierra con toda la raíz y una vez desechada la parte aérea y bien limpia la tendremos lista para comer. Se puede cocinar y aprovechar igual que si fuera una chirivía o incluso como una zanahoria.

Si queréis dejar a vuestros invitados boquiabiertos, decidles que la receta que habéis preparado va con raíz de perejil.

Mira todas las ideas para preparar habas en el portal de cocina de RTVE y descubre al horticultor José Manuel Sánchez en sus redes sociales.