Enlaces accesibilidad

Mujeres del mediodía

Emisión 22 de enero de 2004 · La 2

Por
"Actualizando el álbum de familia", 2002 - Malekeh Nayiny tve

A lo largo de los últimos años, la situación de la mujer en los países islámicos ha ido pasando a ser un tema de debate en Occidente.

Sin embargo, siguen siendo pocas las mujeres procedentes del Norte de África, Oriente Próximo y Oriente Medio, que consiguen hacerse oír y ver. La primera artista visual que consiguió romper con este silencio y esta invisibilidad fue Shirin Neshat, nacida en Irán y residente en EEUU, cuyas fotografías y video-instalaciones en blanco y negro han sido aclamadas por el mundo del arte desde mediados de los años noventa. Al igual que ella, la mayoría de las artistas cuyos trabajos METRÓPOLIS presenta esta noche bajo el título "Mujeres del mediodía", tuvieron que abandonar sus países de origen para estudiar y exponer.

Realizadas con imaginación y un sentido del humor inesperado, sus obras contribuyen a profundizar en la comprensión de la "otredad" en términos de género, raza y cultura.

La fotografía y el video son los medios preferidos por muchos artistas iraníes. Procedentes de uno de los países islámicos mas occidentalizados antes de que se produjera la revolución de 1979, exploran las contradicciones y paradojas inherentes a la imposición de viejas normas religiosas en una sociedad que no puede rehuir la modernidad.

Es el caso de Shadi Ghadirian (1974, Teherán; vive y trabaja en Teherán) quien en sus fotografías retrata a familiares y amigas, en su mayor parte mujeres de su edad. En la serie "Sin título" (1998) posan vestidas de forma tradicional con objetos de uso cotidiano para nosotros pero todavía prohibidos en Irán, ilustrando así el anacronismo de la sociedad iraní actual, mientras que en otra serie mas reciente ("Sin título", 2001) denuncia la limitación de la mujer a su papel doméstico.

También en los autorretratos videográficos de Ghazel (1966, Irán; vive y trabaja en Paris y Teherán) resaltan la paradoja y su comicidad. En su caso se añade su condición de nómada que viaja constantemente entre Oriente y Occidente, extranjera tanto en su país de origen como en todas partes. En los videos "Yo 47", "Yo 43", "Yo 46" (2002), presentados como una instalación con tres monitores y compuestos por varias piezas breves, la artista, siempre vestida según las estrictas normas islámicas, convierte lo supuestamente cotidiano en antagónico.

Malekeh Nayiny (1955, Irán, vive y trabaja en Paris) utiliza la tecnología digital para colorear antiguas fotos de familia ("Actualizando el álbum de familia", 2002).

Como además añade objetos o fondos fuera de contexto, el resultado son unas imágenes llenas de anacronismos que parecen haber pasado por una máquina del tiempo que es capaz de reconciliar la realidad del exilio con la nostalgia del origen.

La necesidad de conocer e ir al reencuentro con una parte de si mismo y renovar un lazo cultural inspiró a Nora Bouhjar (1972, Bruselas; vive y trabaja en Bruselas) a realizar su primer trabajo en video. Para ello viajó a Marruecos, a un pequeño pueblo berebere, se mezcló con una familia y entró en el círculo íntimo de las mujeres. El resultado de este viaje es el documental "Dos mujeres" (2002) que muestra la vida cotidiana de estas mujeres beréberes en imágenes sencillas pero impactantes por su carácter íntimo e intuitivo.

El realismo documental asi como el minimalismo también son los referentes estéticos del trabajo de Zineb Sedira (1963, Paris; vive y trabaja en Londres). Hija de argelinos nacida en Francia, recibió una formación europea a la vez que una educación musulmana conservadora. Es esta identidad dual la que nutre sus fotografías y videos, en los que subvierte tradiciones islámicas ("Patrones autobiográficos", 1996); discurre de forma sumamente personal sobre el velo ("Vista silenciosa", 2000) o mantiene un diálogo bilingüe sobre la violenta guerra entre Francia y Argelia con su madre ("Recontando historias que mi madre me contó", 2003).

La violencia contra la mujer y la sexualidad femenina son tratadas de forma provocadora en las performances de Raeda Saadeh (1977, Um eil Fahem/Palestina; vive y trabaja en Jerusalén). Las fotografías que documentan sus acciones en directo mantienen el impacto que su trabajo suele tener sobre el espectador quien se siente incómodo ante unas imágenes tan explícitas y violentas. Tanto en "Velo negro" (1998) como en "Cuchillo sobre tablero" (1999) o en "Sin título" (2003), la joven artista critica la violencia doméstica inherente a y encubierta por las convenciones tradicionales sobre el papel de la mujer en la cocina y el dormitorio.

El método que Ghada Amer (1963, El Cairo; vive y trabaja en Nueva York) emplea para romper con los tabúes sexuales es tan ambiguo y contradictorio como su condición de mujer egipcia educada en Francia. La utilización del bordado, técnica tradicionalmente femenina y doméstica, para reproducir imágenes pornográficas es el medio que la artista ha encontrado para expresar su rechazo a los fanatismos, tanto el feminista, como el religioso.

"Gotas con figuras grandes" (2001), "Rosa&Amarillo" (2002) y "Un beso de Alison" (2002) son ejemplos muy representativos de la obra de Ghada Amer, al yuxtaponer trabajo y placer de forma gráfica y explícita.

Selma Gürbüz (1960, Estambul, vive y trabaja en Estambul y Paris) también utiliza una técnica tradicional que, al igual que el bordado, ha sido durante mucho tiempo uno de los pocos medios a través de los que las mujeres podían expresarse artísticamente. En sus alfombras, tejidas con colores mínimos y muy contrastados, utiliza la simplificación para acentuar lo esencial ("Gafas", 1999; "Adán y Eva", 1999; "Hombre y León", (1999).

Con mucho sentido del humor y de la forma más personal posible, Nadine Touma (1972, Bekaa Valley/Líbano, vive y trabaja en Líbano) se enfrenta a los estereotipos tanto sexuales como culturales. Desde 1995 ha ido coleccionando los piropos y comentarios que le han sido dirigidos por hombres en las calles de El Cairo. Con su instalación sonora "El Cairo", "Galanteo callejero" (2003) nos hace testigos de cómo la mirada masculina traducida en palabras cartografía el cuerpo de la artista, pero también de cómo los mismos hombres se deshacen en excusas cuando ella se da a conocer como mujer árabe.

METRÓPOLIS quiere agradecer la colaboración del CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona) y de Rose Issa, organizador y comisaria, respectivamente, de Nuevas Sherezades, primera exposición en España que presentó el trabajo de varias "mujeres del mediodía".