Mariano Benítez de Lugo: "Con mayoría parlamentaria precaria es imposible que la vivienda deje de ser bien de mercado" | La Revuelta
- Mariano Benítez de Lugo, el primer abogado que denunció la venta de viviendas a fondos buitre, invitado de hoy en La Revuelta
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Los desahucios y las dificultades para acceder a una vivienda digna no son un problema de las últimas semanas. De hecho, el abogado Mariano Benítez de Lugo ha dedicado los 12 últimos años de los 63 que lleva ejerciendo a “pelearme con Goliat”, los fondos buitre. Y lo hace con el lema “nada injusto me debe ser ajeno”, asumiendo que es “un privilegiado en deuda con la sociedad” y tratando de “defender a la gente vulnerable”. Por eso ha llevado alrededor de 300 casos relacionados con la vivienda, “el 99% de ellos, gente que se les ha terminado el contrato, no deudores”. Algo que le ha dejado “el corazón maltrecho, me afecta mucho”, especialmente en los casos en los que los desahucios afectan a menores sin que exista alternativa habitacional, explicaba su visita a La Revuelta. Precisamente el de la alternativa es, para él, uno de los puntos clave de la legislación, así como el hecho de que la vivienda se haya convertido en un bien de mercado, lo cual juzga “imposible de frenar”, al menos de momento.
¿Quién es Mariano Benítez de Lugo?
Nacido en Madrid en 1941, José Mariano Benítez de Lugo Guillén se licenció en Derecho en el año 63 y a lo largo de su trayectoria ha recibido multitud de reconocimientos por su labor, como la medalla de Honor del Colegio de Abogados de Madrid o la medalla de la Orden del Mérito Constitucional. Conocido en el ejercicio de su profesión durante el Franquismo por su oposición el régimen, con la llegada de la democracia a España llegó a ser director general de Administración Local durante el cargo de Tomás de la Quadra-Salcedo al frente del ministerio de Administración Territorial. También ha sido observador de la ONU, ha participado en conferencias internacionales para tratar de abolir la pena de muerte en países como Guatemala, Filipinas o Estados Unidos, y ejerció como docente durante 20 años en el Máster para el Ejercicio de la Abogacía.
Benítez de Lugo heredó el bufete que fundó su padre en 1920 y que lleva su apellido, al frente del cual ha participado en procesos judiciales y penales de renombre, como la acusación popular en la Gürtel o los papeles de Bárcenas y Rato, así como el caso Madrid Arena, y fue acusador también en el asesinato de Yoalnda Gómez a manos de un grupo de extrema derecha. A sus 85 años, sigue ejerciendo con la pipa de fumar como “elemento consustancial, porque me ayuda a pensar”, y se desplaza a todas partes en moto porque andando “todo el mundo me adelanta andando y me fastidia”. Sin embargo, su vitalidad le llevó a retarse con David Broncano a un partido de tenis, tachando al presentador de “pichón”.
En los últimos años, el abogado ha cobrado especial relevancia pública por haber sido el primero en enfrentarse a la venta de viviendas públicas a fondos buitre. Más de 10 años después, la compra de pisos por parte de sociedades financieras sigue estando de actualidad y es una de las principales reclamaciones de las acampadas por la vivienda digna de cara al decreto que prepara el Gobierno.
La vivienda como bien de mercado
Que la vivienda es una de las principales preocupaciones de la sociedad española es una realidad que se viene arrastrando desde hace tiempo. Y el abogado Mariano Benítez de Lugo, especializado en desahucios, apuntaba a tres principales responsables. En primer lugar, “las entidades públicas que empezaron a vender viviendas a los fondos buitre en 2014”, siguiendo por los propios fondos buitre, inmersos en la “dinámica de la ley del mercado y del capitalismo salvaje, que no se comparte, pero se comprende”, y terminando por los jueces. De estos últimos, opina que, “en su mayoría, son incapaces de contemplar que las leyes hay que interpretarlas conforme a la realidad social del tiempo en que se aplican”.
Sin embargo, el problema que subyace es que “ahora la vivienda es un bien de mercado”, expresaba el letrado, lamentando que “frenar eso con una mayoría parlamentaria precaria es imposible”. En pleno debate social respecto a la primacía del derecho a la vivienda o el de la propiedad privada, Benítez de Lugo considera que están en manos de “genuinos capitalistas salvajes que van a buscar su rentabilidad”, fondos de inversión a los que tacha de “voraces”, asegurando que “les tiene sin cuidado el problema humano”. Lo que provoca que, cuando sus litigios llegan a un punto extremo, “me arrastro pidiendo un acuerdo: un nuevo contrato, aunque sea con subida de renta, o un aplazamiento del lanzamiento”, aunque reconocía que “es demorar la solución del problema”.
La alternativa habitacional, clave en los desahucios
A grandes rasgos, Benítez de Lugo resumió el proceso judicial hasta llegar al desahucio en los siguientes pasos: “Primero se pide la entrega de llaves. Si no se entregan, tienen que presentar la demanda. Se contesta a la demanda, hay una vista y, después, la sentencia”. Tras ella, “el recurso de apelación y el de casación”, aunque asegura que “nunca he conseguido que el Supremo considerara que tenía interés casacional” – es decir, interés en revisar la sentencia de una instancia inferior. Llega entonces lo que el abogado llama “el corredor de la muerte. Cuando he agotado todas las vías y el fondo buitre pide el lanzamiento”. Es ahí cuando los servicios sociales tratan de buscar una solución habitacional: “La justicia europea y la carta de derechos humanos de la ONU dicen que siempre tiene que haber alternativa habitacional”, recordaba el abogado.
En este aspecto, Benítez de Lugo lamenta que el doble decreto de vivienda limite a 2030 la prohibición de los desahucios: “Ponga usted que no habrá lanzamientos mientras no haya alternativa habitacional, ¡basta con eso!”, reclamaba en La Revuelta, matizando que se refería “a grandes tenedores, no a un abuelete que alquila un piso para completar su pensión”. Aunque el derecho de tanteo y retracto para los inquilinos sí sería sustancialmente modificado en el “decreto Maricarmen” otorgándole carácter irrenunciable, prioridad en la compra al inquilino y ampliándose a la compra del edificio completo, el letrado considera que faltaría “una disposición transitoria que aplique la norma a los juicios que est��n pendientes de resolver”. Y es que, en su opinión, “los asesores del gobierno a veces operan sobre la base de teóricos del derecho, y no prácticos”. Respecto a la cuestión de la okupación, Benítez de Lugo mostró su desacuerdo, "sobre todo si hay allanamiento” de morada o de segunda vivienda, y puntualiza que, “si se acredita que hay menores y vulnerabilidad, el Estado debería ofrecer alternativa habitacional. Pero miran para otro lado”.
Críticas a la judicatura
“Los jueces españoles, en su mayoría, no cumplen el artículo 47 de la Constitución: el derecho a disfrutar de la vivienda, ya sea permanecer o adquirir”, sostenía el abogado en su entrevista con Broncano. No fue su única crítica a los magistrados, ya que aseguró que “muchos jueces son políticos con toga” y se está produciendo, además, “un olvido de la separación de poderes. Hay miembros del Ejecutivo que se meten con el Poder Judicial, y muchos del Poder Judicial se meten con el Ejecutivo”. En este sentido, Benítez de Lugo opinaba que “los jueces tienen tanto poder que muchos se inmiscuyen en campos ajenos” y que, cuando el juez Marchena afirma que “la Justicia está amenazada, quiere dar a entender que ellos son la Justicia. Y son administradores de justicia”. Por todo ello, según su criterio, “la juristocracia que hay en este país es terrible”, expresaba en una de sus primeras intervenciones en La Revuelta.