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Masterchef 8 | Máxima tensión

La bronca nunca vista en 'Masterchef': Iván y Saray sacan de quicio al jurado

  • Jordi Cruz sobre la falta de respeto de Saray: "Va a ser lo último que hagas delante de este jurado"
  • Iván después de escuchar la valoración: "Me gustaría que los comensales me dijeran eso a la cara"
  • Momento de máxima tensión en las cocinas. Nunca había pasado nada igual
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MasterChef 8 - Iván se enfrenta a los jueces

Nunca antes habíamos vivido un momento de tantísima tensión en las cocinas de MasterchefLa prueba por equipos terminó con una gran bronca que luego continuó en el plató antes de la prueba de eliminación. Iván, el concursante favorito de esta octava edición desafió al jurado de una forma que jamás habíamos visto. Saray fue más allá y cayó en la burla y el sarcasmo hiriente hasta que Jordi Cruz le paró los pies de forma tajante: "Va a ser lo último que hagas delante de este jurado".

Iván, de concursante favorito a concursante más polémico

Iván dejó claro en el programa 1 de Masterchef que es un líder nato. De hecho, muchos ya le pusieron la etiqueta de favorito. Pero tiene tan claro lo que quiere, que a veces las ganas le pueden. En la prueba por equipos pretendía hacer él todas las tareas. Parecía él el capitán en lugar de Adrienne. Se la comió.

Se encargó de limpiar la carne, en exceso, porque terminó estropeando las piezas de secreto ibérico quitándole grasa de más, y pretendía ocuparse también del pescado. Jordi Cruz, que apoyaba a su equipo, le dio varios consejos para proceder mejor. Entre ellos, no acaparar todas las tareas. Pero Iván no quiso hacerle caso y retó al juez a verse en el veredicto: "¡Eh! perdona. Hablamos al terminar."

Cuando llegó la valoración del jurado, estalló la tormenta (y no sólo porque diluviaba en Frigiliana). La carne de la que se ocupaba Iván se achicharró por fuera y quedó cruda por dentro. El gallego no aceptó bien las críticas del jurado y no se mordió la lengua: "Creo que tampoco es tan malo como lo que acabas de decir. Lo acabas de pintar muy cocón" le contestó a Jordi.

Samantha se indignó: "Pero hijo mío, de verdad...¿nunca estás contento con la valoración? No hay un solo comentario positivo sobre los platos del equipo azul". Y Cruz le espetó muy tajante: "Entiendo que me discutas a mí. A mis 28 oficio porque tienes un día malo y no estás pensando con la cabeza. Pero no puedes discutirle a los comensales."

Cualquier otro concursante habría replegado y se hubiera callado. Iván, no. Siguió. Y soltó una de esas frases que multiplican la tensión y que te hace sentir hasta incómodo sólo por ser testigo de la situación: "Me gustaría que los comensales me dijeran eso a la cara."

Por favor, mira el vídeo destacado en esta noticia para que observes la cara de Pepe Rodríguez que no da crédito. Parece que se siente en el patio de un instituto: "Iván, en serio, ¿qué años tienes? ¿Tú crees que el rape era un rape en tempura? No ¿Entonces? El aguacate está salado, la carne no está perfecta...No sé si me entiendes."

Pero Iván, erre que erre. No se callaba: "Me gustaría tener un cacho de carne aquí para poder valorar aquí mismo lo que estáis diciendo. Yo no puedo daros la razón si no creo que la tengáis."

Lo nunca visto. Y por si era poco, Saray también se mal entonó y se atrevió a entrar en el discurso errante de Iván: "La carne no era una porquería." Jordi, cansado de esta falta de obediencia y humildad le espetó que a lo mejor ella no tiene paladar, "tienes una alcantarilla". Ella muy airada no se calló: "A lo mejor tú eres muy pijo y tienes el paladar muy repulido".

La prueba por equipos terminó con todos los aspirantes del equipo azul con delantal negro y con un jurado bastante enojado.

Las faltas de respeto de Saray cabrean a Jordi Cruz

MasterChef 8 - Jose Mari enciende la llama de Saray

De vuelta al plató, la tensión no se disipa. Cuando el jurado le pregunta a Iván que si se le ha pasado el cabreo, éste sigue con su discurso: "Creo que hemos sacado un montón de producto adelante, muchas raciones." Dice Iván que él no afirma que el trabajo sea de 10, pero que tampoco comparte la mala valoración de los jueces: "De perfecto a muy malo hay un trecho." Pepe entonces le recuerda que un 0 o un 10 no son lo mismo, pero sigues estando suspenso.

Por su parte, Saray volvió con más fuerza que nunca para calentar las cocinas de Masterchef sin necesidad de encender los fogones: "Yo opino que nos disteis mucha caña con la carne cuando en realidad lo que había salido fatal era el pescado. Yo probé la carne y a mí me gusto".

Pepe, cansado de tener que explicarles que tienen que aceptar sus veredictos, le dejó caer que a lo mejor no tiene muy afinado el sentido del gusto: "Yo tengo un amigo médico que opera del paladar, te daré el teléfono."

Saray se lo tomó como una provocación y entró en una espiral de descontrol verbal y de formas: "Que sí, que ya lo sé. Que no tengo el paladar tan repulido como ustedes, disculpen." exclamó sarcásticamente.

Estupefactos, los jueces le preguntaron a Teresa, otra de las concursantes, que cómo veía las reacciones de sus compañeros. Ella afirmó que no le gustan las cosas mal hechas y que prefería rodearse de gente que sabía como ellos. Ahí Saray explotó y aseguró que era una pelota.

Tirando del hilo de la relación de Saray con algunos compañeros, le preguntaron por su convivencia con José María: "Me pone muy nerviosa. Y él sabe que cuando me tocan las palmas, yo bailo. Yo soy pólvora."

Cuando llegó el turno de palabra para José María, que quería contar su versión, Saray perdió los papeles. Como si fuese una adolescente fuera de sí comenzó a hacerle burla: "¡Oh! Qué ofendido." decía mientras gesticulaba intentado ridiculizar a su compañero.

Entonces, Pepe decidió recriminarle su actitud: "Podías tomar de tu propia medicina y hablarle a él de la misma forma que tú quieres que él te hable a ti".

Por supuesto, no se calló. Los concursantes de esta edición no temen ni a Pepe ni a Samantha ni a Jordi: "Bueno, pues ya está. Que mala es la Saray, que buena es la Jose Mari. Ponerle aquí un arito. La Saray es un bicho. " Pepe, ya cansado le contestó sobriamente. "Eso lo has dicho tú".

Y como una niña pequeña que tiene la necesidad de dar la última contestación en una discusión, intentó zanjar el tema con un "pues ya está. Lo que queráis ustedes. Si bwana".

Fue la frase que colmó la paciencia de los jueces. Jordi pronunció las únicas palabras que la devolvieron a la realidad: "Saray tranquilízate ¿vale? Porque nosotros sólo estamos preguntando y la que se está subiendo y perdiendo el respeto eres tú y va a ser lo último que hagas delante de este jurado."

Y así de calientes están los ánimos en las cocinas de Masterchef. Tanto Iván como Saray se salvaron de la eliminación, pero veremos si en el programa 3 rebajan un poco los humos.