Juan de la Torre Sánchez más conocido como "XAK", es un b-boy, bailarín, creador y promotor artístico de Lucena, Córdoba. Pertenece a una generación...
08/10/2026 00:06:52Juan de la Torre Sánchez más conocido como "XAK", es un b-boy, bailarín, creador y promotor artístico de Lucena, Córdoba. Pertenece a una generación que aprendió a bailar cuando todavía había que perseguir el conocimiento. Antes de tutoriales, algoritmos y vídeos infinitos, el aprendizaje circulaba en cintas VHS, foros de internet y viajes. A los quince años, un compañero de instituto puso rap y empezó a bailar delante de él. Xak recuerda aquella primera imagen casi como una aparición: no sabía qué estaba viendo, pero quería aprender a hacerlo.
Durante años construyó una doble vida. Estudió Derecho en la Universidad de Granada y terminó ejerciendo como abogado en el despacho familiar. Mientras tanto, el breaking crecía en paralelo: entrenamientos, viajes, batallas y una progresiva obsesión por encontrar una manera propia de moverse. En 2014, 2015 y 2016 ganó consecutivamente el Red Bull BC One Cypher Spain, una hazaña que todavía define una parte de su trayectoria. También fue acumulando resultados internacionales y llegó a situarse entre los mejores breakers del mundo.
Pero el punto de inflexión no fue ganar, fue elegir a los 29 años, cuando tenía una profesión estable y un camino perfectamente reconocible, Xak dejó la abogacía y se marchó a Madrid con dinero suficiente para sobrevivir aproximadamente dos meses. No lo plantea como una heroicidad, sino como una cuestión de coherencia: había llegado a un punto en el que intentar vivir a medias en dos mundos significaba no entregarse completamente a ninguno. Eligió el breaking porque entendió que su tiempo físico era limitado y que, si quería descubrir hasta dónde podía llegar, tenía que hacerlo entonces.
La decisión lo llevó también a vivir la parte menos romántica de una carrera artística: entrenar donde se pudiera, compartir espacios, pelear por instalaciones y convertir una disciplina nacida en la calle en una profesión. Antes de que el breaking tuviera estructuras deportivas sólidas en España, Xak entrenaba en gimnasios prestados, en la calle o incluso en el metro. Con el tiempo se convirtió en el primer breaker en acceder al Centro de Alto Rendimiento vinculado al Consejo Superior de Deportes y en recibir una beca ADO.
Para Xak, sin embargo, el breaking nunca ha sido simplemente una colección de acrobacias. Su verdadera obsesión es la identidad. En una disciplina donde miles de personas entrenan los mismos movimientos, la dificultad no consiste únicamente en hacer algo técnicamente imposible, sino en conseguir que, cuando alguien baile, se reconozca quién está detrás. Él mismo distingue entre tener un movimiento propio y desarrollar una manera propia de moverse. Copiar un paso puede ser parte del aprendizaje; copiar la forma de ser de otro bailarín es, para él, renunciar a la propia voz.
Ahí aparece una de las ideas que atraviesan toda su carrera: la técnica sin personalidad no basta. Xak defiende que el breaking vive precisamente en ese territorio ambiguo donde el cuerpo funciona como herramienta atlética y como lenguaje artístico. Puede ser deporte cuando hay competición, preparación física y rendimiento; puede ser danza cuando sirve para expresar algo que no podría decir de otra manera. No ve ninguna necesidad de escoger entre ambas cosas.
- Dirigido por
- Mosquera de la Vega
- Géneros
- Cultura
- Idiomas
- Castellano