Charly Sinewan sigue el tren del hierro por el desierto de Mauritania en 'Sin Plan'
- El cuarto episodio de Sin Plan lleva al viajero a recorrer 500 kilómetros de desierto siguiendo las vías del tren del hierro
- La hospitalidad de los habitantes de Mauritania y un esperado reencuentro marcan una de sus etapas más exigentes

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Charly Sinewan continúa su aventura en Sin Plan y esta vez, el viaje le lleva hasta Mauritania, donde le esperan 500 kilómetros de desierto siguiendo las vías del legendario tren del hierro. Una ruta de arena, calor y pocas certezas en la que los encuentros inesperados acabarán siendo tan importantes como la propia travesía.
Tras cruzar la frontera desde Marruecos, Charly llega a Nuadibú, donde conoce a Abel, un español afincado en Mauritania que le descubre la importancia de la industria del hierro para el país. Juntos visitan las instalaciones portuarias donde se descarga el mineral que llega desde las minas del interior.
"Es el orgullo patrio y tiene sus motivos", explica Abel, que también le habla de las condiciones laborales de los empleados y del papel que desempeña esta industria en la economía local.
500 kilómetros de arena y una invitación inesperada
Con agua, comida y gasolina para dos días, Charly abandona el asfalto y se adentra en el desierto. El objetivo es seguir las vías del tren del hierro por un terreno donde la arena complica cada kilómetro y apenas existen lugares donde detenerse.
Pero el momento más especial de la travesía no llega sobre la moto. Cuando empieza a buscar dónde acampar, conoce a Mohamed, un empresario dedicado a la búsqueda de oro que, sin apenas conocerlo, le ofrece dátiles y un lugar donde pasar la noche. "La gente del desierto es increíble", reconoce Charly, sorprendido por la rapidez con la que ha sido acogido. Tanto que decide preguntarle directamente por qué ha sido tan generoso.
A través de una intérprete, Mohamed le explica que, según su fe, la hospitalidad hacia los desconocidos es una parte esencial de ser una buena persona: "Si uno no es generoso con una persona que viene desde fuera [...], todavía no te has completado como un humano".
El reencuentro con quien le enseñó a cuidarse
Después de completar la exigente ruta del tren, Charly llega a Atar, donde consigue localizar a Jordi Arcarons, leyenda del motociclismo y su antiguo maestro.
El encuentro despierta recuerdos de una etapa importante para ambos. Arcarons habla de sus años compitiendo en el Dakar y de cómo decidió reinventarse como entrenador: "Con todo lo que he aprendido, seguro que alguien lo necesita".
Charly, por su parte, recupera un consejo que recibió de él y que sigue teniendo muy presente: "Cuídate". Unas palabras que cobraron especial significado tras el grave accidente que sufrió meses atrás en Grecia. "Me vinieron muchas cosas a la cabeza y una de ellas fueron tus palabras", le confiesa.
Gracias a la ayuda que recibe en el campamento de la Africa Eco Race, Charly consigue el combustible necesario para seguir rumbo a Chingueti y, después de dos días abriéndose camino entre la arena, el viajero vuelve a ponerse en marcha. Esta vez, con un encuentro pendiente resuelto y el consejo de su maestro todavía presente.